¿POR QUÉ EN MONTESSORI NO USAMOS LA FANTASÍA?

Si hay un tema que crea controversia con respecto a Montessori es la fantasía y la imaginación. ¿Por qué no consideramos adecuado fomentar la fantasía antes de los 6 años? Tan sólo os voy a contar por qué en Montessori lo hacemos así, no pretendo tener la verdad absoluta ni cambiar otras formas de proceder. Soy consciente que es un tema muy controvertido y que en cada familia se hace como se siente, todo es correcto si se hace desde el amor. Ahora que se acercan fechas de preparar la Navidad, en las que todo se llena de estímulos y reclamos navideños es un momento óptimo para reflexionar sobre este tema.

El método Montessori está basado en el estudio de la naturaleza del niño. La naturaleza es sabia, guía al niño hacia lo que es bueno para su desarrollo. Los niños necesitan raíces para captar la realidad y alas para hacer volar su imaginación, es a través de la realidad en la que el niño vive que es capaz de construir cosas con su imaginación. María Montessori decía que si le damos al niño la oportunidad de observar la naturaleza, a partir de los 6 años podrá crear cosas inventadas por él. El niño necesita percibir el ambiente de una manera precisa y acertada, hacerse un buen observador, y a partir de esas habilidades podrá imaginar y crear. Los niños son pensadores concretos, atraídos por lo que ven, oyen o sienten, su mundo es el aquí y ahora, el eterno presente.

¿Cuál es la diferencia entre fantasía e imaginación?

La imaginación es la capacidad de crear cosas a partir de la realidad. Es ser creativo, pensar más allá de lo cotidiano y esto es lo que nos da a los humanos nuevas posibilidades para resolver problemas. Imaginación es lo que hacen los artistas para crear sus obras (pintores, músicos, escritores, etc.)

La fantasía es algo creado por los adultos, nace en la mente de un adulto y se lo transmite al niño. Se les habla de Papá Noel, los Reyes Magos, el ratoncito Pérez, el conejo de Pascua, etc. y por ponernos más negativos el hombre del saco y otras cosas peores. Son mentiras que se les cuentan a los niños abusando de su mente aún inmadura.

El niño no puede imaginar cosas que no ha visto, si le pides que imagine la nieve y no la ha visto nunca no podrá hacerlo, sólo podrá fantasear con ella. A todos estos personajes fantásticos los puede imaginar porque les enseñamos fotos o incluso personas disfrazadas. Pero es algo distinto que, por ejemplo, entre varios niños formen una fila y jueguen a ser un tren porque sí que han visto un tren, están imaginando algo basándose en la realidad.

   Juegos con imágenes reales

Los niños hasta los 6 años se lo creen todo, no son capaces de diferenciar lo real de lo no real. Tampoco son capaces de entender la ironía ni el doble sentido. Os cuento un ejemplo real sobre este tema. “Hace unos años una maestra de infantil del colegio en el que yo trabajaba me contó muy enfadada que en su clase todos los niños se estaban portando muy mal, levantándose, gritando, jugando, etc. Ella muy enfadada les dijo que parecían animales y que eso en lugar de una clase parecía una granja. y ¿sabéis que hicieron los niños y niñas de 5 años? uno de ellos dijo:¡ Vale, yo me pido el caballo! a lo que todos siguieron: ¡yo la vaca! ¡yo la gallina! y así , sucesivamente todos se pidieron un animal para jugar a que eran una granja.” Maravilloso momento, ¿verdad? Qué preciosos y divertidos son capaces de ser los niños. Qué buena lección le dieron a la maestra. Lo malo es que ella no entendió nada de nada y por eso vino a contármelo. No entendió que los niños de 5 años no captan la ironía y sus mentes aún tan concretas se creen todo aquello que les decimos. Por eso tenemos que tener mucho cuidado con las cosas que les contamos a los niños.

