material montessori geografia bola del mundo de colores

Qué bonitos son los globos terráqueos y cómo se sienten los niños atraídos hacia ellos. Poder ver tu planeta y tenerlo representado en tus manos es algo que siempre me ha fascinado.

En Montessori introducimos los globos en Casa de niños (Infantil), como una preparación para el estudio posterior de geografía. Lo hacemos de forma sensorial, igual que el resto de materiales.

 

Los globos terráqueos, que son principalmente dos, el globo de lija y el globo de colores, forman parte del apartado de “Extensiones de sensorial”, al igual que los mapas de rompecabezas, las banderas, las formas de tierra y agua y el arco romano. Os dejo un enlace aquí por si quereis visitar estos materiales también.

 

En Montessori vamos de lo general a lo particular. Comenzamos con el mundo entero, pasando por los distintos continentes, países, ciudades, para terminar con el lugar concreto en el que vive el niño. La Dra. Montessori decía: “Démosle el mundo a los niños”. Pues comencemos.

material montessori geografia bola del mundo de colores

Globo terráqueo de lija

 

Es un globo, cuya superficie terrestre está hecha de lija y la superficie acuática es lisa y azul. La base de madera que sostiene al globo es un ángulo de 23 grados, igual al eje de la Tierra en relación al sol.

 

Se le puede presentar al niño entre los 3 y los 4 años. La guía invita al niño a coger el globo tomándolo por la base con ambas manos. Lo llevan a una mesa.

La guía le dice algo así como: “Si nos subieramos a una nave espacial y salieramos al espacio exterior, así veríamos la tierra. Este globo representa la tierra, el lugar donde vivimos, nuestro planeta”. 

Le da la vuelta al globo en sentido contrario a las manecillas del reloj y le dice que la tierra gira de esa manera. Le muestra la parte de lija que es la tierra  y pasando las yemas de los dedos por la parte de lija marrón le dice: “esto representa tierra”. Invita al niño a tocarlo.

material montessori geografia globo lija

Le muestra la parte azul, la toca con las yemas de los dedos y le dice: “esto representa el agua”. Invita al niño a tocarlo.

Le comenta que en la parte de debajo del globo también hay tierra y agua, levantando el globo se lo muestra.

Hace lección de 3 períodos con los conceptos de tierra y agua. Podéis saber más acerca de la lección de 3 periodos en este Post que escribimos en nuestro Blog. 

Le invita a seguir tocándolo todo el tiempo que quiera y si le ve preparado y quiere le muestra el globo terráqueo de colores.

 

Globo terráqueo de colores.

 

Es un globo con los océanos pintados de azul y los continentes de colores:

  • América naranja.
  • Europa roja.
  • Asia amarillo.
  • África verde.
  • Oceania beige.
  • Antártida blanca.

banderas montessori

La guía invita al niño a llevar el globo de colores a la mesa y lleva también el de lija. Le pregunta al niño si recuerda en el globo de lija qué representa la tierra y qué el agua.

En el globo de lija la guía delimita con sus manos un continente, por ejemplo Europa,  y localiza esa misma porción de tierra en el globo de colores. Hace lo mismo con todos los continentes. Le dice que los dos globos son iguales y que las partes de color representan los continentes y la parte azul los océanos.

Le da lección de 3 períodos con los conceptos de continente y océano.

 

Los globos se utilizan como pasos hacia la abstracción, de un concepto global y tridimensional será más fácil para el niño comprender, posteriormente, la representación de los mapas planos.

 

Por Meritxell Blasco Pardos

 Guía Montessori para niños de 3 a 6 años. Formación AMI y psicología

NIÑOS MONTESSORI

¿Alguna vez has oído hablar en Going Out o el Vamos a Salir? Es una actividad que se realiza en los colegios Montessori en la etapa de Primaria que consiste en hacer una salida para aprender sobre un determinado tema con más profundidad. Pero no solo se aprende sobre el tema en sí como mucho más que eso! Te voy a contar en qué consiste realmente.

Maria Montessori hace muchas referencias al Going Out en su libro “De la Infancia a la Adolescencia”. Al principio del libro, ella nos describe las necesidades de los niños de 6 a 12 años y entre ellas está la necesidad de escapar de un ambiente cerrado. El chico de Taller necesita que le proporcionemos cultura y experiencias sociales.

La relación entre Vida Práctica y Going Out

Si pensamos en los niños de 3 a 6 años en la escuela Montessori, sabemos que existe un área que es muy importante allí que es la Vida Práctica. Por ejercicios como por ejemplo, limpiar una mesa, cuidar de un animal o saber cómo limpiar la nariz, el niño de 3 a 6 aprende a tener independencia. Se trabaja la paciencia, la concentración, la exactitud y la repetición, que son muy importantes en esta etapa.

Sin embargo, repetir esos ejercicios con niños mayores de 6 años es inútil. El niño del Segundo Plano ya ha conquistado su independencia física. No necesita pedir ayuda a un adulto para colocar la mesa o para peinarse delante del espejo. Él tiene coordinación de movimiento. Lo que el niño aprendió sobre cortesía le ayudará a relacionarse con los demás pero en un nuevo nivel. Es el momento de introducir las relaciones morales, lo que despierta la consciencia del chico.

El Going Out es la Vida Práctica del niño de 6 a 12 años. Es el mejor ejercicio que hay para practicar esa necesidad de salir de las cuatro paredes del colegio, o de la casa, y a la vez aprender a relacionarse en sociedad, pero con propósito.

En qué consiste el Going Out en el colegio Montessori

Los niños de Taller trabajan muchísimo. Pueden pasar semanas trabajando sobre el mismo tema y es posible que se agoten los materiales y herramientas disponibles para seguir investigando sobre un determinado tema. Cuando eso ocurre, es la hora de hacer un Going Out. Los niños organizan una salida para continuar el trabajo que han empezado en el ambiente, de manera autónoma.

Por ejemplo, imaginemos que estamos trabajando los volcanes. Los niños ya han usado todos los libros que tenemos sobre volcanes, ya hicieron varias actividades relacionadas con ese tema, pero siguen con preguntas que no han encontrado respuestas. Entonces pueden hacer un Going Out, y organizarse para salir a entrevistar un especialista en volcanes, por ejemplo. Para eso, ellos buscarán esa persona, decidirán qué preguntas hacer, entrarán en contacto con ella para saber cuando pueden hacer esa entrevista… toda la logística la llevan ellos.

El papel de la guía y de la asistente es solo de apoyo, no puede intervenir en la manera que se hará esa entrevista. Todo es decidido por los niños, en grupo. En el día de la salida, los niños van acompañados de la asistente Montessori que está solo para ayudar en caso de extrema necesidad, como por ejemplo, para evitar que ocurra un accidente con ellos. Nada más que eso. Los niños deciden cómo ir. Son los responsables por contar el dinero de cambio o qué camino tomar siguiendo un mapa. La asistente va callada todo el rato y con una cierta distancia del grupo para dejarlos decidir entre ellos.

NIÑOS MONTESSORI

¿Qué conquista el Niño realizando el Going Out?

El Going Out es un ejercicio que proporciona mucho al niño. A primera vista pueden parecer salidas muy divertidas pero son mucho más que eso. Tomar decisiones sin la intervención del adulto le permite:

  1. Prepararse para la vida en sociedad más allá de su familia o de la escuela;
  2. Observar el intercambio de servicios (si voy al mercado, tengo de pagar por lo que compro y una persona me atenderá para recibir el dinero, por ejemplo);
  3. Apreciar y tener gratitud por el trabajo de los demás (hacer la entrevista a un especialista en volcanes da al niño el sentimiento de gratitud a esa persona que comparte su saber con él);
  4. Buscar mayor independencia mental, desarrollar el pensamiento crítico;
  5. Tener mayor responsabilidad;
  6. Prepara para el Tercer Plano de Desarrollo (la etapa de la adolescencia);
  7. A tener autocontrol y autoestima al sentir el éxito de la salida bien realizada

Como podemos hacer el Going Out si nuestro hijo no va a un colegio Montessori

No es necesario que nuestro hijo pertenezca a un colegio Montessori para tener la experiencia de vivir el Going Out. Cualquier niño puede hacerlo, aunque estudie en una escuela tradicional o con otro sistema pedagógico. Incluso si somos homeschoolers es totalmente viable.

Es importante entender que el Going Out no es una excursión. En la escuela tradicional, y algunas veces en la escuela Montessori también, el maestro organiza una excursión para sus alumnos: el profe es quién decide adonde ir, como ir, como recoger el dinero necesario para hacer la salida, como organizar el grupo durante la salida… hay mucha intervención del adulto y el niño ejerce un papel pasivo.

Ya en el Going Out todo es decidido y realizado por los chicos, en grupo. Ellos deciden quién va entrar en contacto con el museo, por ejemplo, si irán a un museo a hacer la salida; son ellos también los que llevan una cartera con dinero reservada solo para el Going Out y uno de los chicos es el responsable de cuidar de esa cartera y controlar el dinero para que sea suficiente para pagar las entradas si es necesario. El transporte suele realizarse en transporte público porque es parte del aprendizaje saber tomar un autobús o el metro.

Si decidimos hacer un Going Out con nuestro hijo, lo primero es explicarle en qué consiste y luego preguntar adónde le gustaría ir y porqué. ¿Qué desea ir al Jardín Botánico para ver in situ las plantas que está estudiando? Muy bien, ¡perfecto! Él mismo tiene de buscar la información de donde está el Jardín Botánico, que días abre, horario, si la entrada es libre o si tiene de pagar… Y también verificar cómo llegar hasta allí. ¿Hay que tomar el metro? ¿En qué parada está? ¿Cuál es el itinerario que tendríamos de hacer desde que salimos de casa?

Podemos organizar la salida con amigos o con primos de la misma edad y que ellos organicen en grupo la salida. Si no hay esa posibilidad, nosotros mismos podemos hacer de compañeros de nuestro hijo recordando que es importante dar la libertad para que él decida cómo hacer la salida.

 

Por Alessandra Mosquera

Periodista y asistente de Guía Montessori para las etapas de 3 a 6 y de 6 a 12 años.

Autora del blog  Nuestros Momentos Montessori.

abaco montessori

Un ábaco es un instrumento de cálculo que sirve para efectuar operaciones aritméticas. El primero fue creado por el filósofo romano Boecio, quien escribió un libro sobre geometría dedicando un capítulo al uso del ábaco, describiendo cómo se podían representar los números usando sólo una cuenta que tuviese los dígitos del 1 al 9.

 

Es un material que, inevitablemente, a los que tenemos ya una edad nos recuerda a nuestra infancia. ¿Quién no ha tenido un ábaco en su habitación o en el aula de su cole?.

Montessori lo usa y le da el valor que siempre ha tenido, rescatándolo del baúl de los recuerdos para darle el protagonismo y la utilidad que tiene, dar un paso más en el camino que recorre la mente del niño de lo concreto a lo abstracto.

Os cuento cómo lo utilizamos en Montessori y os animo a sacarlo de vuestro rinconcito de recuerdos infantiles.

 

En Montessori tenemos 2 ábacos, uno pequeño que utilizamos para sumas y restas y otro grande para multiplicaciones. En este post voy a contaros cómo utilizar el pequeño.

 

Este material se le muestra al niño que tiene 5 años y medio en adelante, es decir, en su último año en casa de niños. De hecho es un material que también está en Taller (Primaria). Lleva al niño a un paso más hacia la abstracción.

 

Un ábaco es un marco de madera que permanece de pie. Tiene 4 alambres de un lado a otro con 10 cuentas en cada uno de los alambres.

  • El alambre superior tiene cuentas verdes que corresponden a las unidades.
  • El 2º alambre tiene cuentas azules que corresponden a las decenas.
  • -El 3er alambre tiene cuentas rojas que son las centenas.
  • El último tiene cuentas verdes que representan las unidades de millar.

En la parte izquierda del marco está impresa la categoría de cada alambre ( 1,10, 100, 1000)

Se utilizan unas plantillas de papel especiales para ir anotando las operaciones. Usamos unos palitos para pasar las cuentas y no hacerlo con los dedos.

 

 

abaco montessori

La 1º presentación del material al niño es una introducción al material.

 

En esta primera presentación usamos el ábaco junto con la caja de estampillas, podéis acceder a la presentación de este material aquí, subimos un post a nuestro blog.

Usamos las estampillas para hacer repaso de lo que el niño ya conoce, si no tenéis este material podéis saltar este paso pero siempre repasar que el niño conozca las unidades, decenas, centenas y unidades de millar.

La guía le dice: “Este es el ábaco y tenemos los números 1, 10, 100 y 1000”. Coge el palito, recorre una cuenta de las unidades hacia la derecha y le dice: “este es uno”, coge la estampilla del 1 y la pone debajo de la cuenta. Vuelve a llevar la cuenta a la izquierda y hace lo mismo con las cuentas de las decenas, centenas y millares, diciéndole, “este es 10”, “este es 100” y “este es 1000”, moviendo cada vez la cuenta correspondiente.

 

Después le dice: “vamos a formar una cantidad con las unidades, por ejemplo 3”. Con el palito mueve 3 unidades a la derecha. “Ahora vamos a formar 4 decenas. Tenemos 40”. Mueve 4 cuentas de las decenas. “Ahora vamos a formar 8 centenas. Tenemos 800”. Mueve 8 cuentas a la derecha mientras las cuenta. Por último le pide al niño que forme 5 miles y él mueve las 5 cuentas.

Después de esto le muestra el papel con el que van a trabajar. El papel lleva impreso 4 líneas de colores iguales a los alambres del ábaco. La línea de las unidades es verde, la de las decenas es roja, las centenas azul y las unidades de millar verde.  La guía le muestra este paralelismo al niño. Le explica que los números que formen en el ábaco los van a escribir encima de las líneas del papel.

 

papel abaco montessori

 

Puede explicarlo de la siguiente forma:

 

  • Mueve 1 unidad al lado derecho del ábaco y escribe 1 encima de la línea verde de las unidades, en el papel. Mueve otra bolita y escribe 2 en el papel, mueve otra y escribe 3, así hasta que mueve las 10 y cambia de jerarquía. Mueve una bolita azul y escribe 1 en la línea azul de las decenas, mueve 2 y anota 2, así hasta llegar a las 10 bolitas. Cuando llega a 10 le dice que es una centena y anota 1 en la rayita roja, así lo hace hasta completar todas las jerarquías.
  • Le dice: “Ahora vamos a escribir cantidades en nuestra hoja”. Escribe sobre las líneas 3845. Le pregunta: ¿”Cuántas unidades hay en esta cantidad?” 5, mueve 5 bolitas en el ábaco. ¿Cuántas decenas?” 4 , mueve 4 bolitas de las decenas en el ábaco. “¿Cuántas centenas?” 8. mueve 8 centenas del ábaco. “¿Cuántas unidades de millar?” 3. Mueve 3 bolitas de miles. Borra el ábaco volteándolo hacia la izquierda.
  • Practica este ejercicio varias veces, escribiendo distintas cantidades. Cuando el niño ya sabe formar cantidades escritas podemos pasar a la suma.

 

2ª presentación. Suma estática. (sin llevar)

 

  • La guía le da dos cantidades al niño para sumarlas, que no pasen del 10, es decir un suma sin llevar. Por ejemplo: 3235 + 2251
  • La escriben en el papel anotando el + y la raya del igual en rojo.ç
  • Le dice al niño: “¿Cuántas unidades tiene la primera cantidad? 5 ¿Y la segunda? 1. Las pasa en el ábaco con las bolitas. Hace lo mismo con las decenas, centenas y millares. Primero pregunta, escribe cantidad y pasa las bolitas en el ábaco.
  • Cuentan las bolitas en el ábaco, empezando por las unidades y escriben el resultado en el papel. Lo mismo con decenas, centenas y millares..
  • Le pide al niño que lea la cantidad del resultado en el papel y compruebe contando de nuevo las bolitas.
  • Le pone al niño varios ejercicios de suma estática. Cuando la domina pasamos a la suma dinámica.

 

3ª Presentación. Suma dinámica (llevando).

 

  • La guía le da al niño dos cantidades para sumar que pasen de 10, es decir, una suma llevando. Por ejemplo: 2897 + 3745
  • Escriben las dos cantidades en el papel con el símbolo + y la raya del igual.
  • Le recuerda la regla: “Cuando tenemos 10 de una categoría la cambiamos por 1 de la categoría inmediata superior, que en el ábaco es la línea de abajo”. Se lo muestra.
  • Hacen el mismo proceso que en la suma estática pero cuando pasa de 10 en una categoría ponen una bolita de la siguiente. Al final cuentan las bolitas desde las unidades a los millares y anotan categoría por categoría.
  • Leen el resultado y comprueban en el ábaco.

 

papel abaco montessori

 

4ª Presentación. Resta estática (sin llevar).

 

Cuando el niño ya domina las sumas con el ábaco podemos pasar a las restas.

  • La guía le da dos cantidades para restar que no se lleven. Por ejemplo: 7658 – 2325
  • Las escriben en el papel con el símbolo de la resta y la raya del igual en rojo.
  • Le recuerda cuál es el minuendo y el sustraendo.
  • Mueve las bolitas de las unidades de la primera cantidad (minuendo), que son 8, y le dice: “Como es una resta vamos a quitar bolitas, ¿cuántas unidades hay en el sustraendo?(2º cifra) 5.”. Quita 5 bolitas de las 8 que hemos movido.
  • Hacen lo mismo con las decenas: ponen 5 y quitan 2.
  • Con las centenas: ponen 6 y quitan 3.
  • Con las unidades de millar: ponen 7 y quitan 2.
  • Anotan las cantidades resultantes y leen la cantidad.
  • Limpian el ábaco y hacen otra resta. Cuando domina las restas estáticas pasamos a las dinámicas.

 

5ª Presentación. Resta dinámica (llevando).

 

  • La guía le da dos cantidades de forma que en 2 o 3 categorías el número del sustraendo sea mayor que el del minuendo, por ejemplo: 8724 – 2846
  • Le pide al niño que forme la primera cantidad en el ábaco ( minuendo).
  • Le pregunta cuántas unidades tenemos que quitar. Fijándose en el sustraendo dirá 6 unidades. Comienza a quitar bolitas y ve que sólo tiene 4 bolitas, así que llevan 1 cuenta roja (decenas) hacia la izquierda, pasan todas las cuentas verdes hacia la derecha y mueven dos cuentas verdes hacia la izquierda. Es decir, quitan una decena del alambre de abajo y añaden 10 unidades quitando 2. 
  • Hacen lo mismo con las demás categorías. Tienen que quitar 4 decenas y solo hay 1 (había 2 pero hemos usado 1 para las unidades). Quitan la decena que hay y quitan 1 centena del alambre de abajo. Mueven todas las decenas hacia la derecha y quitan 3. así ya han quitado las 4 decenas.
  • Ahora van a quitar 8 centenas y sólo hay 6. Las quitan y quitan también una bolita de las unidades de millar (alambre de abajo). Mueven todas las centenas a la derecha y quitan las 2 que les faltan.
  • Hacen lo mismo con los millares.
  • Anotan los resultados y leen la cantidad.

 

Los primeros ejercicios de cada operación se pueden hacer sin papel, sólo con el ábaco, según como veamos al niño.

