Blog Montessori: Artículos sobre Educación y Crianza Respetuosa
El concepto del dinero según el método Montessori

Debatir sobre el dinero con niños y niñas es un tema que a menudo se considera tabú. Sin embargo, el dinero es una parte integral de nuestras vidas y su comprensión es esencial para el desarrollo de habilidades financieras a medida que crecen. Enseñarles sobre el dinero no solo les proporcionará conocimientos prácticos, sino que también les ayudará a desarrollar un sentido crítico sobre su uso y su importancia en la sociedad.
Con el método Montessori, enseñamos sobre el dinero en la etapa de Taller, que abarca a niños y niñas de 6 a 12 años, y se emplean historias y actividades interactivas para abordar este tema de manera comprensible y atractiva.
La función del dinero
Cuando tenemos niños/as de 8 o 9 años, podemos contarles la historia del dinero. Es una presentación de geografía que está compuesta por otras presentaciones y actividades. La primera la llamamos “La función del dinero”.
Empezamos invitando a los niños/as a tener una charla, y una vez que estamos reunidos, preguntamos: “¿Qué es el dinero?” Las respuestas pueden variar, pero lo más común es que digan que es algo que se usa para comprar cosas. Es importante no juzgar ni corregir sus respuestas en este momento. Escuchar y recibir sus opiniones crea un ambiente de confianza donde se sienten cómodos para expresar sus ideas.
Podemos decir algo como: “Parece que todos necesitamos el dinero, pero no podemos comerlo, no podemos vestirlo, y tampoco sirve para calentarnos. Hubo una época en que las personas podían gestionar sus vidas sin el dinero y hasta hoy en día existen algunos que logran vivir sin él. ¿Cuál es su propósito?”
Después de este debate introductorio, explicamos las tres funciones principales del dinero en nuestra sociedad:
- Medio de intercambio: el dinero actúa como un intermediario que facilita el intercambio de bienes y servicios. Por ejemplo, cuando vamos al supermercado a comprar alimentos, entregamos dinero a cambio de lo que necesitamos.
Información sobre precios: el dinero también proporciona información sobre el valor de los bienes y servicios. Por ejemplo, si desean comprar un álbum de cromos, el precio estará expresado en una cantidad de dinero. Esto les enseña que el dinero no solo se usa para comprar, sino que también nos informa sobre el coste de las cosas.

- Ahorro: una de las lecciones más importantes que podemos impartir es la función del dinero como medio para ahorrar. Les explicamos que, si desean comprar algo que cuesta más de lo que tienen en ese momento, pueden ahorrar un poco cada semana. Esto les da la oportunidad de adquirir el objeto deseado más adelante. Además, también les enseñamos que pueden ahorrar para emergencias.

Historia del intercambio
Después de discutir estas funciones, podemos ampliar el tema al contarles sobre la historia del intercambio. Es fascinante que los niños aprendan cómo las personas solían comerciar bienes sin la existencia del dinero. Por ejemplo, pueden imaginar a alguien intercambiando un caballo por una vaca. Este tipo de transacción les ayudará a entender que cada bien tiene un valor basado en su utilidad.
Al explorar la historia, podemos mencionar ejemplos como los antiguos griegos, que utilizaban bueyes como forma de pago, o los romanos, que intercambiaban ganado y ovejas. A medida que la civilización avanzó, el metal comenzó a considerarse valioso, lo que llevó a la creación de monedas. Las monedas eran más fáciles de manejar y almacenar, lo que facilitó el comercio.
Debatiendo sobre impuestos
Otro día, seguimos nuestra conversación, ahora para explicar a los chicos/s sobre los impuestos.
Podemos presentar al grupo algunas tarjetas con imágenes de distintas profesiones. Preguntamos a ellos/as qué consiguen tras prestar sus servicios. Ellos contestarán que recibirán dinero.
Entonces damos una cantidad de monedas a un niño/a y le preguntamos: “¿cuánto pagarías por el trabajo de un panadero (por ejemplo)?”. El niño/a dará una cantidad de monedas para la tarjeta que presenta la imagen del panadero. “Bien, ¿y ahora cuánto crees que vale el trabajo de un médico?”. El niño/a deberá entonces “pagar” al médico de la tarjeta de acuerdo con la cantidad de monedas que tiene.
A partir de ahí podemos preguntar al niño/a porque ha dado más dinero a un profesional que a otro, si el pago lo haría de manera mensual o anual, etc. Entonces recordamos que los profesionales reciben dinero por realizar sus trabajos, y, con esa paga, ellos cubrirán sus necesidades, como adquirir comida, ropa, combustible o mercancías para seguir produciendo su trabajo (por ejemplo, el panadero necesita comprar harina de trigo para hacer el pan).
Pero ¿Qué pasa con los servicios que todos utilizamos, cómo el transporte público, las escuelas, los hospitales, las carreteras o la recogida de basura?, ¿Cómo conseguir el dinero para pagar por esos servicios tan importantes?
Entonces, explicamos que necesitamos un tesoro de uso común, que cada uno de los profesionales deben pagar para que esos servicios estén disponibles para todos/as. Las contribuciones que cada uno hace con una parte de su paga son los impuestos.
Es posible, que en este momento algún niño/a pregunte si todos los profesionales deben pagar la misma cantidad de impuestos o si el importe de ese impuesto es calculado de acuerdo con cuánto dinero gana cada profesional. Respóndele a la pregunta y pídele que diga qué cree él que debería ser lo correcto.
Podemos unir las monedas que tenemos para la actividad y decir al grupo: vamos a imaginar que ese dinero que tenemos aquí es todo el recaudado por los impuestos pagados por todos los profesionales. ¿Cómo lo podemos distribuir? ¿Cuánto necesitamos para pagar a los profesores, a los médicos, a los enfermeros, los materiales escolares y medicinas o las obras de las carreteras?
Observa lo que debaten los niños/as. ¿Cómo distribuimos lo recaudado entre los servicios públicos? ¿Quién debe recibir más de los impuestos: las escuelas o las carreteras? ¿Y las bibliotecas y teatros? ¿Debemos usar los impuestos para ellos también?
Esta es una actividad maravillosa para los niños/as del Segundo Plano de Desarrollo para ejercitar su sentido de la moral. ¡Seguro que escucharás conclusiones impresionantes!
Por Alessandra Mosquera
Periodista y asistente de Guía Montessori para las etapas de 3 a 6 y de 6 a 12 años.
Autora del blog Nuestros Momentos Montessori.
Información sobre precios: el dinero también proporciona información sobre el valor de los bienes y servicios. Por ejemplo, si desean comprar un álbum de cromos, el precio estará expresado en una cantidad de dinero. Esto les enseña que el dinero no solo se usa para comprar, sino que también nos informa sobre el coste de las cosas.