Los cuentos de princesas y superhéroes son fantasía creada por una mente adulta  que se les muestra a los niños, son historias que nunca se cumplen en la vida real y con las que el niño puede fantasear. Mucho mejor es dejar que los niños elaboren sus propias fantasías a partir de su mundo y sus vivencias porque además esto les sirve como terapia, os remito al post sobre juego simbólico. “¿Por qué los niños hablan mientras juegan?” Repercusiones que puede tener en su vida futura, pues sí, algunas, adultos que viven metidos en sus fantasías, que se pasan los días imaginando y viviendo en mundo irreal, tal vez así para escapar de su propia vida a la que no saben enfrentarse, pero todos sabemos que este no es el camino. El camino es vivir la realidad y a partir de esta crear un mundo mejor.

Cuando vemos que un niño fantasea demasiado es muy positivo encaminar su energía hacia el dibujo, la arcilla, plastilina, el cuidado de un animal, una planta o cualquier otra actividad manual que le sirva para proyectar sus fantasías, sacarlas y sanarlas.

Imágenes y cuentos

Dentro de este tema también os quiero hablar del tipo de imágenes y cuentos que consideramos más positivas para los niños hasta los 6 años. 

Las imágenes de las tarjetas o cuentos deben ser realistas, por ejemplo si les mostramos animales que sean de su color real, que tengan un tamaño en proporción al real, una rana será más pequeña que un caballo, por ejemplo. No deben tener características humanas como que hablen y se vistan con ropa, etc.

En relación a los cuentos pueden ser historias reales o inventadas pero no fantásticas, por lo mismo que os he dicho antes, la mente de un niño antes de los 6 años no está aún madura para distinguir lo real de lo no real.

¿Y después de los 6 años?

Entonces ya es diferente, llega la mente razonadora, ya tienen un pensamiento abstracto y ya saben distinguir las distintas situaciones. Son capaces de llevar la información que reciben a un plano abstracto y poder fantasear, crear sus propias fantasías e incluso entender las ironías y el doble sentido de los adultos.

¿Qué podemos hacer en esta sociedad si no queremos contar estas mentiras a nuestros niños?

Ahora estamos en un momento importante en todo este tema, se acerca la Navidad y llegan sus personajes fantásticos, Papá Noel y los Reyes Magos.

Tal vez te estás cuestionando este tema y no quieres seguir la dinámica social. Si tus hijos ya conocen la existencia de estos personajes y se lo creen no es cuestión de contarles la verdad de golpe, pero puedes empezar por no alimentar más el tema, no entrar en la dinámica social de escribirles cartas (pueden escribir una carta pidiendo regalos pero a sus papás), de decirles cosas como que se porten bien o no tendrán regalos o lo que es peor decirles que les vigilan y ven lo que hacen y si se portan mal no tendrán nada; todo esto son chantajes que los niños se creen, no me imagino a mí misma creyendo que alguien me vigila cada paso que doy. No me parece justo. Si te preguntan puedes decirles que tú nunca los has visto pero que respetas que él o ella crea en ellos. Pueden pedir regalos igualmente si les explicas el sentido de la Navidad, celebramos el nacimiento de Jesús y nos damos regalos o cualquier otra explicación si no crees en Jesús. También puedes contarle la verdadera historia de Papá Noel y los Reyes de Oriente, y como esa historia fue real en un momento histórico y ahora se sigue haciendo por tradición.

Yo lo hago así con mis hijos, no alimento estas historias pero como están tan extendidas en el colegio, familias, amigos, es difícil escapar de ellas, así que si deciden creer les respeto. Esta forma de hacer ha hecho que mi hijo con 9 años ya no crea en nada de esto pero respeta que sus compañeros y amigos sí que crean. Con mi hijo de 3 estamos empezando y voy a hacer lo mismo.

En cuanto a ratoncitos que se llevan dientes, conejitos que traen huevos de chocolate y otras cosas así, directamente no entramos en el juego. Cuando a mi hijo se le ha caído un diente ha tenido su regalo para celebrar ese hito en su desarrollo pero no de ningún ratoncito, sino de su mamá o su papá. 