 

Este material tan sencillo a primera vista tiene muchos propósitos en el aprendizaje de las matemáticas:

 

  • Muestra al niño el último paso para la abstracción de la suma y la resta.
  • El ejercicio de contar ayuda al niño a darse cuenta de lo siguiente: el 10 hace 1 de la siguiente categoría.
  • En cada categoría no puede haber más de 9.
  • El valor del número está determinado por el lugar que ocupa.
  • La función del 0 es la de guardar el lugar en una categoría vacía.
  • El niño se da cuenta que al escribir la suma y la resta todos los números que pertenecen a la misma categoría deben estar en la misma columna.
  • Los ejercicios le dan al niño la oportunidad de aplicar lo que ya ha aprendido y le preparan para futuras abstracciones.
montessori school bonicos montessori

El tema de las mentiras en la infancia es algo que asombra y preocupa a los padres. No entienden por qué un niño pequeño empieza a mentir. 

El pensamiento infantil es diferente al del adulto y cuanto más pequeño es el niño mayor es la diferencia. 

Los niños menores de 4 o 5 años tienen dificultades para ponerse en el lugar del otro, tienen lo que se llama “egocentrismo cognitivo y perceptivo”, es decir, perciben e interpretan las cosas únicamente desde su Yo, desde su postura, por tanto, ante preguntas sencillas, a veces no saben contestar.

No tienen memoria por evocación como la tenemos los adultos, son capaces de recordar los sucesos pero no de una forma tan precisa como lo haría una mente más desarrollada. Pueden recordar calles, nombres, personas, cosas concretas, pero para relatar un suceso que ha ocurrido tienen más dificultad y puede ser que para contestar al adulto que les está preguntando mezclen la realidad con fantasía. Es decir, puede ser que un niño mienta pero también puede ser que esté dejando libre su capacidad de fantasear. Las conversaciones con los niños no pueden ser tan precisas como esperamos los adultos, y podemos llegar a malinterpretarlas si no conocemos la forma en la que funciona la mente infantil. Te recomendamos un libro muy bueno sobre esto; El cerebro de los niños explicado a los padres.

 

Otra particularidad de la mente infantil es la ausencia de metaconocimiento, que es una forma básica de conciencia de uno mismo. Es decir, el metaconocimiento significa darse cuenta de lo que se sabe y de lo que no se sabe. Los menores de 6 y 7 años tienen dificultades en diferenciar lo que saben de lo que no y no siempre se dan cuenta de lo que es realidad y fantasía, por eso, a veces, se inventan respuestas ante preguntas de los adultos que no saben contestar.

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Así pues ¿qué es mentir? Según el diccionario mentir es: “decir deliberadamente algo distinto de lo que se sabe, se cree o se piensa que es verdad, con el fin de engañar a alguien”.

 

Partimos de la base de que la mentira está muy arraigada y aceptada en la sociedad. Los adultos mienten a menudo por diversos motivos. Es una forma de proceder que sin darnos cuenta estamos enseñando a los niños, que lo absorben todo por medio de su “mente absorbente” ,te dejo un enlace aquí de un post que subimos a nuestro blog sobre esto, y que tienen la capacidad innata de adaptarse al medio en el que viven como mecanismo de supervivencia.

Entonces ¿por qué nos asombramos tanto y nos enfadamos cuando vemos que nuestro hijo miente? ¿Por qué van a ser ellos auténticos en un mundo lleno de mentiras? ¿Por qué les pedimos a ellos cosas que nosotros no podemos hacer?

Reflexionemos un poco antes de enfadarnos con ellos. Mirémonos a nosotros mismos.

 

¿Cuáles son los motivos para mentir en los niños? Los mismos que en los adultos:

 

  • Para protegerse.
  • Para conseguir algo.
  • Por miedo al castigo.
  • En el caso de los niños se dan muchas mentiras por “lealtad a los padres” (no quieren decir cosas que pondrían en peligro la estabilidad con sus padres, como malos tratos)

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Primer paso si no queremos que nuestros hijos mientan será no mentir nosotros, no mentir nunca, ni por no herir, ni de “forma piadosa”, ni por evitar ir a un evento, etc. 

Enseñarles a ser valientes siendo nosotros mismos, a ser auténticos siendo honestos con los demás, sabiendo expresar nuestras necesidades y emociones de forma real. 

Evitar los mensajes mezclados, son formas muy sutiles de comunicarnos pero que los niños las captan y las absorben. Me refiero a mensajes mezclados cuando no expresamos nuestros verdaderos sentimientos por miedo a que nos desaprueben, porque no sabemos manejar ciertas emociones. A veces damos respuestas falsas porque es más fácil que ponernos en contacto con nuestras emociones reales. Repito, los niños son extremadamente sensibles a todo lo que sentimos realmente y el hecho de que compartamos con ellos solo parte de lo que sentimos, los confunde y les muestra un camino equivocado de proceder. 

 

Segundo paso, si hemos dicho que los niños mienten para protegerse y por miedo al castigo, eliminemos el castigo en nuestra forma de criar y educar. Los niños que más mienten son a los que más se les castiga, es un mecanismo de defensa. Un niño nunca debería tener miedo ante la reacción de un adulto al que quiere, porque se solapan dos emociones contradictorias , el amor y el miedo. No podemos amar aquello que tememos. Así se les enseña una forma de amar que no es real. 

 

Tercer paso, generar un clima de confianza en casa, siendo de verdad, expresando a nuestros hijos lo que nos pasa, no intentar ocultarlo todo porque lo  perciben. No intentar ser dioses distantes que pueden con todo, sino padres reales que también sufren. Hacerles ver que pueden contar con nosotros para satisfacer sus necesidades, que no somos perfectos pero somos honestos, y permitirles  a ellos ser también imperfectos, y juntos tratar de solucionar esas imperfecciones.

Las máscaras no sirven, nos partan de nuestros hijos y luego ellos se pondrán otras máscaras que aún los separarán más de nosotros. 

La confianza fomenta el amor y el respeto y da al niño la seguridad necesaria para enfrentarse  a la vida de una forma auténtica.

Os dejo algunos materiales, que dependiendo de la edad de vuestros hijos e hijas quizá os puedan resultar de apoyo para trabajar el tema de las mentiras. Aquí y aquí.

 

Por Meritxell Blasco Pardos

 Guía Montessori para niños de 3 a 6 años. Formación AMI y psicología

El niño, al entrar en el Segundo Plano de Desarrollo (la etapa de 6 a 12 años en Montessori), no tiene más periodos sensibles pero sí tiene características psicológicas que ayudan a la guía y a la asistente Montessori en su observación para saber cómo atender de la mejor manera a sus alumnos.

Es un periodo característico por el deseo del niño de comprender el mundo y el Universo. El niño busca su lugar en la sociedad y, para eso, quiere estudiar todos los aspectos de la misma.

Las características psicológicas del niño de 6 a 12 años

El niño es un pensador abstracto con una mente razonadora. Quiere saber cómo funcionan las cosas y utiliza su imaginación para poder comprender.

Él tiene una capacidad enorme por aprender, puede hacer relaciones y aplicar lo que le han enseñado. Tiene una mente plástica y está siempre haciendo preguntas al adulto, que a veces puede perder la paciencia con ese niño con tanta sed para saber el “por qué” de todo.

Surge el instinto de cazador, de realizar el Gran Trabajo, es decir, tiene placer y busca ejecutar trabajos largos, que pueden durar días, colocando todo su esfuerzo.

Son 6 años en que el niño tiene sed de cultura, desea de verdad entender cómo funciona la sociedad. Junto con esa preocupación, que en la adolescencia será aún mayor, nuestro chico o chica busca estar en grupo con otros de su edad. Los amigos se vuelven más importantes que la familia. Puede incluso que invente un vocabulario propio, reglas y códigos.

El niño puede volverse rudo y tosco, él dice lo que piensa. Eso muchas veces le trae problemas con el adulto, que no comprende a ese nuevo niño, y le llama impertinente. Él también busca más libertad, por eso es necesario que el adulto le permita más responsabilidad.

Quizás una característica que nos deje a nosotras, mamás, muy disgustadas es que en esa etapa a los niños no les gusta ducharse. Pasan a ignorar la higiene personal, se saltan el momento de cepillar los dientes y no quieren tampoco cepillarse el pelo. Desaparece el niño ordenado y surge otro, que deja todo esparcido por el suelo. Está preocupado con lo que está descubriendo y no tiene tiempo a perder “con esas cosas”, como muchas veces puede que escuches decir. Son como pequeños científicos, su tiempo es para entender lo que les llama tanto la atención, no para complacer el adulto.

También es el momento del sentimiento de justicia y de acusar a los compañeros. Él quiere colocar a prueba lo que entiende por bien y mal, correcto e incorrecto.

La imaginación

Entre todas las características psicológicas del niño de 6 a 12 años, quizás la más importante de todas sea la imaginación.

El niño, a partir de los 6 años aproximadamente, pasa a experimentar un gran desarrollo de la zona prefrontal de su cerebro. Surge el pensamiento lógico pero también la imaginación creativa. Es decir, al contrario del niño menor de 6 años, que tiene una imaginación reproductiva ( por eso juega a mamá y papá, a ser el profesor, el médico etc.), nuestro chico a partir de los 6 años pasa a crear realidades que nunca conoció, que ya no existen o que nunca han existido. Es el momento de presentarle el mundo de la fantasía.

Por eso es tan importante que, en la etapa de 3 a 6 años, el niño tenga una rica experiencia sensorial porque es con base a ella que, al entrar en el segundo plano de desarrollo, el chico construirá su imaginación. Las experiencias olfativas, auditivas, táctiles, visuales y del paladar definirán la imaginación del niño. Cuanto más experiencias tuvo, más rica será su imaginación.

María Montessori decía que debemos aprovechar esa capacidad imaginativa que es muy fuerte al largo de esos 6 años y presentarles la historia del mundo y del hombre por medio de las Cinco Grandes Historias, (consíguelas aquí) que explican, de una forma que apela a la imaginación del niño, como la Tierra se formó, los primeros seres vivos, la llegada del hombre y de la civilización, la invención de las palabras y de los números. Son cinco lecciones presentadas a los niños de Taller (la etapa de Primaria en el colegio Montessori) en esos 6 años que duran el segundo plano de desarrollo, con experimentos, cartelones, líneas de la vida y otros recursos que son muy bellos y atraen a los chicos.

También es el periodo en que se interesan por héroes. Podemos enseñarles los héroes que de verdad existieron al largo de la historia, que lucharon por los derechos civiles o que han encontrado la cura para enfermedades que mataban a miles de personas. Al conocer a esas personas que de verdad hicieron tanto por nosotros, los niños sienten gratitud y admiración.

Las necesidades del niño de 6 a 12 años

Como puedes ver, este nuevo niño tiene necesidades que las cuatro paredes del colegio o de la casa limitan mucho. Por eso necesitan salir, conocer nuevos lugares, personas y realidades. La doctora Montessori nos decía de apuntar al niño al grupo de scouts para aprender a hacer acampadas, leer las estrellas, hacer fuego con otros niños de su edad y lejos de sus padres para trabajar la independencia. Si no puedes proporcionarle esa experiencia, te aconsejo aprovechar los campamentos de verano en pueblos.

Para el adulto puede ser un niño desafiante, si no comprende esas transformaciones. Es importante recordar que el niño necesita tener libertad para trabajar y elegir lo que quiere conocer. El adulto debe ser inspirador y no dar toda la información al chico. Debe ser amoroso y firme a la vez, ordenado, consistente e interesado en la cultura y la ciencia. Es el momento de “ayúdame a pensar por mi mismo”, es decir, el adulto debe ayudar al niño a encontrar sus propias respuestas.

 

Por Alessandra Mosquera

Periodista y asistente de Guía Montessori para las etapas de 3 a 6 y de 6 a 12 años.

Autora del blog  Nuestros Momentos Montessori.

Este material Montessori pertenece al área de matemáticas, y está incluido en el primer grupo, en el cual se trabajan sobre todo los números del 1 al 10. Primero los reconoce y después empieza a asociar cantidades a cada número. También se le enseña la ausencia de valor del 0, y los números pares e impares.

Todas las experiencias con el material de este grupo le servirán para aplicarlas a su vida cotidiana.

 

Fichas y números o también llamado números y contadores está formado por números del 1 al 10 y 55 fichas. 

 

Para poder trabajar con él, el niño tiene  que conocer ya los números del 1 al 10 y tiene que saber contar. Veréis que es un material que les gusta mucho y que después aplican a muchas más situaciones. 

 

Procedemos de la siguiente forma:

 

  • Ponemos una alfombra en el suelo porque es un material que ocupa bastante espacio y en una mesa es incómodo para los niños. Os recuerdo, en este punto, la atracción que tienen los niños por jugar en el suelo, se sienten más cómodos porque tienen más libertad de movimiento que sentados en una silla, con lo cual esto favorece su aprendizaje. Movimiento y desarrollo siempre van de la mano.
  • Llevamos el material a la alfombra, abrimos la caja y para asegurarnos que conoce todos los números, los vamos sacando uno a uno de manera desordenada, y le preguntamos qué número es cada uno. Si los conoce todos seguimos adelante, sino no. 
  • Deslizamos el número 1 y lo colocamos en la esquina superior izquierda de la alfombra y decimos “uno”, dejamos un espacio y colocamos al lado el número 2 diciendo “dos”. Así, los colocamos todos hasta el 10. Todos en fila, en la parte de arriba de la alfombra, a esta fila la llamamos “fila horizontal espaciada con los números del 1 al 10 de izquierda a derecha”.
  • Sacamos todas las fichas de la caja.
  • Señalamos el número 1 diciendo “uno” y deslizamos una ficha que colocamos debajo del 1. Señala el número 2 diciendo “dos”, desliza una ficha colocándola debajo del dos y diciendo “uno”, desliza otra ficha que coloca al lado derecho de la anterior  y dice “dos”. Señala el número 3 diciendo “tres”, desliza una ficha, la coloca debajo del 3 y dice “uno”, desliza otra ficha que coloca al lado derecho de esta y dice “dos”, desliza otra ficha que coloca debajo de las otras dos, en medio de ambas, y dice “tres”. Así continúa con el resto de números, colocándolos según el dibujo de la foto.
  • Cuando vemos que el niño ha entendido cómo se van colocando las fichas lo hace él. Después le invitamos a que repita todo el ejercicio él solo.
  • Al final le mostramos cómo guardar. Cada cosa en su compartimento de la caja. Es muy importante enseñar al niño a guardar los materiales, porque aprenderá a cuidarlos,  a recoger y ordenar cada cosa que utiliza.

 

 

Números pares e impares.

 

Cuando el niño ya domina la presentación anterior, es decir, ya asocia todas las fichas a cada número, les mostramos los números pares e impares.

Primero el niño coloca los números en fila y asocia las fichas. Las debe colocar según os he explicado para poder realizar este ejercicio.

  • Desde la parte baja de la alfombra deslizamos el dedo hacia arriba topando con la ficha del 1 y le decimos: “el dedo no puede pasar”.
  • Colocamos el dedo debajo del 2, lo deslizamos hasta el 2 y lo pasamos por el medio de las dos fichas y decimos: “sí puede pasar”, continuamos el movimiento, tocamos el número 2 y lo empujamos hacia arriba de la línea original del número.
  • Colocamos el dedo debajo del 3, lo deslizamos hacia el 3 y vemos que topa con la ficha del medio, decimos “no puede pasar”.
  • Hacemos lo mismo con todos los números, así veremos que en la parte alta de la alfombra han quedado los números pares: 2,4, 6, 8 y 10.
  • Señalamos estos números y le decimos que se llaman números pares.
  • Señalamos la fila de números que han quedado abajo y le decimos que se llaman números impares.
  • Podemos terminar haciendo lección de 3 periodos (os dejo un post que subimos a nuestro blog sobre esto aquí.) para asegurarnos que aprende el lenguaje para los números pares e impares.
  • Como siempre, al final del ejercicio, pedimos al niño que guarde el material.

 

 

Este material, como todos los montessori, tiene su propio control de error, es decir, los niños no necesitan que el adulto les diga si lo han hecho correctamente, el mismo material se lo dice. En este caso las 55 fichas son exactas para realizar el ejercicio. Si le sobran o le faltan es que no está correcto.

 

Los objetivos que pretendemos alcanzar con el material son:

 

  • Propósitos directos: Reforzar el conocimiento de los números. Verificar que el niño domina la secuencia de los mismos y asocia la cantidad exacta para cada número. Darle una impresión visual de los números pares e impares.
  • Propósito indirecto: Preparación para la divisibilidad de los números.

Si quieres adquirir el material puedes hacerlo desde aquí.

 

Por Meritxell Blasco Pardos

 Guía Montessori para niños de 3 a 6 años. Formación AMI y psicología

AJEDREZ MONTESSORI

El ajedrez Montessori es un material de matemáticas presentado a los niños de Taller, la etapa correspondiente a Primaria en los colegios Montessori.

Sirve para realizar multiplicaciones entre números largos. Es un material muy vistoso y que suele llamar mucho la atención de los niños, al recordar un juego de mesa.

Cómo es el ajedrez Montessori

El ajedrez está formado por un tablero con cuadrados de tres colores: verde, azul y rojo. Los cuadrados van dispuestos de forma diagonal. Al lado derecho, se ve los números del 1 a 1000, en vertical. Abajo, encontramos los números 1 a 1000000, en horizontal.

Además también está formado por seis series de tablillas blancas , con los números del 1 al 9. En dos series los números van escritos en verde, en otras dos escritos en azul, y en otras dos series más en rojo. Esas tablillas representarán el número multiplicando.

 

También tenemos cuatro series de tablillas de fondo gris, también con los números del 1 a 9. Aquí tenemos dos series con números escritos en verde, en una en azul, y en la última, en rojo. Ese conjunto de tablillas representarán el multiplicador.

Para realizar las multiplicaciones, a parte del tablero y de las series de números de fondo blanco y gris, es también necesario utilizar las perlas de colores. Puedes usar el decanomio del perlas (el juego con 55 varitas para cada número) o un juego de perlas más pequeño, con 9 varitas para cada número. Nosotros usamos el decanomio porque es un material versátil que sirve para otras presentaciones también, pero si solo quieres usar las perlas para el ajedrez, con la caja de nueve varitas para cada número es suficiente.

Primera presentación del ajedrez Montessori

Cuando presentes el ajedrez a tu niño por la primera vez, es importante que el niño ya conozca la jerarquía de colores Montessori (verde para unidades, azul para decenas, rojo para centenas y verde para unidades de millar). También debe estar familiarizado con las perlas de colores y saber asociar cada varita a su correspondiente valor (rojo para uno, verde para dos, rosa para tres y así por delante).

Mi consejo: antes de empezar con las multiplicaciones, presenta el tablero para el niño solo para que él aprenda a montar el número multiplicando con las perlas, pues este paso es primordial para que, más adelante, funcione bien el proceso y obtengamos el producto correcto.

Le explicamos que el tablero es el ajedrez Montessori. Si él ya conoce el juego del ajedrez común, el de los peones, reina, rey, etc, le llamará mucho la atención. “Este es el ajedrez Montessori, no es exactamente como el otro ajedrez que conoces, porque con este puedes hacer multiplicaciones con números muy grandes. Pero verás como también mola”. Fue algo más o menos así que dije a mi hijo cuando le presenté por la primera vez.

 

Digamos, por ejemplo, que queremos que nuestro niño construya el numero 5256. Primero debe colocar el número escrito con las tablillas de fondo blanco en la parte horizontal, debajo del tablero.

