Un ambiente Montessori se caracteriza por la libertad a la hora de elegir el trabajo a
realizar pero no está libre de límites. Hay muchas dudas, prejuicios y mitos alrededor de
esta pedagogía, al igual que de otras. El problema es la falta de información real, el boca
a boca y el no haber estado dentro de un ambiente real observando. Muchas personas
piensan que Montessori es muy dirigido, que los niños realmente no eligen lo que
quieren hacer, en cambio, otras personas piensan que es un ambiente muy libre donde
no existen límites. Ninguna de estos dos tipos de opiniones son reales. Entonces, ¿qué
ocurre en un ambiente Montessori con respecto a la libertad y a los límites?

Montessori no es una escuela libre, pero tampoco es una escuela dirigida en la que los
niños sigan al maestro, podemos decir que es un punto intermedio en lo que se refiere a
elección de trabajo. Se ofrece un ambiente preparado que se pone al alcance de los niños
y se les da libertad de elección pero siguiendo unas normas que deben respetar para el
buen funcionamiento del ambiente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La satisfacción que produce descubrir nuevas formas de usar el material.

La disciplina es parte del universo, hay un orden cósmico y ciertos patrones que
necesitan respeto por las leyes naturales. Debido a este orden las cosas están en relación
unas con otras, incluidos los seres humanos. Los niños poseen una guía interna, un

maestro interior que les pone en contacto con las leyes de su propio desarrollo y
necesitan actuar en libertad para poder seguir su maestro interior.

La libertad es el derecho de la persona a actuar sin restricciones siempre que sus actos
no interfieran con los derechos equivalentes de otras personas. Libertad es actividad, y
la disciplina natural debe venir en el niño a través de la libertad, así que libertad y
disciplina son las dos caras de una misma moneda, no puede haber una sin la otra. Si se
le permite al niño trabajar siguiendo su orden interno, accede al orden externo, a la
calma y a la autodisciplina. No queremos que el niño  asocie bien con pasividad y
obediencia y mal con movimiento y libertad, porque el primer punto es que el
aprendizaje siempre va unido a la libertad de movimiento.

En un ambiente Montessori los niños tienen libertad para:

  • Moverse por el ambiente
  • Expresarse
  • Seguir sus intereses.
  • Elegir el material con el que quieren trabajar.
  • Trabajar todo el tiempo que quieran o no trabajar.
  • Hablar y comunicarse entre ellos y la guía.
  • Observar a otros trabajar, siempre que el otro niño quiera ser observado.
  • Enseñarse unos a otros una vez que han adquirido una habilidad.
  • Ayudarse unos a otros.
  • Comer y beber cuando lo necesiten.
  • Ir al baño sin pedir permiso.
  • No querer recibir una presentación.

Ayuda de un niño más mayor que ya domina ese material a uno más pequeño que se lo
acaban de presentar.

Esta libertad  va de la mano de los límites, y para poder fijarlos, tenemos en cuenta lo
siguiente:

  • Los límites son para el respeto y la protección del ambiente, de los demás y de
    uno mismo.
  • Necesitan ser flexibles.
  • Deben estar basados en la regla de oro: “trata a los demás como te gustaría ser
    tratado”.

Existen 4 límites básicos en el ambiente Montessori, dentro de los cuales se engloban
los demás:

1. El interés colectivo: no puedo hacer nada que me dañe a mi mismo o a otro
compañero. No puedo interferir en la libertad de los demás.
2. El niño sólo puede utilizar los materiales que le han sido mostrados.
3. Uso del material: debe ser tratado con respeto y usado adecuadamente.
4. El material es limitado, sólo hay uno de cada, porque el uso de materiales iguales
al mismo tiempo promueve la competencia.

Otros límites englobados en los 4 anteriores:

  • No se interrumpe el trabajo de los demás.
  • Se espera el turno si otro niño está usando el material.
  • Se deja el material en su lugar.
  • Se habla a todos con respeto.
  • No se corre ni se grita en el ambiente.

La libertad de movimiento, de acción y de expresión que tienen los niños, poco a poco,
les ayuda a conseguir uno de los mayores objetivos: ser independientes. Toda ayuda
innecesaria no es más que un obstáculo para el desarrollo del niño.
Espero haber aclarado cómo es un ambiente Montessori en cuanto a libertad y límites.
Los niños muy pronto los entienden e interiorizan porque se dan cuenta que son
necesarios para el buen funcionamiento del aula. Van entendiendo  que debe haber un
equilibrio entre la libertad individual y las necesidades del grupo.


PAGO SEGURO

(Transferencia, tarjeta de crédito o paypal)


EN 24/48 HORAS

(Tu pedido en casa en 24 horas)


ENVIO 5€

(envío gratuito pedidos superiores 70€) (Península y Portugal, salvo islas)

SUSCRÍBETE A NUESTRO NEWSLETTER:



SÍGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES            


CONTACTA CON NOSOTROS  Tlf: 651 90 90 92  /   info@bonicos.es