Esto es sólo una forma de hacer y, por supuesto, hay muchas. Lo importante es ser fiel a tus propios valores.

 

Por Meritxell Blasco Pardos

 Guía Montessori para niños de 3 a 6 años. Formación AMI y psicología

¿Cómo tengo que lavar mi mascarilla?

Las recomendaciones que indicamos a continuación están basadas en el estudio y análisis realizado por el Instituto Técnico Español para la Limpieza sobre nuestras mascarillas higiénicas reutilizables.

“…la durabilidad atribuida a estos tejidos, una vez confeccionadas debe ser superior a 81 lavados, sin que afecte a las características del tejido.” Por tanto, nuestras mascarillas se pueden lavar al menos en 81 ocasiones manteniendo sus características de respirabilidad y filtrado y cumpliendo la norma UNE 0065.

El proceso de lavado a seguir para mantener dichas características:

– No utilizar lejía, podría afectar las características del tejido.
– Solo utilizar suavizante bactericida en el último enjuague. En caso de no ser bactericida, no utilizar ningún tipo de suavizante. Si se usa suavizante, este debería estar exento de colorantes.
-Solo utilizar pre-lavado si el tejido incorpora manchas o suciedades que se fijarían con la temperatura de lavado. En caso contrario no es necesario utilizar el pre-lavado.
-Utilizar nivel de agua alto en el lavado.
-Tiempo del lavado: 8 minutos.
-Temperatura de lavado: a 35ºC.
-Detergente humectante.
-pH: ligeramente alcalino, no superior a pH 10.
-Enjuague solo con agua. 3 ciclos.
-El detergente usado para el lavado de este tejido debe estar exento de blanqueamiento óptico.
-Puede utilizarse secadora. Este proceso puede realizarse hasta 70ºC, sobrepasar esta temperatura podría afectar el género.
-Los ensayos se han realizado según norma UNE-EN ISO 6330:2012.

Recomendaciones adicionales:

Es recomendable lavar las mascarillas antes del primer uso.
La persona que lave las mascarillas ha de protegerse para manejar las mascarillas sucias.
No utilizar productos que puedan degradar o dañar los materiales y que disminuyan su capacidad protectora.
No se debe secar o higienizar con un horno microondas.
Tanto durante el secado, como en el almacenaje posterior de la mascarilla, se deben evitar los ambientes en los que la mascarilla se pueda volver a contaminar.
Tras cada lavado, se debe realizar una inspección visual de la mascarilla y si se aprecia algún daño en la mascarilla ocasionado en el lavado, se debe desechar la misma.
Tras llegar al número de lavados máximos recomendados, en nuestro caso 81 lavados, la mascarilla se ha de desechar.
La mascarilla se debe lavar cada vez que esté sucia o húmeda.
Se ha de evitar el contacto entre la mascarilla sucia y la ropa limpia para evitar posibles contagios.

 

¿Cómo tengo que ponerme la mascarilla? 

El uso de la mascarilla es fundamental para evitar la propagación de los virus y bacterias. Ahora bien, debemos saber cómo utilizarla correctamente para cuidarnos.

1- Lávate las manos con agua y jabón durante 40-60 segundos o con gel hidoalcohólico antes de manipularla 

2- Coge la mascarillas por sus gomas

3- Identifica la parte superior de la mascarilla. Póntela sobre nariz y boca, asegurándote de que no quedan grandes espacios entre tu cara y la mascarilla

4- Pasa las bandas elásticas por detrás de tus orejas

5- Ajusta la zona de la nariz

6- Verificar que la mascarilla está colocada correctamente. Para esto es necesario verificar el sellado y la ausencia de las molestias respiratorias.

7- Una vez ajustada, no tocar la mascarilla con las manos. En caso de ser necesario tocarla, se debe lavar las manos con agua y jabón o frotar con una solución hidroalcohólica, tanto antes de manipularla como después.