Él deberá colocar la varita morada, que representa el 6, en la casa verde de las unidades, la primera de derecha para izquierda. Luego, para representar el 50, deberá colocar la varita azul claro del 5 en la casa azul que va al lado de la casa verde. Así representamos, en el ajedrez, 5 decenas, y no con 5 varitas doradas como él está acostumbrado a hacer hasta el momento con el material dorado.

 

Luego, el 200, representamos con la varita verde del 2 en la casa roja de las centenas y otra varita azul claro, del 5, en la casa verde del millar para representar 5000.

Aconsejo practicar mucho hasta que el niño esté bien familiarizado con este nuevo paso a la abstracción, porque de ahí dependerá que el resto del proceso funcione. Puedes usar dados, por ejemplo, para crear números de 4 cifras para que el niño practique, o buscar en un libro, matrículas de coches de familiares…

Realizando la multiplicación

Digamos que queremos multiplicar 5256 por 9. Es mejor empezar por multiplicadores de una cifra para que el niño vaya familiarizándose con el ajedrez antes de pasar para números de más cifras.

 

El número 9 representado por una tablilla de fondo gris será colocado en la línea vertical a la derecha del tablero, al lado de la casa de las unidades.

Una vez que el numero multiplicando está dispuesto en horizontal abajo, entonces el niño debe recordar qué es multiplicar: repetir el numero por la cantidad de veces que indica el multiplicando. En nuestro ejemplo, 6 (la unidad de 5256) debe repetirse nueve veces en la casa de las unidades.

Lo mismo haremos con el las decenas, centenas y millares. Colocaremos nueve varitas del 5 en la casa de las decenas, nueve varitas del 2 en la de las centenas y así por delante.

 

Una vez concluido ese paso, el niño deberá sumar cada bolita de cada conjunto de perlas por cada casa del tablero. Por ejemplo, en la casa de las unidades tenemos 9 varitas del 6. El niño puede contar una a una o entonces, si está acostumbrado con la tabla del 6, ya sabrá que 9 x 6 es igual a 54.

El niño deberá guardar las nueve varitas del 6 a la caja de perlas y sustituirlas por una varita del 5 y una varita del 4. La varita del 4 será dejada en la casa de unidades, mientras la varita del 5 a la casa de las decenas.

Ahora contamos las varitas en la casa de las decenas. Tendremos 10 varitas del 5, es decir: 10 x 5 = 50. El niño guardará todas las perlas de la casa de las decenas en la caja de perlas y cogerá una varita del 5 que pasará a la casa de las centenas. La casa de las decenas se quedará vacía, representando el 0 del número 50.

Pasamos a la casa de las centenas. Es el mismo procedimiento, sumaremos todas las bolitas. Dará 23. Dejaremos una varita del 3 en la casa de las centenas y pasamos una varita del 2 a la casa de las unidades de millar.

La siguiente es la casa de las unidades de millar. Sumando todas las bolitas, llegaremos a 47. Colocaremos entonces una carita del 7 sobre la casa de las unidades de millar y una varita del 4 en la casa de los 10000, la que viene a la izquierda de la casa de las unidades de millar.

Ya tenemos nuestro producto. El resultado de 5256 x 9 = 47304.

¿Y si el multiplicando es de dos o más cifras?

 

Suponga que quieres multiplicar 3424 por 526. La disposición del multiplicando será a la vertical, pero cada número de 526 estará en la casa que le corresponde, es decir: el 6 al lado de la casa de las unidades, el 2 al lado de la casa de las decenas y el 5 al lado de la casa de las centenas.

Después de montar el numero 3424 en horizontal, abajo, el niño deberá multiplicar cada número por el número del multiplicando al lado. Es decir: 4 x 6, 2 x 6, 4 x 6, 3 x 6; en seguida 4 x 2, 2 x2, 4 x2, 3x 2; y luego 4 x 5, 2 x5, 4 x5, 3 x5.

Tras sumar las bolitas de cada línea, el tablero se quedará así, hemos cogido el ejemplo del libro “Psicoaritmética” página 209.

Para llegar al producto, el niño deberá sumar las perlas en diagonal, respectando las casas del tablero. Decenas con decenas, centenas con centenas, unidades de millar con unidades de millar y así por delante.

El niño deberá ir sumando las bolitas y si llega a 10, deberá sustituir las perlas por una varita del 1 (la perla solitaria roja de la casa del decanomio).

Como dice María Montessori en “Psicoaritmética”: “Tales reglas se parecen a la acción de un verdadero juego que sale del tablero. El número así obtenido ha resultado vencedor y, liberado del tablero, va a alinearse en la fila de sus valores definitivos”.

 

Espero que te haya gustado conocer esta manera de multiplicar tan mágica, ¡como todas las matemáticas en Montessori!

Si quieres adquirir el tablero del Ajedrez Montessori puedes hacerlo desde aquí directamente.

 

Por Alessandra Mosquera

Periodista y asistente de Guía Montessori para las etapas de 3 a 6 y de 6 a 12 años. Autora del blog  Nuestros Momentos Montessori.

Los sólidos geométricos son un material bellísimo, en realidad como todos los materiales Montessori. Muy útiles y con muchas formas de trabajar con ellos. 

Pertenecen al área de sensorial, concretamente se trabaja el sentido estereognóstico, que es la capacidad que tenemos de reconocer los objetos, sin mirarlos, por el tacto, la temperatura, el olor, etc.

 

Este material está formado por diez cuerpos geométricos de madera, pintados de azul, que son los siguientes: esfera, cubo, cono, elipsoide, ovoide, cilindro, prisma triangular,  pirámide triangular, pirámide cuadrangular y prisma cuadrangular. 

Se meten en una canasta con una tela atractiva y van acompañados de una caja de madera con sus respectivas bases sobre las que se colocan los sólidos. Las bases son: círculo, cuadrado, triángulo equilátero, triángulo isósceles, acutángulo y rectángulo. Cada base está pintada en su perímetro de azul, concordando con el color de los sólidos. 

Se presenta a niños a partir de los 3 años y medio aproximadamente.

 

1ª Presentación. Introducción sensorial con 3 sólidos

 

Invitamos al niño a coger la canasta de los sólidos geométricos y preferiblemente nos sentamos en una alfombra, en el suelo. La guía escoge 3 sólidos, la esfera, el cubo y la pirámide triangular. Los coloca en la alfombra y tapa la canasta con la tela.

Coge el primer sólido y con los ojos cerrados lo toca, pide al niño que cierre sus ojos y le da el sólido para que también lo toque. Hace lo mismo con los otros dos.

Hace lección de 3 períodos con los 3 sólidos, es decir, les dice cómo se llama cada uno de ellos. Si queréis saber más sobre la lección de 3 periodos Montessori podéis seguir el siguiente enlace. (enlace lección 3 p)

Si el niño quiere le muestra otros 3 sólidos siguiendo el mismo procedimiento. El propósito principal es que capte los sólidos por el tacto y perfeccione su sentido estereognóstico.

 

2ª Presentación. Estereognóstica después de lenguaje.

 

Cuando el niño ya conoce el nombre de todos los sólidos geométricos llevamos la canasta a una alfombra y la tapamos con la tela. Introducimos la mano en la canasta, por debajo de la tela, sin mirar, tocamos un sólido sin sacarlo, decimos su nombre y lo sacamos para ver si es correcto. Lo colocamos en la alfombra y hace lo mismo con otro. Después de sacar dos invita al niño a hacer lo mismo. 

Se trata de tocar y sentir los sólidos. Conocer cual es cada uno a través del tacto.

 

3ª Presentación. Buscar por debajo de la tela un sólido específico.

 

Pensamos y le decimos al niño un sólido que queremos encontrar en la canasta, están tapados con tela. Metemos la mano y vamos tocando los sólidos hasta encontrar el que hemos dicho.

Le pedimos al niño que haga lo mismo. Lo hacemos con todos los sólidos. Podemos ir dejando fuera los sólidos que vamos sacando o para mayor dificultad los vamos metiendo cada vez.

 

4ª Presentación. Usando las bases.

 

Cuando el niño ya está muy familiarizado con los sólidos podemos empezar a usar las bases. La sacamos de la caja y las colocamos en una alfombra de forma horizontal, le decimos  al niño que vamos a comprobar qué sólido cabe en esas bases. Vamos sacando uno a uno y comprobando en qué base encaja cada uno. El niño se dará cuenta que los cuerpos esféricos no tienen bases.

Como os he dicho es un material que aunque no lo parezca tiene muchas posibilidades. Se pueden hacer también juegos de memoria, como los siguientes:

 

  • ¿Cuál falta? Sacamos 2 o 3 sólidos de la canasta y los escondemos. El niño debe descubrir cuáles faltan. Se puede hacer al revés también, el niño ve los 2 o 3 sólidos que hemos sacado y debe recordar los que están en la canasta.

 

Este material tiene dos propósitos directos, refinamiento del sentido estereognóstico y conocer los sólidos geométricos. Es mucho más efectivo así que viéndolo dibujados. De forma indirecta les prepara para la geometría.

Si quieres verlos en la tienda pincha aquí.

 

Por Meritxell Blasco Pardos

 Guía Montessori para niños de 3 a 6 años. Formación AMI y psicología

 

La elección de colegio para nuestros hijos es un tema complicado y muchas veces no tenemos a nuestro alcance la opción que más nos gustaría, no sólo por motivos económicos sino por cercanía, por no estar totalmente seguros con respecto al centro, o mil motivos más.

 

Puede ser que te encante la filosofía montessori pero tus hijos vayan a otro tipo de colegio, y te preguntes si es útil  reforzarles su aprendizaje en casa con material montessori, la respuesta es SI, siempre sí. Al contrario de lo que se piensa, el material Montessori no va a cambiarles la forma de aprender sino que va a hacer que el niño/a entienda e integre mejor todos los conocimientos que está trabajando.

 

De hecho, en muchas escuelas Montessori hay talleres o clases de refuerzo por las tardes para niños y niñas que van a un colegio tradicional. También se utiliza esta pedagogía para reforzar los aprendizajes de niños con NEE (necesidades educativas especiales).

 

Cuando el niño empieza en infantil con 3 años, en casa podemos aplicar la filosofía Montessori y no le va a perjudicar para nada en su adaptación al colegio, al contrario va a ayudarle porque será un niño con mayor autonomía y eso siempre favorece la integración.

En esta etapa de los 3, 4 años, en casa, podemos fomentar todo lo que tenga que ver con vida práctica. Que el niño colabore en las tareas reales del cuidado de la casa como barrer, fregar los platos, lavar algún pañito, limpiar el polvo de los muebles, cuidar las plantas, plegar la ropa, etc.

También podemos pedirles que se vistan solos, que se laven manos, cara y dientes solos. Todas estas actividades harán que el niño se sienta parte importante de la familia y además estamos favoreciendo su autonomía y una buena coordinación psicomotora que posteriormente le va a ayudar en la lectoescritura.

En cuanto a las actividades más propias de la escuela, podemos poner a su alcance todo el material que necesite para que él decida qué hacer en cada momento. Tener siempre cartulinas de medio folio con lápices de colores para que dibuje libremente, un caballete con papel para que pinte, barro, plastilina, tijeras y papel para recortar o cualquier manualidad que se nos ocurra pero siempre sin imponer nada.

 

Estas actividades de vida práctica preparan al niño para la lectoescritura, por tanto, si las trabajamos desde los 3 años veremos que serán niños que tendrán más facilidad para leer y escribir. Sus muñecas están más preparadas para empezar con los primeros trazos y su coordinación viso motora es mayor.

Conforme va creciendo y en el colegio les muestran las letras, aunque les enseñen las mayúsculas podemos perfectamente en casa mostrarle las letras de lija en minúscula. Recordemos que los niños tienen una capacidad de aprendizaje muy grande y además tienen dos cosas que les ayudan: su mente absorbente y los periodos sensitivos. Si queréis leer más sobre estos temas os dejo el link. 

Podríamos hacer un símil con el aprendizaje de dos y hasta tres lenguas a la vez. Hay familias multiculturales que hablan a sus hijos en varios idiomas y los niños los aprenden todos sin ninguna dificultad. Lo mismo ocurre con las letras.

El hecho de tocar y trazar las letras de lija va a favorecer su posterior trazo en papel. Es algo que va a ayudar muchísimo. Los niños saben diferenciar claramente lo que se les pide en cada ambiente, por tanto, no se van a confundir.

Cuando empiezan a trabajar  las matemáticas va a ser muy positivo para el niño que trabaje con material Montessori en casa o en clases de refuerzo. 

Una de las diferencias que nos encontramos entre la escuela tradicional y Montessori es que los aprendizajes parten de lo manipulativo, de lo más concreto, para poco a poco ir subiendo en la escala de la abstracción. Ya con el material sensorial empezamos a mostrar al niño relaciones lógicas que le preparan de forma indirecta para las matemáticas y el álgebra.

Cualquier aprendizaje que estén teniendo en el colegio será mejor integrado si tienen a su alcance un material manipulativo y concreto que les vincula más con la realidad. Muchas veces hay niños que no llegan a entender los procesos matemáticos porque les falta una buena base de lenguaje y de concreción, de realidad.

Las operaciones aritméticas se les muestran en base al sistema decimal y quedan integradas de por vida, no son operaciones que se hagan en un papel y que ellos se creen, son operaciones que comprueban ellos mismo con el material. Todo esto les ayuda enormemente y les proporciona una base que les servirá toda su vida.

Lo mismo ocurre cuando niños que entran en una escuela montessori con 6 años o más, a veces se plantea la duda de si va a ser posible su integración y la respuesta es que sí es posible. De hecho son escuelas que comparten en un mismo aula diversas edades y las guías están preparadas para trabajar con esa diversidad. El niño que entra nuevo no va a tener ningún problema a la hora de adaptarse y entender la metodología de trabajo. Podéis encontrar más información sobre este tema en este libro Cuando los niños empiezan después de 6 años.

Espero haber disipado las dudas que  a veces se tienen sobre combinar diversas formas de enseñanza. No nos olvidemos nunca de la plasticidad del cerebro de los niños y su gran capacidad de adaptación.

 

 

Por Meritxell Blasco Pardos

 Guía Montessori para niños de 3 a 6 años. Formación AMI y psicología

 

busto para niños

ENSEÑAR LAS HORAS SEGÚN MONTESSORI

 

Llega un momento en el que casi todos los niños, alrededor de los 4 o 5 años, piden un reloj. Les llama mucho la atención ese objeto que llevan casi todos los adultos y que les pone en contacto con el tiempo. Ahora aún les llama más la atención  porque llevamos “pulseras inteligentes” que nos dicen más cosas que los relojes antiguos.

 

En Montessori hay una presentación especial para enseñar las horas a los niños, os cuento cómo lo hacemos en Montessori para que podáis aplicarlo con vuestros hijos e hijas.

 

La presentación del “Reloj Montessori” forma parte del apartado “Extensiones del lenguaje”, por tanto es un área del lenguaje, en la que también incluimos las materias de geografía, biología, historia, ciencia y expresión. Concretamente el reloj está dentro de Historia.

 

Consideramos muy importante introducir al niño de infantil en estas materias porque le ponen en contacto con la realidad y le permiten vincularse más a ella, y esto es un aspecto determinante en el desarrollo de su personalidad.

 

El apartado de Historia nunca se da como un conjunto de fechas y acontecimientos que los niños deben memorizar, sino como la historia del hombre y las distintas formas que el éste ha inventado para poder cumplir sus necesidades a lo largo del tiempo.

En los primeros 6 años de vida, el niño forma un concepto del tiempo, vive únicamente en el presente. A veces, entre los 3 y los 4 años el niño comienza a hablar de cosas que le sucedieron en el pasado, este será su primer contacto con la historia, su historia de vida. Al hablar del pasado nos indica que está comenzando a ser consciente de sí mismo, pero aún no tiene formado el concepto de tiempo. Con niños menores de 5 años no es buena idea hablarles de futuro porque aún no lo entienden y porque debemos permitirles vivir su presente. Si tenemos un acontecimiento dentro de unos días es mejor no decírselo hasta que llega el momento porque no lo va a entender.

A partir de los 5 años, aproximadamente, el niño ya podrá prever lo que va a pasar mañana o un poco más adelante. Cuando sintamos que el niño entiende el concepto “mañana” y conoce los números del 1 al 12 se le puede presentar el reloj para introducir el concepto de cómo medimos el tiempo. También se le introduce el calendario cuando tenga idea de lo que es un día, una semana, un mes, etc.

 

En el apartado de Historia en casa de niños además del reloj se da: la línea del tiempo de la vida del niño”, “celebración del cumpleaños ycalendario”.

 

El Reloj.

 

La edad ideal es entre los 4 y 4 años y medio, siempre y cuando, como he dicho antes, tengan claro el concepto de “mañana”, conozcan los números del 1 al 12.

 

Necesitamos un reloj de pared o de mesa al que le quitamos el plástico de arriba para poder mover las manecillas. Lo ideal es que sea grande y con manecillas y números que se puedan quitar y poner. 

Os dejo el link directo al reloj montessori aquí.

También necesitamos los números del 1 al 12 en una canasta o caja.

 

Presentación 1. Números.

La primera aproximación es mostrarle el reloj sin los números e ir diciéndole cómo se colocan los números en los orificios, cada uno en su lugar. Si no disponemos de un reloj en el que se puedan quitar los números, únicamente se los mostramos y que vaya tocando y diciendo cada número.

 

Presentación 2. Manecillas.

Puede ser en el mismo momento en el que le mostramos los números o al día siguiente, depende cómo veamos al niño de interesado.

Le decimos: “Te voy a mostrar las manecillas del reloj, la más larga se llama minutero y sirve para marcar los minutos, la más corta se llama horario y sirve para marcar las horas.”

Si el niño pregunta qué es un minuto le podemos decir que es un pedacito de tiempo..

Lo primero que le enseñamos es a leer la hora en punto: “Cuando el minutero está señalando las 12 y el horario señala las 3 decimos que son las 3 en punto.”

Antes de decirle esto desplaza las manecillas en sentido horario para poner la hora que le va a mostrar. Hace lo mismo con varios ejemplos de horas en punto. Al final marcamos horas y le pedimos que nos las diga.

 

Cuando esto lo entiende le enseñamos qué es un minuto. Con la ayuda de un cronómetro contamos un minuto, durante el cual le pedimos al niño que aplauda y le diremos cuando termina. Cuando pase el minuto le pedimos que pare y le decimos: “Todo el tiempo que has estado aplaudiendo es un minuto”.

 

Presentación 3. Hora y media.

Otro día, primero revisamos que recuerde la hora en punto pidiéndole que marque las 2 en punto, por ejemplo.

Después le decimos: “Cuando el minutero señala las 6 y el horario señala las 2 , el reloj marca las 2 y media”. hace el movimiento correspondiente con las manecillas moviéndolas en el sentido horario. Le da más ejemplos y al final le pide que ponga el las horas.

 

Presentación 4. Hora y cuarto.

Nos aseguramos que conozca todo lo anterior y le decimos: “Cuando el minutero señala el 3 y el horario señala el 1, el reloj marca la 1 y cuarto”. Mueve las manecillas del reloj para colocar esa hora, le da más ejemplos y termina pidiéndole que marque él varias horas.

Presentación 5. Hora menos cuarto.

Revisa las anteriores. 

Le decimos: “Cuando el minutero señala las 9 y el horario está un poco antes del 12, el reloj marca las 12 menos cuarto”. Hace todo lo mismo que en las anteriores.

 

Presentación 6. Movimiento de las dos manecillas simultáneamente.

Le preguntamos al niño: “¿ Recuerdas en qué sentido se mueven siempre las manecillas del reloj? Mientras el minutero da toda una vuelta, el horario sólo pasa de un número al siguiente.”

Movemos las manecillas simultáneamente para que lo vea, le ponemos unas horas para que las diga.

 

Y esto sería todo con respecto al reloj analógico. Después podemos pasar a enseñarle la hora en un reloj digital.

Os dejo un link aquí de un sello de madera, con el que el niño puede practicar tantas veces como necesite poniendo los números y marcando horas en digital o analógico.

Os animo a que practiquéis con vuestros hijos e hijas, van a ser súper felices de saber leer un reloj.

 

Por Meritxell Blasco Pardos

 Guía Montessori para niños de 3 a 6 años. Formación AMI y psicología

BLOG MONTESSORI

Durante el Segundo Plano de Desarrollo (la etapa que comprende las edades de 6 a 12 años en Montessori) surge el ser moral. El niño pasa a tener pensamiento abstracto y así pasa a observar el mundo y a las personas a su alrededor de una manera analítica y crítica: desea comprender por qué actuamos como actuamos.

Para muchos adultos, esa etapa es un momento en que el niño es desafiante, contestón, mal educado, impertinente, y es muy común ver surgir conflictos entre el adulto y el niño porque ahora el segundo ya no obedece sin rechistar al primero; él, desea comprender porque tiene que obedecer a lo que le están pidiendo.

  • Surge una transformación en el niño

A cada cambio de etapa dentro de los cuatro planos de desarrollo, el niño sufre una transformación. Algo deja de existir, y algo nuevo aparece en el individuo. Es como una oruga que se transforma en mariposa. Ya no tenemos un niño tierno, que está contento con jugar solo en su habitación, que parece desear trabajar sin parar. Ahora el niño desea conquistar una independencia intelectual del adulto, y para eso se servirá de dos grandes tendencias humanas: la imaginación y el análisis. Si quieres leer más sobre tendencias humanas puedes hacerlo aquí.

Ya sabemos que nuestros hijos nos están siempre observando desde que nacen, que tienen las neuronas espejo a tope y que son capaces de repetir lo que le decimos no solo palabra por palabra sino también el tono de voz. La mente absorbente es maravillosa. Pero ahora que el niño pasó de los 6 años, su mente absorbente desaparece. Surge la mente razonadora. El niño ya no desea más que le ayudemos a hacer por sí mismo. Él desea que le ayudemos a pensar por sí mismo.

Por eso, si antes ya teníamos una responsabilidad tan grande para proporcionar un ambiente preparado seguro, para que nuestro pequeño pudiera desarrollar su independencia física, ahora el desafío que tenemos como padres y educadores es mucho mayor: tenemos que proporcionarle recursos para que nuestro niño piense por sí mismo. No es una tarea fácil. Pero es muy necesaria.

  • El papel del adulto del ser moral

El adulto del niño de 6 a 12 años debe ser informado, tener un bagaje cultural rico (porque el niño de 6 a 12 años está siempre haciendo preguntas) pero también debe tener una sensibilidad para saber guiar al niño de manera que él mismo pueda encontrar sus respuestas.

María Montessori nos dice que el niño de 6 a 12 años explora el terreno de la moral y discrimina el bien del mal. “Él ahora quiere comprender por sus propios medios y no se contenta con aceptar simples hechos” (Montessori, María; La Educación de las Potencialidades Humanas; editorial Montessori-Pierson). La doctora misma nos dice que es una etapa muy difícil porque suelen ser chicos rebeldes y siempre tienen una respuesta a todo lo que le digamos. Es la sed de conocimiento y de comprender el mundo, lo que despierta esa ansia por independencia moral.

A nosotros nos cabe ofrecer a este chico las semillas de interés, como decía la doctora; proporcionar oportunidades para que él descubra y adquiera conocimiento. De ahí que ella nos invita a ofrecer al niño del segundo plano una visión del universo. Pero nunca forzar a aprender lo que queremos que él aprenda; Montessori nos decía que eso no es productivo. “¿Cómo vamos forzar al niño que se interese por algo, si el único interés auténtico es el que surge de su interior?” (Montessori, Maria; La Educación de las Potencialidades Humanas; editorial Montessori-Pierson).

 

LIBROS MONTESSORI

No se trata solo de explicar al niño como ha surgido el sistema solar, la Tierra, las estrellas, los primeros seres vivos, los animales, los primeros homínidos y civilizaciones. Es mucho más que eso. Debemos enseñar a los niños el trabajo realizado por aquellos que han venido antes de nosotros, a los cuales les debemos el haber llegado adonde estamos.

La escuela tradicional muchas veces enseña sobre generales y conquistadores que causaron muerte y destrucción de culturas. Montessori nos invita a enseñar al niño de 6 a 12 años, por ejemplo, que fue gracias al sacrificio de Marie Curie que hoy muchas personas pueden descubrir que están enfermas y buscar una cura. Porque, cuando el niño descubre que alguien antes dedicó su vida para que hoy él y sus familiares tengan salud, lo que despierta en el corazón de ese niño es gratitud y admiración por esa persona, y desear ser como ella para seguir ayudando a la Humanidad.

  • La necesidad del ser moral de salir

El niño de 6 a 12 años necesita salir. Ahora su ambiente preparado no se limita a las cuatro paredes de casa o del colegio. Por eso, nos recuerda la doctora Montessori, son niños con piernas largas, piernas que están preparadas para hacer largas caminatas. Ella nos sugiere el grupo de los Scouts para enseñar a los niños a andar de forma segura en el campo con chicos de su edad. 

En tiempos de pandemia, muchos no podemos ofrecer esa experiencia a nuestros hijos. Pero podemos facilitar ese aprendizaje, permitiendo primero hacer pequeños recados, como ir a la panadería del barrio, por ejemplo, y después aumentando su libertad – y a la vez, su responsabilidad – dejando que organice un paseo a un determinado sitio que requiera tomar el transporte público, permitiendo que el niño estudie el trayecto a realizar, los posibles transbordos, el horario de funcionamiento del local, el precio de la entrada…

Y, cuando llegue el día en que efectivamente realizaremos el paseo, nosotros los adultos estaremos como guardaespaldas, en segundo plano, dejando que nuestro niño sea el protagonista y que haga el camino solo, que pague la entrada, que decida cómo haremos el paseo. A eso, en las escuelas Montessori, llamamos going out o vamos a salir, y es nada menos que la Vida Práctica del niño de 6 a 12 años. Es un gran ejercicio de entrenamiento de ese sentimiento de la moral que surge en esa etapa.

Lo que me gustaría recordar es que, de la misma manera que no debíamos enfadarnos con el niño de 2 o de 3 años cuando rompía un vaso de cristal, ahora no debemos interpretar los cuestionamientos de nuestro chico del Segundo Plano como “me estás desafiando”. Sigamos como el guía que siempre fuimos, orientando, con paciencia y amor, a nuestro hijo en el camino de la formación del hombre o de la mujer que ha venido a ser.

 

Por Alessandra Mosquera

Periodista y asistente de Guía Montessori para las etapas de 3 a 6 y de 6 a 12 años. Autora del blog  Nuestros Momentos Montessori.

tendencias humanas montessori

Existe un término, del que hablaba María Montessori, no muy conocido pero muy interesante. Son unos impulsos naturales que tenemos el ser humano desde que nacemos hasta que morimos, es como el motor que guía nuestra vida, nuestra razón de ser, nuestro faro interno. Ella llamaba a esto TENDENCIAS HUMANAS. Os voy a hablar un poquito sobre ellas.

 

Las tendencia humanas son impulsos naturales que guían a las personas a realizar ciertas acciones de manera inconsciente, dándole mucha satisfacción personal. Actúan como posibilidades creativas en la vida y nos guían para conseguir nuestros verdaderos deseos. Se puede decir que son el motor o el impulso que está detrás de cada logro humano. Son universales, es decir, las tenemos todos los seres humanos, aunque se manifiestan de forma diferente en cada persona.

Son inconscientes y espontáneas.

Se manifiestan durante toda la vida como potencialidades creativas.

 

Estas tendencias son innatas en los niños y debemos reconocerlas y estar atentos a su manifestación, para que el niño pueda desarrollar mejor su potencial y cumplir los deseos de su Ser. Así pues, desde la educación debemos confiar en el niño y eliminar los obstáculos para el desarrollo de las mismas. Algunos de estos obstáculos serían la falta de información acerca de la naturaleza del niño, falta de tiempo, falta de comunicación, falta de amor, paciencia o independencia.

 

Las tendencias humanas son las siguientes:

tendencias humanas montessori

 

  1. Exploración. Los niños y los adultos, tenemos un impulso innato por explorar, esto tiene el objetivo de conseguir adaptación al medio en el que vivimos, orientación, orden y comunicación. Todo esto es básico para el desarrollo del niño y por tanto debemos permitir a los niños que exploren.
  2. Mente matemática. Esta tendencia nos lleva a desarrollar la abstracción y la imaginación. Estamos rodeados de matemáticas y el niño desde bien pequeño las va desarrollando haciendo su razonamiento cada vez más abstracto.  En cuanto a la imaginación tiene que ver con el impulso del niño a imaginar historias y crear sus propios mundos, nada que ver con la fantasía que le viene de fuera, creada por el adulto. Os dejo el enlace al post sobre Imaginación y fantasía aquí.
  3. Trabajo: El ser humano y, por supuesto, el niño, tenemos la tendencia y la necesidad de trabajar, de realizar algo, el mero hecho de hacerlo nos proporciona satisfacción, siempre y cuando esté alineado con nuestros deseos. Este trabajo se manifiesta como manipulación, repetición, exactitud y auto perfección. El niño busca estas características en todo lo hace, todo lo manipula, lo repite tantas veces como le haga falta e intenta ser muy exacto y perfeccionista en lo que hace. Esto es innato en él porque le lleva a adaptarse  en su espacio.
  4. Orientación grupal. Tiene que ver con la necesidad de establecer relaciones interpersonales y la construcción de una comunidad, de una “tribu” en la que apoyarnos y sustentarnos. El comportamiento social y la comunicación están incluidos en esta tendencia humana. Tiene que ver con SER y PERTENECER. Necesitamos ser aceptados en nuestro grupo de pertenencia.
  5. Necesidades espirituales. Aquí no sólo hace referencia a nuestras creencias acerca de la vida, del ser humano, religión, etc. Sino también la creatividad en todos sus sentidos, arte, música, cocina, tejer, crear cualquier cosa. La creatividad está íntimamente ligada a la espiritualidad.

 

 

tendencias humanas montessori

Los niños y niñas tienen un impulso fuerte para poder desarrollar estas características, que forman parte de sus tendencias como ser humano. Si les permitimos cierta libertad a la hora de elegir lo que quieren hacer, y les observamos, veremos que continuamente quieren cubrir alguna de estas necesidades. Así pues, debemos dejarles manipular, explorar, imaginar, fomentar las relaciones sociales y tener una comunicación con ellos sincera y de corazón, sin tratarlos como si no entendieran nada. Por supuesto, estar abiertos a satisfacer sus dudas sobre la condición humana y dejarles crear todo lo que necesiten. Crear desde cero, no desde un dibujo, plano o modelo que yo le ofrezco como adulto, sino dejarles que ellos decidan que quieren crear.

El libro Formación del hombre de María Montessori está muy relacionado con este post, te dejo el enlace directo por si te interesa leerlo.

Si quieres profundizar sobre temas relacionados con la filosofía Montessori, te dejo el enlace directo a los libros de la serie María Montessori Pierson aquí.

 

Por Meritxell Blasco Pardos

 Guía Montessori para niños de 3 a 6 años. Formación AMI y psicología

 

 

Cuando vi por primera vez el Arco Romano Montessori me quedé fascinada, realmente es uno de los materiales Montessori que más me gusta.
Es una extensión de sensorial, es decir, está dentro del área de sensorial pero con él se trabajan también conceptos de geometría e historia. El arco romano es una reproducción exacta del modelo arquitectónico clásico que podemos encontrar en Roma.

Se le puede presentar al niño a partir de los 4 años aproximadamente, siempre que haya trabajado ya con el trinomio. Os recuerdo que los materiales Montessori no son juguetes y deben ser mostrados, presentados por un adulto que sabe cómo se utilizan. Una vez el niño ya conoce cómo se trabaja con el material el adulto puede retirarse. Os dejo el link donde hablo sobre la diferencia entre material montessori y juguetes aquí.

El arco romano es todo de madera y está compuesto por el siguiente material:

2 paredes sobre una base de madera.
3 piezas para ser usadas como una cuña.
9 piezas con las que se forma el semicírculo del arco.
3 prismas pequeños.
2 cuñas grandes, 2 medianas y 2 pequeñas.
17 prismas grandes.

Presentación del Arco Romano Montessori:

La guía o el adulto que conoce el material invita al niño a trabajar con el arco romano, se le enseña y lo llevan a una mesa.
Le puede decir algo así como: “Este material es para construir un arco romano, ¿sabes quienes eran los romanos?”. En este momento la guía le puede contar la historia de los romanos y de Roma, es una forma de introducirles algo de historia. Puede contarle algo así o mucho más completo, sólo os doy un ejemplo:
“Los romanos fueron personas que vivieron hace muchos años, formaron un gran imperio que creció y se extendió por varios continentes, Europa , Asia y África. Ocupaban el país que hoy conocemos como Italia y en una ciudad en particular llamada Roma. Según una leyenda, esta ciudad fue fundada por Rómulo y Remo, dos niños que fueron amamantados por una loba.
Los romanos eran muy buenos arquitectos e inventaron el arco romano, que es una estructura con forma curvada entre dos pilares o muros fijos.
Los romanos expandieron su imperio y para poder cruzar los ríos construyeron muchos puentes en forma de arco romano.”

Una vez le ha contado la historia saca todas las piezas del arco y las coloca sobre la mesa formando columnas de piezas iguales. Le dice al niño que primero lo va montar ella y después lo podrá hacer él.

Monta primero el sostén del arco con las dos piezas más grandes y la cuña, colocándolas entre los dos muros que se encuentran en la base.
Comienza a construirlo colocando primero las 9 piezas con las que se forma el arco, continúa colocando las 2 cuñas pequeñas, después las 2 largas más 2 prismas pequeños, continúa con 2 prismas grandes y un prisma pequeño en medio. Termina colocando sobre el arco los prismas grandes en forma de ladrillos.
En la foto tenéis el dibujo de las piezas y el orden de colocación.

Una vez está el arco montado le pregunta al niño: “¿Crees que si sacamos estas piezas (mostrando el soporte) el arco se cae?”
Con mucho cuidado retira el soporte y el niño verá que el arco se sostiene por sí mismo.
Ahora le pregunta: “¿Crees que será tan fuerte que si apoyo mi mano encima no se caerá?”
La guía se pone de pie y apoya su mano con fuerza sobre el arco empujándolo hacia abajo ( si está bien montado no se derrumba) y comprueban que es una estructura muy sólida.
Por último desmonta el arco, comenzando por las piezas de arriba y le dice al niño que ahora le toca a él.

Una vez el niño/a ha visto cómo se construye ya le dejamos que lo haga tantas veces como quiera y que lo intente hacer solo. El material en sí mismo le dará el control de error, no hace falta estar diciéndole si lo está montando bien o mal.

Este material proporciona al niño todos los beneficios del material sensorial como son: educación de los sentidos, desarrollo de la inteligencia, mente ordenada, desarrollo del sentido de la armonía, belleza, estética, preparación para las matemáticas, lenguaje, etc y además le introduce en la historia, en que todo lo que existe a nuestro alrededor tiene una historia y un por qué.

Os animo a que conozcáis el arco romano sobre todo si a vuestros hijos les gusta construir.

Aquí podéis acceder directamente al material.

 

Por Meritxell Blasco Pardos

 Guía Montessori para niños de 3 a 6 años. Formación AMI y psicología

Montessori es una filosofía, es una forma de educar y, por lo tanto, es globalizadora. No es sólo una forma de transmitir conocimientos. Si queremos que los niños se beneficien de ella debemos primero entenderla y después aplicarla en casa.

Aclaremos antes dos conceptos que van de la mano pero no son lo mismo: enseñanza y educación.

La enseñanza es un acto de una persona que transmite a otra unos conocimientos sobre una materia determinada.

Educación es un concepto mucho más amplio. Proviene del verbo latino “educare” que significa criar, alimentar e instruir y de “educere” que significa extraer, sacar. Tiene como objetivo que la persona (el niño en este caso) saque lo mejor de ella, lo que mejor sabe hacer, es decir, que descubra y desarrolle sus dones y talentos.

Así pues, educar comienza en casa, es una labor de los padres que después continúa en el centro escolar y por eso, los padres y madres eligen la escuela que mejor complementa con los valores familiares, de hecho, la elección de colegio para nuestros hijos es una decisión difícil de tomar, ya que todos sabemos que para que se produzca una educación óptima del niño, familia y escuela deben ir de la mano.

 

Los padres que lleven a sus hijos a una escuela Montessori deben tener algunos conceptos claros y aplicarlos en casa, pero no porque la escuela lo diga sino porque se los creen y piensan que es lo mejor para el desarrollo de sus hijos y si son contrarios a estos conceptos, que no comulgan con ellos, mejor que elijan otro tipo de escuela  porque sino van a entrar en muchas contradicciones y van a estar cuestionando continuamente todo lo que hace la escuela.

 

Voy a analizar los conceptos más básicos, los que sí o sí tienen que tener las familias claros, entenderlos y aplicarlos.

 

El primero es la AUTONOMÍA.

Montessori son escuelas donde se valora mucho y se potencia la autonomía del niño, es uno de los propósitos principales. El niño es feliz siendo autónomo, el niño tiende a querer autonomía, quiere imitar a los adultos y valerse por sí mismo, al igual que los ancianos, cuando éstos ya no pueden valerse por mismos su autoestima baja y cada vez se sienten peor, por eso los ancianos se empeñan en hacer las cosas por sí mismos, los niños son igual, son etapas muy parecidas. Ellos necesitan hacer las cosas por sí mismos, desde el primer momento en el aula les dejamos que hagan las cosas, no les damos ayudas innecesarias porque las ayudas a veces les están perjudicando. Todo lo que tenga que ver con la vida práctica como vestirse solo, lavar sus platos, poner la mesa, barrer, etc los padres deben dejar que lo hagan en casa.

Este valor de INDEPENDENCIA o AUTONOMÍA que es la capacidad de un ser vivo de vivir sin la ayuda del otro es un propósito fundamental en una escuela montessori. Si dentro del aula estamos intentando que el niño haga todo solo y luego no se apoya en casa el niño percibe que se le piden cosas distintas en casa y en la escuela y su progreso puede ser más lento.

 

El segundo punto importante es el ORDEN.