 

Recomendaciones adicionales durante su uso:

En caso de que se humedezca, ensucie o deteriore la mascarilla durante su uso, se recomienda sustituirla por otra. 

La mascarilla higiénica no exime al usuario de la aplicación de gestos barrera complementados por las medidas de distanciamiento social que son esenciales conforme con las recomendaciones indicadas por el Ministerio de Sanidad.

Aunque estas mascarillas se pueden usar hasta 6 horas, por cuestiones de comodidad e higiene, según la norma UNE 0065, se recomienda no usar las mascarillas por un tiempo superior a 4 horas. 


Imagen del Ministerio de consumo, extraída de su guía para la compra de mascarillas

 

¿Cómo he de quitarme la mascarilla?

Para evitar la contaminación al retirar una mascarilla, se deben seguir los siguientes pasos:

  1. Antes de quitarte la mascarilla, lávate las manos con agua y jabón o frótalas con una solución hidroalcohólica
  2. Retira la mascarilla sin tocar la parte frontal de la mascarilla, tocando solo las bandas elásticas laterales
  3. Tras retirarla, lávate de nuevo las manos con agua y jabón o frótalas con una solución hidroalcohólica.

 

Recomendaciones adicionales:

En el caso de que se vaya a almacenar temporalmente se debe evitar el contacto con cualquier superficie. Se recomienda guardarla en una bolsa de tela para dicho uso.

No se debe colocar en la frente o debajo de la barbilla durante y después del uso, es mejor retirarla y guardarla temporalmente siguiendo las indicaciones anteriores.

 

Otras dudas frecuentes:

¿Cómo se ha de eliminar la mascarilla?

Una vez sobrepasado el número máximo de lavados de la mascarilla, ésta se debe desechar en un contenedor provisto de una bolsa de plástico (preferiblemente con tapa y control no manual). Se recomienda utilizar doble bolsa para preservar el contenido de la primera bolsa en caso de desgarro de la bolsa exterior. También se pueden desechar en los contenedores para desechos biológicos.

 

¿Qué ocurre si se usa una mascarilla con la talla equivocada?

Si no se ajusta adecuadamente, no tendrá la eficacia necesaria. Es importante que se ajuste a la cara y utilizando una talla adecuada.

 

¿Me protege una mascarilla higiénica sin garantía UNE?

Si una mascarilla higiénica carece de referencias a normas o ensayos no puede

garantizar un nivel de protección.

 

¿Qué ocurre con las mascarillas artesanales?

Los materiales y métodos de confección con los que se elaboran estas mascarillas son muy

diversos. Además, pueden no haber pasado el control de verificaciones o ensayos. Por lo tanto no se garantiza su eficacia.

 

¿Por qué el uso de las mascarillas reutilizables es más respetuoso con el medioambiente? 

El uso de mascarillas reutilizables ayuda a frenar la contaminación del planeta, pues se pueden utilizar por mucho más tiempo que una mascarilla de un solo uso. En el caso de nuestras mascarillas se puede utilizar hasta en 81 ocasiones tras su lavado.

 

¿Porqué las mascarillas ayudan a detener la propagación de COVID-19?

Los gobiernos del 95% de la población mundial y los principales expertos en enfermedades infecciosas coinciden en que el uso de las mascarillas es efectivo para reducir la propagación de COVID-19 y salvar vidas. Muchas personas infectadas y contagiosas  no saben que están enfermas porque no tienen síntomas, por eso es necesario que todos llevemos mascarillas. Si todo el mundo usa mascarillas de forma adecuada, se reducirá drásticamente la posibilidad de propagación del COVID-19.

 

*Puedes encontrar nuestras mascarillas Homologadas. Especificación UNE 0065:2020 y Normativa Europea CWA 17553. Certificado C-13034 por ITEL aquí.

Este año la vuelta al cole ha sido muy diferente. Nuevos protocolos en los colegios, clases burbuja, y nuevos accesorios: mascarillas infantiles. Como ya sabéis son obligatorias para niños y niñas de 6 años en adelante, pero muchos colegios también las recomiendan para alumnos a partir de 3 años a la entrada y salida del colegio, guardándolas en su bolsita mientras los niños están en clase.

 

Nuestros hijos e hijas se han tenido que acostumbrar al gel hidro alcohólico, al lavado de manos constante, a la distancia, a jugar con sus grupos de clase únicamente, y también al uso de las mascarillas higiénicas infantiles. Son las medidas que por ahora nos recomiendan para acabar con la pandemia del covid.

 

No sabemos hasta cuando tendremos que usar estas medidas, pero mientras tanto nosotros lo haremos con la mejor cara posible, y haciéndole ver a nuestros hijos que es algo necesario y positivo, evitando comentarios negativos, por mucho que no nos guste la situación generada por el coronavirus.

 

¿Qué mascarillas han de usar los niños?

Como muchos padres y madres se lo preguntan, la OCU ha creado un decálogo de consejos para ayudar a las familias a elegir las mejores mascarillas para sus hijos e hijas.

 

La OCU recomienda mascarillas higiénicas, con certificación UNE 0065 o UNE 0064. Las primeras garantizan, al menos, un 90% de eficacia de filtración bacteriana, y las segundas el 95%. Se pueden encontrar muchos modelos sin esta certificación, lo cual es legal por ahora, pero la OCU recomienda apostar por las homologadas para asegurarnos su eficacia. Es importante preguntar por su certificación antes de comprarlas y, además, muchos colegios lo tienen como requisito a la hora de que los niños las usen en sus instalaciones.

 

Mascarilla infantil homologada

 

Otro dato importante es su vida útil, es decir, el número de lavados que aguanten. Aunque sean de tela y reutilizables, las mascarillas tienen una vida limitada. La efectividad de estas mascarillas disminuye con cada lavado. Muchas mascarillas a los cinco lavados dejan de ser seguras, así que es un dato fundamental a preguntar antes de comprarlas, pues no debemos de estirar el uso de las mismas tras el número de lavados seguros. Cuanto más lavados duren, además, más económicas nos saldrán por uso, y más respetuosas con el medio ambiente serán.

 

También está la alternativa de las mascarillas desechables certificadas por la norma UNE 0064, pero salen más caras, pues son para un solo uso. Según la OCU, el precio mínimo por unidad (y uso, pues solo se pueden usar una vez) es de 0,45 euros en supermercados, y de 0,50 a más de un euro en algunas farmacias.

 

La OCU ha estudiado que cada familia se puede gastar 3 euros al mes por niño si recurren a las mascarillas higiénicas reutilizables, o 27 euros mensuales por niño si optan por mascarillas de un solo uso. Esto sin tener en cuenta el impacto medioambiental.

 

Por tanto, la elección más adecuada en cuanto a seguridad, sostenibilidad y economía es preferible que sean higiénicas, reutilizables con muchos usos y homologadas.

 

¿Cómo puedo saber que una mascarilla está homologada?

La OCU indica que para saber la certificación del producto, los usuarios han de fijarse en su etiquetado. Las mascarillas higiénicas homologadas no llevan el marcado CE, pero sí la indicación de la norma a la que se ajustan.

 

Es importante saber que no todas las mascarillas que se venden en farmacias  u otros establecimientos cuentan con la certificación. Un sondeo realizado por la OCU en varios establecimientos como tiendas de moda, deportivas o supermercados, ha revelado que venden mascarillas homologadas así como otras que no están homologadas, con lo que es muy importante preguntar por la certificación.

 

“Desde OCU aconsejamos en todos los casos comprar mascarillas homologadas, mascarillas con certificación UNE 0065 o UNE 0064. Es legal llevar otras mascarillas, sin certificaciones, que se venden en todo tipo de establecimientos (en bazares, tiendas de moda e incluso en farmacias), y que en el caso de los niños, pueden resultar más fáciles de encontrar y más atractivas… pero atento: la homologación es, a día de hoy, una garantía”, advierten desde la Organización de Consumidores y Usuarios.