El orden es parte de nuestro plan cósmico, en todo lo que vivimos hay un orden y el niño lo necesita, de hecho es uno de los periodos sensitivos que tiene el niño. Para que una persona pueda aprender y pueda ir ordenando en su cabeza el mundo que le rodea, es decir, para que el niño vaya adquiriendo las cosas y las vaya categorizando en su mente necesita un orden externo. Las aulas Montessori son muy ordenadas, en las que apreciamos ese valor y pedimos a  los niños que lo respeten, por ejemplo, dejando cada material en su sitio. Pedimos que en  casa sea lo mismo, que sea una casa ordenada, en la que cada uno recoge sus cosas, donde todo tiene un sentido, un porqué y que el niño también se haga cargo de eso, que recoja lo que ya no use.

El niño necesita tener orden externo para crear su orden interno, además de que le da confianza, seguridad, le permite concentrarse y le da consistencia y rutina. Por tanto, algo que los padres pueden hacer en casa por sus hijos es darles un ambiente ordenado.

Podéis leer más acerca del orden pinchando aquí.

Tercer punto: TENDENCIAS HUMANAS

Son tendencias que tenemos todos los seres humanos, son universales y son: la orientación, el trabajo, la exploración, la mente matemática y las necesidades espirituales. Estas tendencias también se trabajan en una escuela Montessori y pensamos que en casa se deben desarrollar. Se podría decir que son los dones y talentos con los que todos nacemos, son inconscientes y espontáneos. Se manifiestan durante toda la vida como potencialidades creativas. 

Como decía al principio del post educar consiste en extraer estos dones, estas tendencias y evitar los obstáculos que impiden que los niños las desarrollen, como pueden ser ambientes muy estructurados en los que el niño no es libre de hacer lo que le gusta, falta de comunicación para hablar con nuestro hijo, escucharlo y entenderlo, falta de amor, falta de paciencia, falta de tiempo. Es decir, debemos como padres entender a nuestro hijo y potenciar su desarrollo y su autonomía estando muy presentes y muy atentos  a lo que necesitan y quieren desarrollar en cada momento. 

 

Cuarto punto. EL MOVIMIENTO.

Los niños aprenden a través del movimiento, lo contrario a lo  que ocurre en las escuelas tradicionales, se le pide al niño que esté sentado la mayor parte del tiempo y si lo cumple es un niño que “se porta bien”, y un niño que se mueve mucho “se porta mal”. No es así. Los niños necesitan moverse para su desarrollo intelectual, de ahí la palabra “psicomotricidad”, están unidas las capacidades cognitivas con el movimiento, los niños aprenden moviéndose, no les podemos tener sentados porque no van a  desarrollar igual sus capacidades. En un aula Montessori el niño se mueve con libertad, eso no quiere decir que les dejemos correr, saltar, etc. pero sí que pueden moverse por el aula libremente, pueden ir al baño cuando lo necesiten sin tener que preguntar a la guía, pueden beber agua y comer cuando lo necesiten, se confía en ellos, esa confianza que se deposita en los niños hace que ellos no la traicionen. No es como en las escuelas tradicionales, que los niños están sentados todo el tiempo y si un día pueden hacer algo más  movido se descontrolan porque no saben qué hacer con esa libertad. En una escuela Montessori el niño tiene libertad desde el primer momento que entra, pero no confundamos libertad, os remito al post de “Libertad y disciplina Montessori” que puedes leer pinchando aquí, es un respeto por el bien común. 

Lo mismo tendría que pasar en casa, el niño debe moverse libremente y escoger la actividad que quiere hacer y con qué jugar. El niño tiene la necesidad de jugar y debemos permitirle ese espacio de juego libre con el que el niño se expresa porque eso es terapéutico.

 

Quinto punto: EL LENGUAJE Y LA COMUNICACIÓN.

 

El lenguaje es la gran conquista del ser humano. El niño tiene que comunicarse libremente y debemos potenciar mucho el uso del lenguaje, porque es una herramienta que va a hacer que se desarrolle su parte más racional y eso va permitirle que exprese mejor lo que siente y lo que le ocurre en cada momento. Hay que instalarlo mucho a que hable, que se exprese, nunca cortarle ni corregirle, no decirle lo que debe decir o no, permitirle que se exprese libremente respetando a las demás personas.

 

Sexto punto: VIDA PRÁCTICA.

Cuando un niño pequeño entra en “Casa de niños” con 3 años lo primero que trabajamos con él es Vida Práctica. Es una preparación indirecta para el resto de áreas: sensorial, lenguaje y matemáticas. En vida práctica se trabajan muchas cosas de orden que después les servirán en sensorial, se trabaja mucho la psicomotricidad de la mano y la muñeca que después les van a servir para el desarrollo de la escritura y también muchas secuencias que les preparan para la mente matemática. Entonces los padres deben entender el porqué de estos ejercicios de vida práctica, porque estamos poniendo unas bases muy sólidas que van a hacer que los aprendizajes posteriores los adquiera mejor. Los padres pueden colaborar en casa dejando que los niños hagan todas las actividades del hogar, pongan la mesa, frieguen, plieguen la ropa, barran, etc.

 

Hay una serie de normas más pequeñas que son igualmente importantes y hay que tenerlas claras, para aplicarlas también en casa:

  • Al niño no se le corrige. Cuando ha hecho algo que no ha completado con éxito, él mismo se va a dar cuenta, no se le corrige todo el rato.
  • El dibujo es libre, no damos fotocopias para pintar ni damos muestras de dibujos para que los copien, hay papeles en blanco que él mismo coge cuando quiere dibujar y no se hacen juicios sobre sus dibujos ni se les pide que nos los expliquen todo el rato.
  • Sí que utilizamos el refuerzo positivo porque el niño también necesita que se le diga de vez en cuando que ha trabajado bien o qué bonito te ha quedado lo que has hecho, etc. No es un refuerzo continuo, porque el niño ya se da cuenta cuando lo hace bien, pero sí que lo utilizamos. Lo que no hacemos es corregir ni castigar.
  • Confiamos en que el niño elige el material que necesita en cada momento.

 

Todas estas recomendaciones harán que vuestros hijos e hijas se sientan más respetados y crezcan más felices, son pequeñas cosas pero para ellos muy importantes, tanto si les lleváis a una escuela Montessori como si no. 

Termino con una cita de María Montessori:

 “No se ve el método. Lo que se ve es el alma del niño, que, libre de obstáculos, actúa según su propia naturaleza.” (El niño. El secreto de la infancia)

 

 

Por Meritxell Blasco Pardos

 Guía Montessori para niños de 3 a 6 años. Formación AMI y psicología

 

La libertad va de la mano de la disciplina, aunque parezca contradictorio os voy a explicar por qué lo entendemos así desde la filosofía Montessori.  También clarificaré algunas creencias equivocadas sobre cómo funciona una escuela Montessori, ya que ni es una pedagogía libre ni es rígida. Vamos allá. 

 

Empezamos aclarando los conceptos de libertad y disciplina.

 

¿Qué es la libertad?

 

Es la capacidad de autodeterminación de la voluntad, que permite a los seres humanos actuar como deseen. Se define como el derecho de la persona a actuar sin restricciones, siempre y cuando sus actos no interfieran con los derechos equivalentes de otras personas.

 

Se considera que la palabra libertad designa la facultad del ser humano a decidir y llevar a cabo o no una determinada acción, según su inteligencia o voluntad. Históricamente, la libertad suele estar unida a los conceptos de justicia e igualdad. Libre es quien no es esclavo ni está sujeto ni impedido por el deseo de otros, de forma coercitiva.

 

¿Qué es la disciplina?

 

En su acepción más común la disciplina es la capacidad de enfocar los propios esfuerzos para conseguir un fin. 

Es un concepto que admite y se entiende de varias formas, disciplina militar, escolar, sumisión a un reglamento, obediencia, orden, etc. Por eso a veces tiene mala fama entre ciertos colectivos que apoyan una educación y crianza más libre, pero la disciplina no hay que entenderla desde esa vertiente de control al ser humano, sino desde la misma capacidad del ser humano de enfocar sus esfuerzos de forma continuada para conseguir un objetivo que desea, como aprobar un examen, emprender un negocio, entrenar  un deporte, etc.

 

La disciplina es parte del Universo, hay un orden cósmico y ciertos patrones que necesitan respeto a las leyes naturales. Gracias a este orden, todo lo que existe, incluidos los seres humanos, estamos interconectados.

 

Os recomendamos algunos libros montessori y relacionados con la disciplina positiva, donde podréis encontrar bastante información relacionada con el post como:

Como educar con firmeza y cariño” , “El secreto de la infancia” y “Educar para un nuevo mundo“.

 

Unamos ambos conceptos: la libertad conduce al orden y a la disciplina

 

Todas las libertades están naturalmente limitadas por el lugar en el que uno se encuentra, por el respeto al otro. El ser humano, desde niño, va desarrollando un control sobre sus acciones y emociones que le permite desarrollar mecanismos para pensar siempre en que su libertad termina cuando empieza la del otro, va desarrollando una autodisciplina que le permite hacer elecciones y tomar decisiones  que ayudan a su propio desarrollo sin dañar  a los demás. 

Esto es disciplina, una disciplina sana con la que nace el niño de forma natural y se desarrolla si ofrecemos el ambiente óptimo para ello.

Los niños son naturalmente seres trabajadores, tenaces, atentos y meticulosos, capaces de tener grandes periodos de concentración si se les deja trabajar y jugar libremente. Esta libertad de jugar libremente y trabajar en lo que elijan conduce  a una disciplina espontánea, que emerge de dentro del niño.

 

Los niños poseen un guía interno, un maestro interior que los pone en contacto con las leyes de su propio desarrollo, es decir, las potencialidades con las que nacen. El niño necesita actuar en libertad para poder seguir su maestro interior. Si se le permite esta libertad, el niño desarrollará una auto disciplina interior. Si no se le permite esta libertad, diciéndole todo el tiempo a que debe jugar y que cosas hacer, no podrá ponerse en contacto con lo que necesita y  se desviará de su camino, desarrollando todo lo contrario, un desorden mental y una desobediencia interior que no le permitirá gestionar su propia libertad invadiendo la de los demás.

 

Se piensa, erróneamente, que cuantas más actividades le propongamos a nuestros hijos a edades tempranas más disciplina tendrán, es todo lo contrario, cuanta más libertad tengan a la hora de elegir sus actividades más desarrollarán una disciplina sana. La libertad es disciplina activa, son las dos caras de una misma moneda, deben ir unidas, si no ocurre así  se transforma en una disciplina de adoctrinamiento, en la que el niño no cree porque no la ha desarrollado, le viene impuesta de afuera. Este tipo de educación no tiene  un buen pronóstico.

¿Cómo trabajamos todo esto en un ambiente Montessori? ¿Cómo funciona una escuela Montessori en cuanto a límites y libertad?

 

Para nosotros la libertad va de la mano de los límites, porque así ocurre en la sociedad y en el Universo.

Los límites que se establecen en una escuela Montessori, y en general en las familias que siguen esta filosofía, son para el respeto y la protección de uno mismo, de los demás y del ambiente. No se puede hacer nada que dañe a los demás, al ambiente y a uno mismo. De sentido común, ¿verdad? Así pues todos los límites que se ponen tiene que ver con estos 3 preceptos, por ejemplo, no se interrumpe el trabajo de los demás, se usa el material de manera apropiada, se espera el turno si un material está ocupado, se deja el material listo y en su lugar para que lo utilice otro niño, se habla con respeto, no se grita, no se corre por el aula porque esto puede ocasionar accidentes, pero sí pueden moverse libremente por el aula. 

 

Entonces ¿Cómo es la libertad dentro del ambiente?

Los niños tienen:

  • Libertad de movimiento.
  • Libertad de expresión.
  • Libres de seguir sus intereses.
  • Libres para elegir.
  • Pueden trabajar todo el tiempo que quieran.
  • Libres de no trabajar.
  • Libres de hablar y comunicarse entre ellos y el adulto.
  • Libres de observar a otros trabajar, siempre que el otro quiera ser observado.
  • Libres de enseñarse unos a otros y de ayudarse.
  • Libres de comer y beber cuando lo necesiten.
  • Libres de ir al baño sin pedir permiso.

 

Como veis hay libertad de movimiento y este es un factor también clave en el óptimo desarrollo del niño, el cual no debe confundir inmovilidad y pasividad con “niño bueno” y movimiento con “niño malo”. La libertad de movimiento , de acción y de expresión que necesitan los niños, poco a poco les ayuda a uno de sus mayores objetivos: ser independientes.

 

Toda ayuda innecesaria no es más que un obstáculo para las fuerzas naturales que hay en el interior del niño.

 

Por Meritxell Blasco Pardos

 Guía Montessori para niños de 3 a 6 años. Formación AMI y psicología.

Desde siempre escucho y sobre todo leo en webs llamar al material montessori juguete, juguetes montessori es algo que aparece de forma recurrente para llamar la atención de posibles compradores. Y lo peor es que esos juguetes ni siquiera son Montessori.

 

El material Montessori no es un juguete, es un material de desarrollo, diseñado científicamente para cumplir unos propósitos y tiene unas directrices para ser presentado y usado. Además cada material tiene un rango de edad o de desarrollo del niño para poder ser utilizado de forma correcta. Aunque existen variaciones en las que el niño puede utilizar el material usando su creatividad no están diseñados para eso. No son para que el niño los coja y juegue con ellos como jugaría con un muñeco o cualquier otro objeto. Es un material de trabajo y lo ideal es que esté todo completo en un ambiente para que se dé el desarrollo integral del niño.

 

Hay ciertas características que lo diferencian de un juguete, os las cuento siguiendo cada una de las áreas:

 

En vida práctica, los materiales son reales, platos, vasos, cubiertos, escobas, lápices, pinceles, etc. Toda una serie de objetos que los adultos utilizamos en nuestro día a día y jamás se nos ocurriría jugar con ellos, sino que los usamos con un fin, un vaso para beber y una escoba para barrer. Son materiales frágiles que se pueden romper y por tanto el niño no puede lanzarlos como una pelota o como lanza otro tipo de juguetes, son reales, tal cual los utilizamos los adultos, esto cumple el propósito de acostumbrar al niño a lo mismo que usamos las demás personas con las que convive y a integrarse más en nuestro ambiente.

Casi todos los ejercicios de vida práctica tienen el propósito  de control y coordinación de movimiento, coordinación viso motora y el funcionamiento independiente del niño en su vida, además de preparar al niño para ejercicios del resto de áreas.

La secuencia lógica de las actividades de vida práctica le ayudan al niño a desarrollar el pensamiento ordenado y lógico a través de los movimientos de la mano y  se va desarrollando la inteligencia.

Vida práctica significa mantener relaciones contigo mismo, con tu cuerpo, con el ambiente y con los que te rodean.

 

El área de vida práctica es la menos entendida de las áreas Montessori y es la más importante porque los ejercicios y el material le dan la base al niño para el desarrollo de su inteligencia, le orientan en su ambiente, le dan autocontrol y el niño se percibe como contribuyente en su entorno. Su intelecto crece mientras trabaja con sus manos, comienza a pensar de manera lógica y racional, refuerza su memoria mientras siguen una secuencia y toman control de los problemas encontrando soluciones.

 

El material sensorial es un conjunto de objetos agrupados según las cualidades que poseen: color, forma, dimensión, sonido, olor, tono, etc. Están clasificados siguiendo los 5 sentidos. Están construidos científicamente y siguiendo  unas medidas exactas.

El propósito general del material sensorial es dar al niño “llaves del mundo” que lo ayuden a ordenar y clasificar, dándole la posibilidad de extrapolar estas impresiones al mundo general.

La mayoría tienen 10 piezas y con esto el niño empieza a conocer el sistema de base 10 que se utilizará en matemáticas. 

Propician la actividad motora fina y gruesa y van aprendiendo movimientos de muñeca y dedos que después le servirán para la escritura.

Esto son sólo unas pinceladas de lo que es el material sensorial, pretendo haceros ver cómo están relacionados todos los materiales montessori y como unos preparan a otros, no tiene nada que ver con el juego, el cual es súper importante en la vida del niño, ya que estimula su creatividad, imaginación y es terapéutico, pero no es el propósito del material Montessori.

En el área de lenguaje es más difícil utilizar sus materiales como un juego ya que se ve más la parte de trabajo y de aprendizaje, no quiero decir con esto que el niño cuando juega no aprende. Son materiales preparados por el guía enfocados a desarrollar la expresión oral del niño y la lecto escritura. Tiene el gran propósito de la comunicación.

Paradójicamente, siendo el área que no tiene “juguetes Montessori” es el área con la que más se puede “jugar” con el niño, ya que para fomentar el hablar y la comunicación hay una serie de actividades que puede hacer el adulto con el niño que para él son como un juego y le ayudan muchísimo en su desarrollo, por ejemplo, contarle historias, leerle cuentos, animarle a contar lo que le pasa, jugar al “veo-veo”, aprender canciones, trabalenguas, adivinanzas, poesías, y un montón de actividades diarias que a los niños les encanta hacer con sus padres.

Matemáticas es uno de los grandes grupos, junto con sensorial, donde más juguetes se ofertan haciendo ver que son Montessori, o dándole un material al niño para que lo use como un juego, esto es un error ya que el niño no sabrá cómo utilizarlo y acabará haciendo con él algo que nada tiene que ver con el propósito para el que fue creado.

 

Las cualidades y características de los materiales de matemáticas son:

 

  • Exactitud: son exactos y precisos
  • Orden: Se establecen procedimientos siguiendo un orden, incrementando las dificultades mientras el niño madura.
  • Repetición: se repiten los ejercicios para absorber las operaciones abstractas y a través de la práctica llegar a la perfección.
  • Exploración y orientación: Descubriendo la interrelación entre los números y las operaciones.
  • Abstracción: A través de materiales concretos se provee la abstracción.
  • Auto perfección: las matemáticas son una herramienta con la cual el individuo puede llegar a un pensamiento lógico y ordenado.

 

Todo esto son las tendencias humanas, lo que el ser humano busca a través de su vida, y el material Montessori propicia desarrollar estas tendencias, si usamos esta maravilla como un juguete lo estamos desaprovechando. Como he dicho al principio hay variaciones en las que el niño puede utilizarlo de una forma más libre pero siempre después de haberlo utilizado según su propósito.

 

¿Esto quiere decir que en Montessori no hay actividades que se llevan a cabo de forma más libre? Sí, las hay, todo el área de arte es completamente libre. No se le pide al niño que coloree dibujos ni que dibuje cosas concretas, sino que el niño puede coger papel y lápiz y dibujar lo que sienta sin ninguna directriz ni juicio.

 

Espero que este post ayude a considerar el material Montessori como lo que es, un material de desarrollo. Después el niño tiene sus juguetes con los que desarrolla otro tipo de cualidades igual de importantes, como sanar sus procesos internos por medio del juego simbólico u otro tipo de juegos.

 

 

Por Meritxell Blasco Pardos

 Guía Montessori para niños de 3 a 6 años. Formación AMI y psicología.

Montessori es una pedagogía cuya principal característica es el respeto por el ritmo de aprendizaje de cada niño y niña, por tanto, es un ambiente ideal para que se desarrollen las capacidades de los niños con alguna necesidad educativa especial, ya sea autismo, asperger, retraso en su desarrollo, hiperactividad o cualquier otra. 

 

Veamos por qué.