 

 

¿Han de llevar las mascarillas bolsillo para filtros? 

Las mascarillas higiénicas homologadas no necesitan filtros adicionales. En cambio, las mascarillas reutilizables no homologadas, necesitarán llevar o añadirle un filtro para ofrecer una protección extra ante contagios.

 

Nuestras mascarillas higiénicas reutilizables

En Bonicos Montessori contamos con unas fantásticas mascarillas infantiles y de adultos, con homologación UNE 0065, fabricadas en España, reutilizables que pueden lavarse hasta en 81 ocasiones, a un precio muy asequible que hace que cada uso salga a 8 céntimos, respetuosas con el medio ambiente y además con muchos modelos diferentes para todos los gustos, tanto de pequeños como de mayores.

 

Cuidémonos y cuidemos de los nuestros.

La primaria Montessori es fascinante, en mi formación como guía de casa de niños tuve la oportunidad de observar un ambiente de Taller I  y me quedé fascinada. Me enamoré de la forma de trabajar, de observar a los niños y niñas trabajando solos, de forma autónoma, en calma. Ver las presentaciones individuales de la guía y ese fluir tan armónico dentro del aula me enamoró.

Hoy, os traigo una entrevista sobre primaria Montessori a una compañera y amiga, Marcela Moltini, Guía Montessori AMI de Casa de niños y de Taller. Profesora, Pedagoga y Coach de familia en el emprendimiento “Educar con alma, vivir con calma”, donde ayuda a las familias a disfrutar de una crianza respetuosa.

 

  • Marcela, ¿Cómo se estructura la primaria en Montessori?

 

En Montessori la primaria se divide en dos ciclos: Taller I, en el que están los niños y niñas de 6 a 9 años, mezclados. Taller II, donde están los niños/as de 9 a 12 años. Como en Casa de niños, mezclar edades es una oportunidad de aprendizaje tanto para los pequeños como para los mayores.

 

  • ¿Qué asignaturas se ven en cada ciclo?

 

Las asignaturas son las mismas que en la educación tradicional: matemáticas, geometría, lenguaje, arte, música, geografía historia, educación física y una lengua extranjera. En los dos ciclos se ven las mismas asignaturas, la diferencia es el nivel de conocimiento que se da en Taller I y Taller II.

Todas estas áreas están incluidas en Educación cósmica, así llamamos a nuestra primaria, porque el objetivo es educar en un todo, en algo global, donde todas las áreas estén interconectadas y en las que el niño encuentre respuestas a todas las preguntas que él se hace.

 

 

  • Háblanos un poco del sistema de evaluación y el paso de curso.

 

No tenemos un sistema de evaluación tradicional como el hecho de hacer exámenes y actividades que la maestra corrige. Nuestro sistema de evaluación está basado en la observación. Observamos como los alumnos van avanzando y adquiriendo los conocimientos de las distintas asignaturas.

No se corrigen actividades poniendo una nota. Si el niño ha hecho mal una operación  pero conoce el procedimiento se lo hacemos ver.

En las faltas de ortografía, que es algo que también preocupa en la escuela primaria, el procedimiento depende del niño. Al principio del aprendizaje en escritura no corregimos las faltas para no coartar el deseo del niño por escribir y comunicarse a través de la lectoescritura. Si es un niño que ya lleva tiempo escribiendo le damos herramientas, le presentamos las reglas ortográficas u otra actividad del área de lenguaje para que él vaya siendo consciente de la ortografía y de lo importante que es escribir correctamente, respetando los signos de puntuación, para que los demás nos puedan entender.

Es un trabajo de crecimiento entre el niño y la guía. La guía intenta que el niño construya su propio aprendizaje, la corrección no está basada en poner notas ni marcar con rojo donde está el error.