 

  • Lo primero es el ambiente físico en el que están los niños. Son aulas grandes, abiertas al exterior, con pocos muebles y más espacio para moverse que en aulas convencionales. Los niños se mueven libremente por el ambiente y no se les obliga a estar sentados todo el rato. Tienen límites claros que tienen que ver con el respeto a uno mismo, al otro y al material, no son límites que coarten su expresividad y su libre movimiento, por tanto, esto beneficia a los niños que tienen mucha necesidad de moverse o a niños más introvertidos  que no tienen tanta necesidad de contacto físico, porque son libres de estar a solas si así lo desean. No se les obliga a hacer trabajos en grupo ni a sentarse unos con otros, lo cual no quiere decir que los niños no socialicen, sí lo hacen, pero se respeta si algún niño no se siente bien con tanto contacto social.

 

  • Otro aspecto es el ambiente emocional que se vive en las aulas Montessori. Al no estar obligados a estar sentados y a hacer la misma actividad todos juntos, los niños se sienten más libres, más respetados y se ponen menos de manifiesto las diferencias entre unos y otros, no se fomenta la competitividad porque cada niño es consciente únicamente de su propia evolución, no hay comparaciones ni correcciones, mucho menos delante de compañeros. Nadie está obligado a exponer nada delante de otros.

 

  • La mezcla de edades es otro de los motivos por los que apostar por un ambiente Montessori. Favorece que en el aula haya varios niveles de aprendizaje, con lo cual, si hay un niño con algún tipo de retraso madurativo no se va a evidenciar tanto como en las escuelas tradicionales, no hay que darle un material distinto ni sacarle con la maestra de educación especial; este niño estará en el ambiente igual que los demás siguiendo su propio ritmo, por lo que se sentirá uno más, tal cual es, y trabajará con los mismos materiales que los demás.

 

  • El material Montessori facilita mucho la tarea, no me cansaré nunca de decir lo maravilloso que es y lo mucho que ayuda a los niños. Es un material evolutivo y autocorrectivo, que permite que sea usado por cualquier edad y utilizado en el grado de dificultad que el niño precisa, el material se adapta al niño y éste irá avanzando siguiendo su propio ritmo, da lo mismo si un niño de 5 años quiere utilizar un material que habitualmente usan los de 3, porque este es un aspecto muy común en un ambiente Montessori, ocurre a menudo que un niño que ya está en la etapa de la escritura y las matemáticas un día coja un material de vida práctica y se relaje haciéndolo. 

¿Qué ocurre si un niño de 6 años tiene que pasar a Taller I (primaria) y no ha alcanzado los objetivos de casa de niños (infantil)?

Se valorará su situación personal y se decidirá si permanece un curso más en casa de niños o pasa a taller. Puede permanecer en casa de niños un año más para afianzar sus conocimientos si eso no afecta a su desarrollo emocional y social, por ejemplo, si es niño con un gran desarrollo físico y con un grupo de amigos muy afianzado será mejor que pase a Taller y allí continúa de la misma forma que en Casa de niños, siguiendo su propio ritmo y usando el material que necesita.

Si por el contrario, es un niño con un desarrollo físico menor, que se ve más infantil y que se relaciona mejor con los niños más pequeños puede quedarse un curso más en casa de niños, incluso puede iniciar el curso en casa de niños y a mitad pasar a taller. Hay mucha libertad y se usa mucho el sentido común a la hora de valorar cada caso personal.

 

  • La forma de evaluar también favorece la integración de los niños. Hay una evaluación continua y personal, sin notas. Esto también es así en la educación convencional, en la etapa de infantil, no hay exámenes ni notas numéricas.

 

Así pues, Montessori es una buena opción para niños que tienen algún tipo de necesidad educativa distinta a lo que entendemos como “normal”. La educación, en general, debe ocuparse de satisfacer las necesidades de desarrollo de cada niño y niña. La educación no es para hacerlos a todos iguales, porque cada niño se crea a sí mismo único e irrepetible.

Si quieres leer mas sobre Montessori y Nee, te dejo también esta entrada que publicamos: Necesidades educativas especiales (NEE). Sistema educativo tradicional y Montessori.

 

Por Meritxell Blasco Pardos

 Guía Montessori para niños de 3 a 6 años. Formación AMI y psicología.

El binomio es un cubo que pertenece al área de sensorial, concretamente al apartado de “materiales que no aíslan una sola cualidad”, esto quiere decir que se trabaja más de una cualidad a la vez, en este caso se trabaja el sentido visual, la forma y el color. Se suele presentar a niños con edad comprendida entre los 3 años y medio y los 4 años y medio aproximadamente, siempre teniendo en cuenta que ya tienen conocimientos previos de formas y colores.

El material consiste en una caja de madera con tapa que contiene 8 cubos y prismas rectangulares de madera de diferentes colores.

El binomio es una representación concreta de la fórmula algebraica:
(a+b)= a+3ab+3ab+b
Los factores de la ecuación están representados por los cubos y los prismas. La tapa muestra el patrón de dimensión plana.

La 1ª presentación que podemos hacerle al niño con este material es la siguiente. Construir el binomio dentro de la caja por niveles.

La guía y el niño llevan a la mesa el binomio y se sientan. Lo destapa y coloca la tapa frente al niño para que le sirva de referencia.
Saca el primer piso del binomio y lo coloca a un lado.
Saca el 2º piso del binomio y lo coloca al lado sin mezclarlo con el primer piso.
La guía monta el 1er nivel, dentro de la caja Cuando termina le dice: “Ahora voy a montar el 2º”. Monta el 2º le pide que lo haga él.
La guía lo desmonta y coloca el primer piso (nivel) a un lado y el 2º piso al lado. No se mezclan los cubos de los niveles, esto se hará después para aumentar la dificultad. El niño lo monta.
Cuando termina se monta dentro de la caja para guardarlo.

La 2ª presentación: Construir el binomio fuera de la caja.

Cuando el niño ya sabe montar el binomio dentro de la caja se le muestra otra forma de trabajar. La guía saca todas la piezas del binomio, mezclando los dos niveles, tapa la caja y la pone a un lado. Monta el 1er nivel y el 2º nivel fuera de la caja. Le pide al niño que lo haga.

Si fuera necesario, el niño puede construir los dos niveles mezclados dentro de la caja, como paso intermedio.

3ª presentación: Construir el binomio fuera de la caja con los niveles separados.

Consiste en construir el 1er nivel fuera de la caja y a la derecha (no encima) construir el 2º nivel. Así, cuando están los dos montados le muestra al niño que uno es más alto que el otro. Mezcla todos los prismas en un lado e invita al niño a hacerlo.El binomio es un cubo que pertenece al área de sensorial, concretamente al apartado de “materiales que no aíslan una sola cualidad”, esto quiere decir que se trabaja más de una cualidad a la vez, en este caso se trabaja el sentido visual, la forma y el color.

4ª presentación. El desfile. Construir por colores fuera de la caja.

Consiste en colocar los cubos con base azul, con el cubo azul al frente, formando una columna al lado derecho de la mesa, de manera que sea vea el color de todas las piezas. Hace otra fila igual con los cubos rojos, con el rojo al frente.
Comienza a montar el binomio colocando los prismas rojos y después los azules.
Desmonta los cubos mezclándolos en el lado derecho e invita al niño a hacerlo.

Estas son las presentaciones que se le hacen al niño pero luego existen las “variaciones” , que son las exploraciones espontáneas que hace el niño con el material y que sirven para que éste se mantenga más tiempo en sus manos, ayudando a que la mente sea más clara hasta que las abstracciones se establezcan. Son invenciones del niño, la guía no las presenta. No deben reprimirse.

En Montessori no es necesario corregir al niño porque el material en sí mismo ya es autocorrectivo, a esto le llamamos “control de error”, es decir, el niño se da cuenta con el mismo material cuando está haciéndolo bien o cuando se ha equivocado y él mismo lo corrige. En el binomio, el control de error se encuentra en la discriminación del color, forma y tamaño. Si el niño no monta bien el cubo no cerrará la caja y verá claramente que no está montado. Es importante dar los pasos que el niño necesite para que tenga éxito pero que a la vez sea un reto para que atraiga el material. Hay que conseguir ese punto intermedio de dificultad.

Este material además de mostrar cómo es un cubo y cómo se puede construir, prepara al niño para el álgebra y la raíz cúbica.

Me gustaría terminar con un texto de María Montessori acerca de la autocorrección del niño.

El deseo del niño por alcanzar un fin que él conoce, lo lleva a auto corregirse. No es una maestra la que le hace notar su error y le enseña cómo corregirlo, sino el trabajo complejo de la inteligencia del niño que lo guía a dichos resultados” . Dra Montessori own Handbook, pág. 71

 

Por Meritxell Blasco Pardos

 Guía Montessori para niños de 3 a 6 años. Formación AMI y psicología

Siguiendo el hilo de los posts dedicados a las matemáticas Montessori, hoy os hablo de las tarjetas, es un material compuesto por tarjetas con números que se utilizan primero para introducir al niño al sistema decimal y después para formar cantidades. Van de la mano de las perlas doradas, os invito a que leáis, si no lo habéis hecho ya, la entrada anterior en el blog: “Introducción al sistema decimal con perlas” que en él explico la importancia de trabajar el sistema decimal antes de iniciar las operaciones aritméticas y como estos dos materiales ayudan al niño a interiorizar estos conceptos abstractos.

 

Las tarjetas se introducen cuando el niño tiene 4 años y medio aproximadamente y después de haber trabajado la introducción con las perlas.

 

La 1ª presentación se hace con una caja que contiene 4 tarjetas con los siguientes números: 

  • Un 1 de color verde.
  • Un 10 de color azul
  • Un 100 de color rojo.
  • Un 1000 de color verde

 

 

La guía coge la caja e invita al niño a trabajar con ella. Coge la tarjeta del 1, se la muestra al niño y le pregunta si sabe cómo se llama, le dirá que es un 1 y la guía la coloca en la mesa, a la derecha.

Coge la siguiente tarjeta, que es el 10, le pregunta si sabe cómo se llama, le dirá que 10. La guía le pregunta cuántos ceros tiene el 10, el niño dirá uno, la guía coloca la tarjeta a la izquierda de la tarjeta del 1.

Coge la tarjeta del 100, tapa con sus dedos los ceros y le pregunta al niño cuántos ceros tiene mientras los destapa, el niño dice 2 ceros y la guía le dice que ese número se llama cien. La coloca al lado del 10.

Coge la tarjeta del 1000, la coloca frente al niño tapando con su mano los ceros y le pregunta. ¿Este es un 1 con cuántos ceros? quita la mano y el niño dice 3 ceros. La guía le dice que ese número se llama mil. Coloca la tarjeta al lado del cien.

Hace lección de 3 periodos haciendo énfasis en el número de ceros que tiene cada cantidad. Podéis leer cómo se hace lección de 3 periodos en esta entrada.

 

La 2ª presentación consiste en formar cantidades.

 

Para esta presentación se utiliza una caja que contiene 4 juegos de tarjetas: números en verde del 1 al 9, números en azul del 10 al 90, números en rojo del 100 al 900 y números en verde del 1000 al 9000.

 

La guía le enseña el material y lo llevan a una alfombra, este material se trabaja en el suelo ya que se necesita bastante espacio y una mesa se queda pequeña. 

Coge todas las tarjetas que están agrupadas en 4 montones y las coloca siguiendo este orden: 1000 100 10 1.

Le señala el 1 y lo nombra, coge las tarjetas que tiene detrás y las coloca debajo del 1 diciendo el número, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8 y 9.

Le señala el 10 y le pregunta qué número es, el niño dirá el 10. La guía le dice. “decena. ¿Cuántos ceros tiene?” Coge las tarjetas detrás del 10 y las coloca debajo del mismo diciendo 2 decenas, 3 decenas, etc.

Le señala el 100 y le pregunta qué número es, el niño dirá el número, le pregunta cuántos ceros tiene. Coge las tarjetas y las va colocando debajo diciendo 2 cientos, 3 cientos, etc…

Lo mismo con los miles

 

Cuando sabe todos los números se pasa a formar cantidades, puede ser ese mismo día u otro. No hace falta hacerlo todo el mismo día porque los niños se cansan.

Se hace un proceso similar a las formación de cantidades con las perlas. Se colocan las tarjetas en una alfombra tal como he explicado, la guía se sienta separada de esta alfombra y le va pidiendo al niño que le traiga números, por el momento sólo pedimos de una categoría, por ejemplo; “Tráeme 2 decenas”, siempre le pregunta cuántos ceros tiene la cantidad que le ha llevado.

 

El propósito de este material Montessori es familiarizar al niño con los números grandes y con el sistema decimal. Un pasito más hacia la conquista de las matemáticas.

 

Por Meritxell Blasco Pardos

 Guía Montessori para niños de 3 a 6 años. Formación AMI y psicología

Las matemáticas Montessori están perfectamente secuenciadas para adaptarse a la mente del niño, yendo de lo concreto y sensorial a lo más abstracto. Están divididas en 6 grupos y en cada uno de ellos hay materiales que se van mostrando al niño de forma secuencial. 

 

El Sistema Decimal pertenece al 2º grupo.

 

  • Con este grupo de materiales el niño comprende perfectamente cómo funciona el sistema decimal y cómo está todo organizado en base 10, primero viéndolo de forma sensorial, después con lenguaje y por último con ejercicios para asociar.
  • Se introducen operaciones aritméticas con sus símbolos.
  • Se muestra la relación entre la suma y la multiplicación y entre la resta y la división, así como los procesos contrarios de la suma con respecto a la resta y la multiplicación con la división.
  • Se muestra cómo escribir los símbolos de cada operación y cómo se escriben.
  • Para confirmar que el niño ha adquirido e interiorizado este grupo se le dan problemas orales primero y después escritos. Si los entiende y los sabe realizar estará listo para pasar al grupo 3.

 

Empecemos por el principio del Sistema Decimal (Grupo 2)

 

El niño tiene una edad de 4 años y medio, aproximadamente, y tiene que conocer y controlar todos los ejercicios del grupo 1.

La 1ª presentación del sistema decimal se hace con el material de perlas doradas, se llama  “Presentación del sistema decimal con perlas”.

 

Para esta presentación vamos a necesitar:

 

  • Un cubo de 1000 perlas doradas (el millar)
  • Un cuadrado de 100 perlas (la centena)
  • Una barra de 10 perlas (la decena)
  • 1 perla ( la unidad)
  • Banco de perlas:  una cantidad de cubos (millares), cuadrados (centenas), barras (decenas) y unidades.

 

Consiste en poner en una bandeja la unidad, la barra de 10 bolitas, el cuadrado de 100 bolitas y el cubo de 1000. Van a una mesa y la guía:

 

  • Coge la bolita, la toca y le dice al niño “unidad”, se la da para que la toque y diga “unidad”.
  • Coge la barra de 10 bolitas, la toca y dice “decena”, se la da al niño para que la toque y diga “decena”. Le pregunta: “¿Cuántas unidades hay en esta decena?. Vamos a contar”. Coge la bolita de unidad y poniéndola al lado de la barra las cuenta.
  • Coge la centena y le dice: “Esta es una centena”. Se la da al niño para que la toque y le dice “Vamos a ver cuántas decenas hay en una centena”. Coge la decena y las va poniendo encima de las barras de la centena contándolas.
  • Coge el cubo del millar, lo siente entre las palmas de sus manos y le dice: “este es un millar”, se lo da al niño para que lo toque. Le dice: “Vamos a ver cuántas centenas hay en un millar”. Coge la centena y la va poniendo encima del millar contándolas.
  • Hace una lección de 3 períodos con unidad, decena, centena y millar y si todo ha ido bien y el niño sigue interesado se la da la 2ª presentación del sistema decimal. (os dejo un enlace de un post sobre la lección en 3 periodos, por si queréis saber más.)

 

El propósito de esta primera presentación es familiarizar al niño con los nombres de las distintas categorías del sistema decimal y con los diferentes tamaños y pesos entre ellas.

Presentación 2. Banco o material de perlas doradas.

 

Una vez el niño conoce el material y el lenguaje de las perlas doradas pasamos a mostrarle el resto de material que estará colocado en un banco o en una estantería.

 

Vamos con el niño al lugar donde están las perlas, le mostramos la cajita con las perlas de las unidades y le decimos: “Aquí tenemos muchas unidades”. Después le muestra las barras de decenas, las centenas y los millares. El niño ya conoce ese material.

Nos sentamos alejadas del banco, le pedimos al niño que coja una bandeja y le decimos que le vamos a pedir que nos traiga unas perlas del banco.

 

Primero le pedimos unidades que no excedan del 9, le decimos, por ejemplo: “Tráeme 5 unidades”. El niño irá al banco y cogerá 5 perlas doradas, nos las trae y las cuenta delante nuestro, si está bien se le pide otra cantidad y sino las cuenta de nuevo y las vuelve a traer.

Cuando controla las unidades se le piden decenas, por ejemplo: “Tráeme 2 decenas”, se hace el mismo proceso. Se hace lo mismo con las centenas y los millares.

Cuando el niño ha trabajado con una sola categoría incluyendo todas, se le empieza  a pedir mezclando dos categorías, por ejemplo: “Tráeme 3 decenas y 2 unidades”. Vamos aumentando hasta que el niño puede traer las 4 categorías juntas. Siempre se comienza a pedir y a contar por la categoría mayor.

 

El control de error de este material, es decir, la forma que tiene el niño de darse cuenta de si lo está haciendo bien es contar el material al llevarlo a la guía.

 

Con estas presentaciones el niño se inicia en este material tan precioso y que tanto le va a servir en su aprendizaje de las matemáticas. Esta es sólo la primera de muchas presentaciones que daremos al niño con este material.

 

Por Meritxell Blasco Pardos

 Guía Montessori para niños de 3 a 6 años. Formación AMI y psicología

De los 0 a los 6 años el niño acumula impresiones sensoriales por medio de su mente absorbente, usando el periodo sensitivo del refinamiento de los sentidos, podéis leer más acerca de los periodos sensitivos de María Montessori en un post que publicamos hace tiempo, accede aquí . Esas impresiones son poco precisas al principio pero poco a poco las va haciendo más reales.

El área sensorial está compuesta por un sistema de objetos agrupados según sus cualidades: color, forma, dimensión, sonido, olor, etc. Están organizados y clasificados siguiendo los 5 sentidos:

  • Vista: tamaño, color y forma
  • Tacto: textura, temperatura, plasticidad, peso y forma.
  • Oído: ruido, música, lenguaje, silencios.
  • Olfato: olor
  • Gusto: sabor.

 

El propósito general de este material es preparar la mente del niño para ordenar y clasificar el mundo. La educación de los sentidos ayuda al desarrollo de la inteligencia porque adquiere ideas precisas y exactas de las cosas, que es la base del pensamiento abstracto futuro. El pensamiento abstracto es también la base de la mente matemática. En realidad todas las áreas Montessori están relacionadas entre sí y unas llevan a las otras para conseguir el desarrollo completo del niño.

En este post vamos a ver qué relación existe entre el material sensorial y las matemáticas.

 

  • El primer aspecto que relaciona ambas áreas es que sensorial le da al niño el concepto de diferencias y el aumento del 1, enseñándole la secuencia del 1 al 10.Con las barras o listones rojosel niño adquiere sensorialmente el concepto de medida, el incremento de cada barra de izquierda a derecha es igual a como aumentan los números. El niño entiende que hay una progresión natural de los números, siempre más uno. El concepto de número que se está formando en la mente es la habilidad que el niño tendrá para entender los valores cuantitativos.
  • En las actividades de graduar objetos el niño encuentra orden y secuencia, por ejemplo con las “tablas de liso y rugoso, tabletas térmicas, etc.” En todas hay una progresión lógica, en la que se va aumentando la dificultad de la misma manera que en matemáticas verán que hay una progresión geométrica.
  • Por medio de las figuras planas en elgabinete geométricoy las bases de los cuerpos geométricos el niño tiene experiencias sensoriales y concretas con los conceptos de área y superficie que verá posteriormente en matemáticas.
  • El binomio, trinomio y decanomio les proporcionan la idea de cuadrado y cubo. El binomio y el trinomio son una representación concreta de la fórmula algebraica (a+b) y (a+b+c) respectivamente. Les preparan para el álgebra y la raíz cúbica. El decanomio les prepara para la raíz cuadrada.
  • Con lostriángulos constructivos ven la importancia del triángulo y su papel constructivo, dándose cuenta que todas las figuras geométricas planas construidas con líneas rectas, están compuestas por triángulos. Entienden el concepto de equivalencia y se preparan para la geometría. También descubren las reglas para calcular áreas de superficies.
  • Con Las campanas aprende lenguaje musical que está íntimamente relacionado con el desarrollo de la mente matemática.

Como habéis podido comprobar el material sensorial es la base para que el niño entienda mejor el mundo que le rodea, le va a permitir que cuando empiece a ver los números y sus relaciones su mente esté más preparada para entenderlos. Se trata de comprobar y experimentar de una forma concreta conceptos que posteriormente verá de forma abstracta.

 

De la misma forma, cuando los niños empiezan a trabajar con el material de matemáticas lo hacen de forma sensorial, es un continuo. Por ejemplo, los “números de lija” son sensoriales, las “barras numéricas” son una continuación de las barras rojas y se trabajan de forma sensorial en sus primeras presentaciones. Lo mismo pasa con las perlas doradas y con el material de fracciones.

Nos guste o no estamos rodeados de matemáticas.

Pablo Neruda escribió una “Oda a los Números” con la que quiero despedirme hasta el próximo post. 

 

¡Qué sed de saber cuánto!

Qué hambre de saber cuántas estrellas tiene el cielo!

Nos pasamos la infancia contando piedras, plantas, dedos, arenas, dientes,

la juventud contando pétalos, cabelleras.

Contamos los colores, los años, las vidas y los besos,

en el campo los bueyes, en el mar las olas. 

Los navíos se hicieron cifras que se fecundaban.

Los números parían.

Las ciudades eran miles, millones, el trigo centenares

de unidades que dentro tenían otros números pequeños, más pequeños que un grano. 

El tiempo se hizo número.

 

Por Meritxell Blasco Pardos

 Guía Montessori para niños de 3 a 6 años. Formación AMI y psicología

El Juego de la Serpiente Positiva es un material muy bonito compuesto por cuentas de colores, que se utiliza para explorar las distintas operaciones aritméticas. Pertenece al apartado de Montessori que llamamos “Exploración y Memorización”. 

Como ya he mencionado en otros posts, las matemáticas Montessori siguen un orden que va de lo más concreto a lo más abstracto y no debemos saltárnoslo para que haya una buena integración de todo lo que le vamos mostrando al niño. 

Este grupo se empieza a mostrar alrededor de los 5 años, cuando el niño ya conoce bien los números, sabe contar y conoce los conceptos de suma, resta, multiplicación y división de forma manipulativa. Es un paso más hacia la abstracción. 

Practicará, en este apartado, lo siguiente: 

– Las operaciones aritméticas con las serpientes y las tablas. 

– Entenderá la Ley Conmutativa que confirma que el orden de los factores en la suma y la multiplicación no altera el resultado. 

– Empezará a memorizar las tablas de suma, resta, multiplicación y división.  Cuando termine este grupo el niño estará listo para manejar conceptos más abstractos, ya que no utilizará material, sino sólo lápiz y papel. 

Iniciamos este apartado de exploración y memorización con “El juego de la serpiente positiva de la suma” 

El material está compuesto por 3 cajas, una bandeja para llevarlas, y un contador. Las cajas son: 

– Una caja con tapa roja que lleva cuentas de colores del 1 al 9 (5 juegos).

– Una caja con tapa dorada que lleva 25 cuentas de decenas doradas.

– Una caja negra con tapa blanca que lleva cuentas de color negro y blanco, del 1 al 9. 

La presentación que se hace es la siguiente: 

La guía invita al niño a llevar el material a una mesa. Abre la caja negra con tapa blanca, y va sacando las cuentas negras, una a una, cada cuenta que saca se la da al niño para que la toque y la cuente. Las va colocando en la mesa formando un triángulo invertido. Como la imagen.

Le enseña la caja con tapa dorada, que lleva las cuentas doradas y que el niño ya conoce de otros ejercicios anteriores. 

Abre la caja con tapa roja, que tiene las cuentas de colores y elige algunas que pone sobre la mesa ( para que la serpiente salga exacta debe elegir 18 cuentas, dos cuentas de colores de cada número, dos de 1, dos de 2, dos de 3, dos de 4, dos de 5, dos de 6, dos de 7, dos de 8 y dos de 9 ). 

Le dice que van a hacer una serpiente con las cuentas de colores, las va colocando una detrás de otra formando una fila curva, asemejándose a una serpiente. Saca el contador ( es una pestañita de plástico que sirve para contar las cuentas, si no lo tenemos podemos usar un palito fino), le dice que van a contar las cuentas y que van a seguir dos reglas: “Vamos a parar cuando lleguemos al 10 y vamos a contar siempre a partir de la última cuenta dorada”. 

Juego de la serpiente de la suma Montessori

Empieza a contar y al llegar a 10, coge una cuenta dorada del 10 y la coloca al lado, retira las cuentas de colores que ha contado, si alguna se ha quedado a mitad, cuenta lo que sobra y coge una cuenta negra del mismo número y la coloca junto a la dorada. Retira las de color. Sigue contado a partir de la última cuenta dorada y va cambiando las cuentas de color por las doradas. Al terminar verá la serpiente dorada. 

El control de error de esta presentación, es decir, la forma que tiene el niño de comprobar el resultado del ejercicio, consiste en colocar todas las cuentas doradas que ha utilizado para formar la serpiente, en vertical, una al lado de otra. Debajo coloca también las cuentas de colores que ha utilizado, y comprueba con cuantas cuentas de colores forma 10. Es decir, está comparando las decenas con las barras de cuentas de colores, esto es una preparación para la multiplicación. 

El propósito de este material es: 

– Familiarizar al niño con todas las combinaciones posibles para formar 10.

– Dar al niño el conocimiento inconsciente que dos dígitos simples sumados no dan más de 18 (9+9). 

– Darle al niño la base para memorizar las combinaciones esenciales de la suma. 

Dentro de este grupo seguiríamos trabajando la suma con el Tablero de la Suma, con el que el niño podrá memorizar todas las combinaciones posibles de la suma para los números del 1 al 9.

Accede directamente desde aquí al material montessori.

 

Por Meritxell Blasco Pardos

 Guía Montessori para niños de 3 a 6 años. Formación AMI y psicología

Si alguna vez os habéis planteado cómo iniciar un ambiente Montessori y no sabéis por dónde empezar, este es vuestro post, os voy a dar algunas ideas.

Empecemos por el grupo de niños y niñas

En casa de niños pueden haber edades comprendidas entre 2 y medio y 6 años, todos mezclados en el mismo aula. Si empezáis de cero es recomendable que sólo admitáis a niños de edad entre los 2 y medio y 4 años, porque los más mayores si nunca han trabajado en Montessori puede que les cueste más adaptarse, pero esto es sólo una recomendación. Es mejor que el grupo vaya creciendo junto desde el inicio y que los mayores sean niños que hayan trabajado el método desde el principio. Este sería un ejemplo de distribución para empezar: 

  • 4 niños/as de 2 años y medio
  • 4 niños/as de 3 años
  • 4 niños/as de 3 años y medio
  • 3 niños/as de 4 años

Podemos empezar con 15 niños y poco a poco ir aumentando. El número máximo de niños dependerá del tamaño del aula, pensad que se necesitan unos 3,25 metros cuadrados por niño. Yo no pondría más de 25 niños en un ambiente pero podéis encontrar escuelas y textos que dicen que se admiten hasta 35 niños. Siempre tiene que haber dos adultos por ambiente, una guía y un asistente, aunque en algunos ambientes hay dos guías.

Foto cedida por el Colegio Montessori Illes Balears

 

Cómo debe ser el aula

La forma del aula es preferible que sea rectangular, cuadrada o circular, para que permita la visibilidad de los niños desde todos los puntos. Tener siempre en cuenta el tamaño de la habitación con respecto al número de niños.

Siempre debe haber un ambiente al aire libre para trabajar, donde incorporamos algunas actividades que los niños pueden hacer en el exterior como lavar ropa, tender, pintar en caballete o cualquier otra que nos parezca apta. Este espacio debe estar vallado con respecto al patio de juegos y con acceso directo desde el aula. El patio de juegos estará al lado y es donde los niños juegan de forma libre en el horario asignado.

El ambiente debe estar siempre limpio y ordenado. Debe ser lo más atractivo y sencillo posible. Es preferible comprar materiales buenos, aunque tengamos que invertir un poco más, para que nos duren más tiempo.

Las paredes preferiblemente blancas y si queremos color que sean en tonos pastel. El suelo de madera porque se sientan a menudo en él a trabajar y es más cálido. Que haya ventanas que proporcionen luz natural y que puedan ventilar el ambiente.

La habitación debe tener los baños dentro, adaptados al tamaño de los niños, si no es posible que esté dentro que sea una habitación muy cercana, ya que los niños tienen libertad en todo momento para ir al baño y si son muy pequeños se pueden desorientar al principio. 

Debe tener un cuartito o armario grande donde guardar los materiales.

Se necesita un fregadero para actividades de vida práctica, que si no está a la altura de los niños se pondrá un taburete para ellos. 

Un lugar para tomar el snack, donde los niños se sientan a comer y beber agua cuando lo necesiten. No hay un momento concreto en el que todos los niños toman su snack a la vez (almuerzo en España), sino que se habilita un espacio en el que el centro pone agua y comida (fruta, sándwiches, frutos secos, etc) y los niños se acercan a comer cuando lo necesitan. Tienen que comer en ese espacio, no pueden ir comiendo por la clase mientras trabajan, esto es importante para no manchar el aula y para concentrase en el trabajo o en la comida. Si la escuela quiere que cada alumno lleve su snack puede hacerlo así pero lo dejarán en el lugar de comer e irán a tomarlo cuando lo necesiten. 

Se establece un horario de trabajo de 3 horas ininterrumpidas, por ejemplo de 9 a 12h, y dentro de ese horario trabajan y comen y beben cuando lo necesiten. Después de esas 3h tienen su tiempo de juego libre en el patio.

Tener ganchos y perchas para colgar chaquetas.

Foto cedida por el Colegio Montessori Illes Balears

 

Cómo organizar el espacio dentro del aula.

Considerar un espacio para trabajar en el suelo y uno para mesas de trabajo. Distribuir dónde vamos a ubicar las estanterías para organizar el material en secuencia y mantenerlo ordenado, no necesariamente tiene que estar  pegado a las paredes del ambiente. Tener en cuenta que esto debe estar colocado de tal forma que no produzca problemas  de circulación por el aula. Tener en el suelo un lugar para dibujar la elipse (actividad Montessori).

En cuanto a sillas y mesas, deben ser del tamaño de los niños. Hay una silla por niño pero no una mesa por niño porque no todos los niños están al mismo tiempo trabajando  en una mesa. Por ejemplo, si tenemos 15 alumnos se deben tener 15 sillas pequeñas y unas 8 mesas. También tendremos una mesa y silla grande para las guías, aunque esto es opcional, y un taburete o banqueta de la guía que va moviendo para dar las presentaciones y sentarse al lado de los niños.

Se deben tener alfombras para trabajar en el suelo, preferiblemente de tejidos naturales como lana o algodón, lavables y sin flecos. Con colores que no distraigan la atención de los niños. Se necesitan alfombras grandes y pequeñas, teniendo en cuenta el material que trabajamos en el suelo, por ejemplo las barras rojas. Tener un lugar en el ambiente en el que se dejan las alfombras enrolladas y los niños las cogen cunado las necesitan.

Foto cedida por el Colegio Montessori Illes Balears

 

Organización del ambiente.

Mantenerlo siempre limpio y organizado.

Haz un plan de dónde se va a ubicar cada área y cómo se van a colocar las mesas, teniendo en cuenta la libre circulación por el aula y la visibilidad.

El orden de las áreas es el siguiente: vida práctica, sensorial, lenguaje y matemáticas.

Vida práctica al lado del fregadero y cerca del exterior para poder hacer alguna actividad fuera, donde también podemos tener un espacio para jardinería e incluso un huerto.

Podemos tener una mesa de observación en la que ir poniendo objetos curiosos que pueden traer los niños de casa y se puedan observar.

Tener un rincón de lectura, en el que habrá una silla cómoda, sofá o alfombra con cojines, una librería con los cuentos y libros, una lámpara de luz, una planta y un cuadro. Este es un espacio muy acogedor en el que los niños se sientan a disfrutar de la lectura. No puede haber más de dos niños sentados leyendo para evitar distracciones, se pretende que sea un momento de introspección para el niño.

Tener una zona musical donde los niños puedan escuchar música de forma individual. 

Tener un espejo de cuerpo entero y una mesa de aseo para que los niños se puedan peinar y asear. Ellos traerán su propia bolsita de aseo con peine, cepillo y pasta de dientes que dejarán en su casillero.

Como ya he dicho antes, tener una silla para la guía y el asistente y un taburete que se usa a la hora de dar una presentación, ya que no se cogen las sillas de los niños.

Tener material Montessori, el real, no materiales que dicen ser Montessori y no lo son, para esto puedes asesorarte con una guía.

Queda muy bonito tener siempre jarrones pequeños con un par de flores que los mismos niños colocan, siguiendo la actividad de “arreglar flores”. 

Y si queremos ser muy fieles a la esencia Montessori podemos colocar en el aula la imagen: “Madonna della seggiola” de Rafael, fue la imagen elegida por María Montessori para presidir las “Casa dei Bambini” de todo el mundo.

 

Por Meritxell Blasco Pardos

 Guía Montessori para niños de 3 a 6 años. Formación AMI y psicología

La música en Montessori está dentro del área de Sensorial, al igual que el resto de áreas no es un apartado aparte, sino que está englobado en todo lo que hace el niño a lo largo del día. Hay un mueble concreto donde están los instrumentos musicales, entre ellos Las Campanas, que son uno de los materiales Montessori más bellos, y del que voy a hablar en este post.

La música es muy importante en la formación del niño porque conecta con su mente matemática y porque le ayuda en el desarrollo del lenguaje y la expresión. La música tiene su propio lenguaje, su propia escritura. Si el niño la aprende está creando nuevas conexiones neuronales que le van a permitir aprender otras lenguas. Además, los niños que desde pequeños están en contacto con la música, mediante canciones y ritmos, van a tener una mejor expresión verbal.

En el aula Montessori se deben tener una gran variedad de instrumentos musicales: maracas, tambor, timbales, triángulo, xilófono, etc. Se les muestra a los niños cómo se tocan y podemos  hacer ejercicios en grupo o de forma individual. Se cantan canciones y se escucha música. Se suele tener un lector de cd con auriculares para que los niños lo escuchen individualmente como una actividad más del ambiente.

LAS CAMPANAS

Si hay un instrumento esencial Montessori y que no puede faltar en un ambiente son las campanas. Fueron creadas por María Montessori. 

Son 8 campanas dobles metálicas colocadas sobre unos tableros de madera, 8 tienen base blanca y corresponden a la escala Do Mayor (Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si, Do, Si, La, Sol, Fa, Mi, Re, Do) y las otras 8 tienen base marrón que corresponden en sonido a las de basa blancas. (Son las mismas duplicadas).

También hay 5 campanas duplicadas, 5 con base negra que corresponden a los sostenidos y bemoles y 5 con base marrón que corresponden a las de base negra.

El soporte de madera es similar a las teclas de un piano. Se tocan con una baqueta y se silencian con un silenciador.

Las campanas se empiezan a mostrar cuando el niño es capaz de trabajar con cuidado y de forma organizada, después de que hayan trabajado con el material de cilindros de sonido, normalmente a partir de los 3 años y medio.

La guía y los niños más mayores del ambiente tocan las campanas de vez en cuando y eso estimula el deseo de los más pequeños de conocerlas.

 

Muchas presentaciones pueden hacerse con este material, desde la más sencilla que consiste en tocar una campana hasta presentaciones de lenguaje musical en las que el niño conoce las notas y crea melodías. Es un material que requiere cierto conocimiento musical por parte de la guía, si ella no puede hacer las presentaciones más complejas puede entrar al aula una especialista en música.

La primera presentación consiste en invitar a un grupo pequeño de niños, unos 3 o 4, a acercarse al mueble de las campanas. La guía coge la baqueta y haciendo movimiento pendular toca las campanas una a una en escala ascendente y luego descendente. Después de esta presentación en grupo la guía llama a cada niño de forma individual, le enseña como coger la campana por el tronco,  sin tocar el domo de metal, para llevarla a una mesa. La guía coge la campana y la pone al lado del oído del niño, le dice que la va a tocar y que le avise cuando ya no la escuche. Repite este ejercicio y después le pide al niño que lo haga él. Al terminar le muestra cómo usar el silenciador diciéndole: “el silenciador sirve para detener el sonido”, toca la campana, coge el silenciador y con el fieltro del mismo toca la parte inferior de la campana, así el sonido cesa. Invita al niño a tocar y silenciar. Para terminar muestra al niño cómo llevar la campana al estante, colocarla en su lugar y tocar todas las campanas en escala ascendente y descendente. Esta es la presentación más básica, a partir de la cual se van haciendo más complejas.

La presentación 2 consiste en emparejar campanas según el tono.

La presentación 3 es lenguaje musical (nombres de las notas).

Sucesivamente con el resto de presentaciones se les enseñan los sonidos, los tonos, semitonos, hacer gradaciones, el pentagrama, etc., hasta llegar a una educación musical avanzada.

Las campanas son un material delicado y necesitan unos cuidados que debemos hacer ver a los niños. El domo no se debe tocar con las manos porque se desafinan y es difícil afinarlas, no debe tampoco limpiarse con ninguna sustancia, sino quitarle el polvo con un plumero o una brocha muy suave. Al final del día debemos taparlas con un paño.

El propósito de las campanas es educar y refinar el sentido auditivo del niño y prepararle para la educación musical.

Si quieres comprar las campanas de la Metodología Montessori, puedes hacerlo aquí.

 

 

Por Meritxell Blasco Pardos

 Guía Montessori para niños de 3 a 6 años. Formación AMI y psicología

¿POR QUÉ EN MONTESSORI NO USAMOS LA FANTASÍA?

Si hay un tema que crea controversia con respecto a Montessori es la fantasía y la imaginación. ¿Por qué no consideramos adecuado fomentar la fantasía antes de los 6 años? Tan sólo os voy a contar por qué en Montessori lo hacemos así, no pretendo tener la verdad absoluta ni cambiar otras formas de proceder. Soy consciente que es un tema muy controvertido y que en cada familia se hace como se siente, todo es correcto si se hace desde el amor. Ahora que se acercan fechas de preparar la Navidad, en las que todo se llena de estímulos y reclamos navideños es un momento óptimo para reflexionar sobre este tema.