En cuanto al paso de curso, los niños están 3 años en Taller I y 3 años en Taller II que es donde finaliza la primaria. Con 9 años están preparados para pasar a Taller II, pero el paso de un taller a otro no solo es por la edad sino por la preparación académica y el desarrollo evolutivo y emocional del niño. Las guías observan todos estos aspectos y si no ven al niño preparado para pasar hablan con las familias para llegar a un acuerdo y que el niño pueda permanecer unos meses más en taller I, no se hace la repetición de curso como en la escuela tradicional. El objetivo es que el niño afiance sus conocimientos y su seguridad de tal forma que cuando pase a Taller II no fracase. Generalmente, si se ha hecho un buen trabajo a conciencia, donde se ha aportado todo lo que el niño necesita para crecer, estará preparado para pasar, pero como siempre en la vida hay excepciones, y si hay algún niño que por alguna dificultad no está listo no le pasamos porque nuestro objetivo es que los niños sientan que avanzan, que confíen en sí mismos, que vean que los retos que les ponemos los pueden superar. Se tienen en cuenta muchas variables para que la transición sea lo más amena posible.

 

  • ¿Se hacen exámenes? ¿Y deberes?

 

No hacemos exámenes como se entienden en la escuela tradicional, pero los niños viven examinándose a ellos mismos a diario ya que en el ambiente siempre hay nuevos retos que son sus propios exámenes.

Por ejemplo, en matemáticas si están aprendiendo a dividir, ellos mismos se ponen divisiones cada vez más complejas y así ellos se auto retan y se autoevalúan. No hay necesidad de hacer exámenes.

En cuanto a los deberes no son del tipo de mandar tareas para casa como hacer páginas de un libro o cosas así, sino aquellas que implican una responsabilidad del niño para aportar un material o un conocimiento que tiene o investiga en su casa, con el objetivo de enriquecer un trabajo que se está haciendo en clase o bien para sí mismo o bien para todo el grupo.

 

  • ¿Me cuentas un poco acerca de algunas asignaturas?

 

Las asignaturas en Montessori son las mismas que en la enseñanza tradicional, los contenidos son los mismos, simplemente la manera de abordar el conocimiento y los objetivos son diferentes.

En Lenguaje, aprenden a leer y escribir, gramática, historia del lenguaje y de la escritura. El objetivo principal es que el niño se pueda comunicar a través de la escritura y que a través de la lectura pueda interesarse por las cosas que le rodean, mantener la curiosidad y el deseo de aprender. El objetivo no es que conozca tanto la teoría, aunque también se trabaja.

En Biología nuestro objetivo principal es que amen la naturaleza. Las presentaciones no están basadas en que conozcan perfectamente la teoría sino el propósito que sigue cada cosas que estudiamos, por ejemplo, si estudiamos las partes de la flor, nuestro objetivo es que conozcan y sean conscientes que cada parte de la flor aporta algo a la naturaleza que le permite seguir viviendo, seguir creciendo, fortaleciéndose y formando parte de este ecosistema. Que vean que hay una interconexión de todo con todo.

En Historia vemos las distintas etapas de la historia y del universo, pero nuestro objetivo principal es el hombre. Nos interesa todo lo que el hombre ha aportado a la sociedad de manera arbitraria, sin enfocarnos tanto en el suceso sino en lo que se ha aportado. También hacemos hincapié en qué cosas el hombre no está haciendo bien en relación al planeta y al universo. La diferencia principal es ésta ya que los contenidos son los mismos. A medida que avanzamos los contenidos son mayores, vamos revisando los ya adquiridos pero de manera muy sencilla para poder avanzar. No permanecemos tanto en los contenidos ya vistos como en la escuela tradicional que todos los años ven lo mismo con un poquito más. Hacemos que el contenido ya adquirido se arraigue, que el niño lo construya y le quede bien asentado para poder avanzar, aunque esto suponga no ver tanta materia.