El método Montessori está basado en el estudio de la naturaleza del niño. La naturaleza es sabia, guía al niño hacia lo que es bueno para su desarrollo. Los niños necesitan raíces para captar la realidad y alas para hacer volar su imaginación, es a través de la realidad en la que el niño vive que es capaz de construir cosas con su imaginación. María Montessori decía que si le damos al niño la oportunidad de observar la naturaleza, a partir de los 6 años podrá crear cosas inventadas por él. El niño necesita percibir el ambiente de una manera precisa y acertada, hacerse un buen observador, y a partir de esas habilidades podrá imaginar y crear. Los niños son pensadores concretos, atraídos por lo que ven, oyen o sienten, su mundo es el aquí y ahora, el eterno presente.

¿Cuál es la diferencia entre fantasía e imaginación?

La imaginación es la capacidad de crear cosas a partir de la realidad. Es ser creativo, pensar más allá de lo cotidiano y esto es lo que nos da a los humanos nuevas posibilidades para resolver problemas. Imaginación es lo que hacen los artistas para crear sus obras (pintores, músicos, escritores, etc.)

La fantasía es algo creado por los adultos, nace en la mente de un adulto y se lo transmite al niño. Se les habla de Papá Noel, los Reyes Magos, el ratoncito Pérez, el conejo de Pascua, etc. y por ponernos más negativos el hombre del saco y otras cosas peores. Son mentiras que se les cuentan a los niños abusando de su mente aún inmadura.

El niño no puede imaginar cosas que no ha visto, si le pides que imagine la nieve y no la ha visto nunca no podrá hacerlo, sólo podrá fantasear con ella. A todos estos personajes fantásticos los puede imaginar porque les enseñamos fotos o incluso personas disfrazadas. Pero es algo distinto que, por ejemplo, entre varios niños formen una fila y jueguen a ser un tren porque sí que han visto un tren, están imaginando algo basándose en la realidad.

   Juegos con imágenes reales

Los niños hasta los 6 años se lo creen todo, no son capaces de diferenciar lo real de lo no real. Tampoco son capaces de entender la ironía ni el doble sentido. Os cuento un ejemplo real sobre este tema. “Hace unos años una maestra de infantil del colegio en el que yo trabajaba me contó muy enfadada que en su clase todos los niños se estaban portando muy mal, levantándose, gritando, jugando, etc. Ella muy enfadada les dijo que parecían animales y que eso en lugar de una clase parecía una granja. y ¿sabéis que hicieron los niños y niñas de 5 años? uno de ellos dijo:¡ Vale, yo me pido el caballo! a lo que todos siguieron: ¡yo la vaca! ¡yo la gallina! y así , sucesivamente todos se pidieron un animal para jugar a que eran una granja.” Maravilloso momento, ¿verdad? Qué preciosos y divertidos son capaces de ser los niños. Qué buena lección le dieron a la maestra. Lo malo es que ella no entendió nada de nada y por eso vino a contármelo. No entendió que los niños de 5 años no captan la ironía y sus mentes aún tan concretas se creen todo aquello que les decimos. Por eso tenemos que tener mucho cuidado con las cosas que les contamos a los niños.

Los cuentos de princesas y superhéroes son fantasía creada por una mente adulta  que se les muestra a los niños, son historias que nunca se cumplen en la vida real y con las que el niño puede fantasear. Mucho mejor es dejar que los niños elaboren sus propias fantasías a partir de su mundo y sus vivencias porque además esto les sirve como terapia, os remito al post sobre juego simbólico. “¿Por qué los niños hablan mientras juegan?” Repercusiones que puede tener en su vida futura, pues sí, algunas, adultos que viven metidos en sus fantasías, que se pasan los días imaginando y viviendo en mundo irreal, tal vez así para escapar de su propia vida a la que no saben enfrentarse, pero todos sabemos que este no es el camino. El camino es vivir la realidad y a partir de esta crear un mundo mejor.

Cuando vemos que un niño fantasea demasiado es muy positivo encaminar su energía hacia el dibujo, la arcilla, plastilina, el cuidado de un animal, una planta o cualquier otra actividad manual que le sirva para proyectar sus fantasías, sacarlas y sanarlas.

Imágenes y cuentos

Dentro de este tema también os quiero hablar del tipo de imágenes y cuentos que consideramos más positivas para los niños hasta los 6 años. 

Las imágenes de las tarjetas o cuentos deben ser realistas, por ejemplo si les mostramos animales que sean de su color real, que tengan un tamaño en proporción al real, una rana será más pequeña que un caballo, por ejemplo. No deben tener características humanas como que hablen y se vistan con ropa, etc.

En relación a los cuentos pueden ser historias reales o inventadas pero no fantásticas, por lo mismo que os he dicho antes, la mente de un niño antes de los 6 años no está aún madura para distinguir lo real de lo no real.

¿Y después de los 6 años?

Entonces ya es diferente, llega la mente razonadora, ya tienen un pensamiento abstracto y ya saben distinguir las distintas situaciones. Son capaces de llevar la información que reciben a un plano abstracto y poder fantasear, crear sus propias fantasías e incluso entender las ironías y el doble sentido de los adultos.

¿Qué podemos hacer en esta sociedad si no queremos contar estas mentiras a nuestros niños?

Ahora estamos en un momento importante en todo este tema, se acerca la Navidad y llegan sus personajes fantásticos, Papá Noel y los Reyes Magos.

Tal vez te estás cuestionando este tema y no quieres seguir la dinámica social. Si tus hijos ya conocen la existencia de estos personajes y se lo creen no es cuestión de contarles la verdad de golpe, pero puedes empezar por no alimentar más el tema, no entrar en la dinámica social de escribirles cartas (pueden escribir una carta pidiendo regalos pero a sus papás), de decirles cosas como que se porten bien o no tendrán regalos o lo que es peor decirles que les vigilan y ven lo que hacen y si se portan mal no tendrán nada; todo esto son chantajes que los niños se creen, no me imagino a mí misma creyendo que alguien me vigila cada paso que doy. No me parece justo. Si te preguntan puedes decirles que tú nunca los has visto pero que respetas que él o ella crea en ellos. Pueden pedir regalos igualmente si les explicas el sentido de la Navidad, celebramos el nacimiento de Jesús y nos damos regalos o cualquier otra explicación si no crees en Jesús. También puedes contarle la verdadera historia de Papá Noel y los Reyes de Oriente, y como esa historia fue real en un momento histórico y ahora se sigue haciendo por tradición.

Yo lo hago así con mis hijos, no alimento estas historias pero como están tan extendidas en el colegio, familias, amigos, es difícil escapar de ellas, así que si deciden creer les respeto. Esta forma de hacer ha hecho que mi hijo con 9 años ya no crea en nada de esto pero respeta que sus compañeros y amigos sí que crean. Con mi hijo de 3 estamos empezando y voy a hacer lo mismo.

En cuanto a ratoncitos que se llevan dientes, conejitos que traen huevos de chocolate y otras cosas así, directamente no entramos en el juego. Cuando a mi hijo se le ha caído un diente ha tenido su regalo para celebrar ese hito en su desarrollo pero no de ningún ratoncito, sino de su mamá o su papá. 

Esto es sólo una forma de hacer y, por supuesto, hay muchas. Lo importante es ser fiel a tus propios valores.

 

Por Meritxell Blasco Pardos

 Guía Montessori para niños de 3 a 6 años. Formación AMI y psicología

¿Cómo tengo que lavar mi mascarilla?

Las recomendaciones que indicamos a continuación están basadas en el estudio y análisis realizado por el Instituto Técnico Español para la Limpieza sobre nuestras mascarillas higiénicas reutilizables.

“…la durabilidad atribuida a estos tejidos, una vez confeccionadas debe ser superior a 81 lavados, sin que afecte a las características del tejido.” Por tanto, nuestras mascarillas se pueden lavar al menos en 81 ocasiones manteniendo sus características de respirabilidad y filtrado y cumpliendo la norma UNE 0065.

El proceso de lavado a seguir para mantener dichas características:

– No utilizar lejía, podría afectar las características del tejido.
– Solo utilizar suavizante bactericida en el último enjuague. En caso de no ser bactericida, no utilizar ningún tipo de suavizante. Si se usa suavizante, este debería estar exento de colorantes.
-Solo utilizar pre-lavado si el tejido incorpora manchas o suciedades que se fijarían con la temperatura de lavado. En caso contrario no es necesario utilizar el pre-lavado.
-Utilizar nivel de agua alto en el lavado.
-Tiempo del lavado: 8 minutos.
-Temperatura de lavado: a 35ºC.
-Detergente humectante.
-pH: ligeramente alcalino, no superior a pH 10.
-Enjuague solo con agua. 3 ciclos.
-El detergente usado para el lavado de este tejido debe estar exento de blanqueamiento óptico.
-Puede utilizarse secadora. Este proceso puede realizarse hasta 70ºC, sobrepasar esta temperatura podría afectar el género.
-Los ensayos se han realizado según norma UNE-EN ISO 6330:2012.

Recomendaciones adicionales:

Es recomendable lavar las mascarillas antes del primer uso.
La persona que lave las mascarillas ha de protegerse para manejar las mascarillas sucias.
No utilizar productos que puedan degradar o dañar los materiales y que disminuyan su capacidad protectora.
No se debe secar o higienizar con un horno microondas.
Tanto durante el secado, como en el almacenaje posterior de la mascarilla, se deben evitar los ambientes en los que la mascarilla se pueda volver a contaminar.
Tras cada lavado, se debe realizar una inspección visual de la mascarilla y si se aprecia algún daño en la mascarilla ocasionado en el lavado, se debe desechar la misma.
Tras llegar al número de lavados máximos recomendados, en nuestro caso 81 lavados, la mascarilla se ha de desechar.
La mascarilla se debe lavar cada vez que esté sucia o húmeda.
Se ha de evitar el contacto entre la mascarilla sucia y la ropa limpia para evitar posibles contagios.

 

¿Cómo tengo que ponerme la mascarilla? 

El uso de la mascarilla es fundamental para evitar la propagación de los virus y bacterias. Ahora bien, debemos saber cómo utilizarla correctamente para cuidarnos.

1- Lávate las manos con agua y jabón durante 40-60 segundos o con gel hidroalcohólico antes de manipularla 

2- Coge la mascarillas por sus gomas

3- Identifica la parte superior de la mascarilla. Póntela sobre nariz y boca, asegurándote de que no quedan grandes espacios entre tu cara y la mascarilla

4- Pasa las bandas elásticas por detrás de tus orejas

5- Ajusta la zona de la nariz

6- Verificar que la mascarilla está colocada correctamente. Para esto es necesario verificar el sellado y la ausencia de las molestias respiratorias.

7- Una vez ajustada, no tocar la mascarilla con las manos. En caso de ser necesario tocarla, se debe lavar las manos con agua y jabón o frotar con una solución hidroalcohólica, tanto antes de manipularla como después.

 

Recomendaciones adicionales durante su uso:

En caso de que se humedezca, ensucie o deteriore la mascarilla durante su uso, se recomienda sustituirla por otra. 

La mascarilla higiénica no exime al usuario de la aplicación de gestos barrera complementados por las medidas de distanciamiento social que son esenciales conforme con las recomendaciones indicadas por el Ministerio de Sanidad.

Aunque estas mascarillas se pueden usar hasta 6 horas, por cuestiones de comodidad e higiene, según la norma UNE 0065, se recomienda no usar las mascarillas por un tiempo superior a 4 horas. 


Imagen del Ministerio de consumo, extraída de su guía para la compra de mascarillas

 

¿Cómo he de quitarme la mascarilla?

Para evitar la contaminación al retirar una mascarilla, se deben seguir los siguientes pasos:

  1. Antes de quitarte la mascarilla, lávate las manos con agua y jabón o frótalas con una solución hidroalcohólica
  2. Retira la mascarilla sin tocar la parte frontal de la mascarilla, tocando solo las bandas elásticas laterales
  3. Tras retirarla, lávate de nuevo las manos con agua y jabón o frótalas con una solución hidroalcohólica.

 

Recomendaciones adicionales:

En el caso de que se vaya a almacenar temporalmente se debe evitar el contacto con cualquier superficie. Se recomienda guardarla en una bolsa de tela para dicho uso.

No se debe colocar en la frente o debajo de la barbilla durante y después del uso, es mejor retirarla y guardarla temporalmente siguiendo las indicaciones anteriores.

 

Otras dudas frecuentes:

¿Cómo se ha de eliminar la mascarilla?

Una vez sobrepasado el número máximo de lavados de la mascarilla, ésta se debe desechar en un contenedor provisto de una bolsa de plástico (preferiblemente con tapa y control no manual). Se recomienda utilizar doble bolsa para preservar el contenido de la primera bolsa en caso de desgarro de la bolsa exterior. También se pueden desechar en los contenedores para desechos biológicos.

 

¿Qué ocurre si se usa una mascarilla con la talla equivocada?

Si no se ajusta adecuadamente, no tendrá la eficacia necesaria. Es importante que se ajuste a la cara y utilizando una talla adecuada.

 

¿Me protege una mascarilla higiénica sin garantía UNE?

Si una mascarilla higiénica carece de referencias a normas o ensayos no puede

garantizar un nivel de protección.

 

¿Qué ocurre con las mascarillas artesanales?

Los materiales y métodos de confección con los que se elaboran estas mascarillas son muy

diversos. Además, pueden no haber pasado el control de verificaciones o ensayos. Por lo tanto no se garantiza su eficacia.

 

¿Por qué el uso de las mascarillas reutilizables es más respetuoso con el medioambiente? 

El uso de mascarillas reutilizables ayuda a frenar la contaminación del planeta, pues se pueden utilizar por mucho más tiempo que una mascarilla de un solo uso. En el caso de nuestras mascarillas se puede utilizar hasta en 81 ocasiones tras su lavado.

 

¿Porqué las mascarillas ayudan a detener la propagación de COVID-19?

Los gobiernos del 95% de la población mundial y los principales expertos en enfermedades infecciosas coinciden en que el uso de las mascarillas es efectivo para reducir la propagación de COVID-19 y salvar vidas. Muchas personas infectadas y contagiosas  no saben que están enfermas porque no tienen síntomas, por eso es necesario que todos llevemos mascarillas. Si todo el mundo usa mascarillas de forma adecuada, se reducirá drásticamente la posibilidad de propagación del COVID-19.

 

 

Este año la vuelta al cole ha sido muy diferente. Nuevos protocolos en los colegios, clases burbuja, y nuevos accesorios: mascarillas infantiles. Como ya sabéis son obligatorias para niños y niñas de 6 años en adelante, pero muchos colegios también las recomiendan para alumnos a partir de 3 años a la entrada y salida del colegio, guardándolas en su bolsita mientras los niños están en clase.

 

Nuestros hijos e hijas se han tenido que acostumbrar al gel hidro alcohólico, al lavado de manos constante, a la distancia, a jugar con sus grupos de clase únicamente, y también al uso de las mascarillas higiénicas infantiles. Son las medidas que por ahora nos recomiendan para acabar con la pandemia del covid.

 

No sabemos hasta cuando tendremos que usar estas medidas, pero mientras tanto nosotros lo haremos con la mejor cara posible, y haciéndole ver a nuestros hijos que es algo necesario y positivo, evitando comentarios negativos, por mucho que no nos guste la situación generada por el coronavirus.

 

¿Qué mascarillas han de usar los niños?

Como muchos padres y madres se lo preguntan, la OCU ha creado un decálogo de consejos para ayudar a las familias a elegir las mejores mascarillas para sus hijos e hijas.

 

La OCU recomienda mascarillas higiénicas, con certificación UNE 0065 o UNE 0064. Las primeras garantizan, al menos, un 90% de eficacia de filtración bacteriana, y las segundas el 95%. Se pueden encontrar muchos modelos sin esta certificación, lo cual es legal por ahora, pero la OCU recomienda apostar por las homologadas para asegurarnos su eficacia. Es importante preguntar por su certificación antes de comprarlas y, además, muchos colegios lo tienen como requisito a la hora de que los niños las usen en sus instalaciones.

 

Mascarilla infantil homologada

 

Otro dato importante es su vida útil, es decir, el número de lavados que aguanten. Aunque sean de tela y reutilizables, las mascarillas tienen una vida limitada. La efectividad de estas mascarillas disminuye con cada lavado. Muchas mascarillas a los cinco lavados dejan de ser seguras, así que es un dato fundamental a preguntar antes de comprarlas, pues no debemos de estirar el uso de las mismas tras el número de lavados seguros. Cuanto más lavados duren, además, más económicas nos saldrán por uso, y más respetuosas con el medio ambiente serán.

 

También está la alternativa de las mascarillas desechables certificadas por la norma UNE 0064, pero salen más caras, pues son para un solo uso. Según la OCU, el precio mínimo por unidad (y uso, pues solo se pueden usar una vez) es de 0,45 euros en supermercados, y de 0,50 a más de un euro en algunas farmacias.

 

La OCU ha estudiado que cada familia se puede gastar 3 euros al mes por niño si recurren a las mascarillas higiénicas reutilizables, o 27 euros mensuales por niño si optan por mascarillas de un solo uso. Esto sin tener en cuenta el impacto medioambiental.

 

Por tanto, la elección más adecuada en cuanto a seguridad, sostenibilidad y economía es preferible que sean higiénicas, reutilizables con muchos usos y homologadas.

 

¿Cómo puedo saber que una mascarilla está homologada?

La OCU indica que para saber la certificación del producto, los usuarios han de fijarse en su etiquetado. Las mascarillas higiénicas homologadas no llevan el marcado CE, pero sí la indicación de la norma a la que se ajustan.

 

Es importante saber que no todas las mascarillas que se venden en farmacias  u otros establecimientos cuentan con la certificación. Un sondeo realizado por la OCU en varios establecimientos como tiendas de moda, deportivas o supermercados, ha revelado que venden mascarillas homologadas así como otras que no están homologadas, con lo que es muy importante preguntar por la certificación.

 

“Desde OCU aconsejamos en todos los casos comprar mascarillas homologadas, mascarillas con certificación UNE 0065 o UNE 0064. Es legal llevar otras mascarillas, sin certificaciones, que se venden en todo tipo de establecimientos (en bazares, tiendas de moda e incluso en farmacias), y que en el caso de los niños, pueden resultar más fáciles de encontrar y más atractivas… pero atento: la homologación es, a día de hoy, una garantía”, advierten desde la Organización de Consumidores y Usuarios.

 

 

¿Han de llevar las mascarillas bolsillo para filtros? 

Las mascarillas higiénicas homologadas no necesitan filtros adicionales. En cambio, las mascarillas reutilizables no homologadas, necesitarán llevar o añadirle un filtro para ofrecer una protección extra ante contagios.

 

Nuestras mascarillas higiénicas reutilizables

En Bonicos Montessori contamos con unas fantásticas mascarillas infantiles y de adultos, con homologación UNE 0065, fabricadas en España, reutilizables que pueden lavarse hasta en 81 ocasiones, a un precio muy asequible que hace que cada uso salga a 8 céntimos, respetuosas con el medio ambiente y además con muchos modelos diferentes para todos los gustos, tanto de pequeños como de mayores.

 

Cuidémonos y cuidemos de los nuestros.


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