 

  • ¿Qué es lo que más te gusta de Taller?

 

Actualmente hay mucha gente ayudando a los demás a encontrar su pasión y que trabajen según sus talentos. Lo que más me enamoró de Taller es que está en unión con esta búsqueda. El objetivo final de primaria Montessori es que el niño empiece a encontrar su misión cósmica, empiece a descubrir sus talentos, sus pasiones y cómo él va a devolverle a la humanidad lo que ella le está aportando a él ahora. Esto se cierra en la adolescencia pero el objetivo de las guías de Taller es éste, que los niños encuentren sus pasiones, sus talentos, que vean como pueden brillar, que sepan en lo que ya están brillando y puedan empezar a recorrer el camino para encontrar su misión cósmica, esto es sin duda, lo que más me enamoró de Taller.

 

  • ¿Por qué recomendarías una Primaria Montessori?

 

Recomiendo una Escuela Montessori porque los niños van a explorar las distintas áreas con autonomía, independencia, libertad y responsabilidad, con lo que van a crecer en estos aspectos de personalidad tan importantes en el ser humano. Van a poder dar sus opiniones libremente y se van a dar cuenta que no todo el mundo tiene su misma opinión. Van a aprender a sociabilizar de una manera óptima. Por supuesto, van a descubrir su pasión y sus talentos como ya he dicho antes.

Montessori es una filosofía de vida, no es sólo una metodología de aprendizaje, por tanto, hay una pieza muy importante que es la familia y si desde la misma no se ayuda a los niños a vivirla, muchas de las oportunidades que como guías les damos se verán truncadas. Yo recomiendo a los padres que  lleven a sus hijos a una escuela Montessori porque creen en esta filosofía y la llevan a cabo en su casa, y no porque está de moda o porque los dueños de Facebook o Google estudiaron en ella u otros personajes famosos.

Puede que no sea fácil al principio, pero acompañados por la guía podrán salir de su zona de confort y de esa manera de educar basada en premios y castigos, para hacerlo en una basada en seguir al niño.

 

Muchas gracias Marcela, ha sido un placer hablar contigo y que nos des esta información tan actual y tan bonita para poder decidirnos por una escuela Montessori.

Si queréis contactar con ella podéis hacerlo a través de su correo: marcelamoltini@gmail.com

 

Por Meritxell Blasco Pardos

 Guía Montessori para niños de 3 a 6 años. Formación AMI y psicología

María Montessori nació el 31 de agosto de 1870 en Chiaravalle (Italia). Han pasado 150 años y su pedagogía está más viva que nunca. Su vida es contradictoria en algunos aspectos pero nadie puede dudar que la dedicó entera a los niños.

Empecemos por el principio.

Sus padres eran Alessandro Montessori y Rendile Stoppani. Alessandro era militante del partido liberal y luchó por la independencia de Italia, pero no había coherencia en su forma de ser, pues mientras en la calle y en el partido se mostraba liberal, en su casa era un hombre muy conservador, con un carácter fuerte, exigente y autoritario, que chocaban con algunos aspectos de María. Su madre era más cercana, una mujer culta y de mente abierta que apoyó a María en todo momento.

En 1882 se mudan a Roma y dos años después María se inscribe en la Escuela Técnica de Ingeniería, a pesar de que su padre se oponía porque quería que estudiara para maestra o enfermera, carreras destinadas a las mujeres en aquella época. Después de un año en ingeniería cambió de opinión y entró en la Escuela de Medicina.

Fue la primera mujer italiana en graduarse en medicina, en la Universidad de Roma. Se especializó en enfermedades nerviosas y mentales, lo que ahora es psiquiatría. Durante la especialización conoció al hombre del que se enamoró profundamente, el Dr. Montesano, que será el padre de su hijo.

Le dan el cargo de profesora en la clínica psiquiátrica de la Universidad de Roma y entra en contacto con niños con retraso mental, en este primer contacto se da cuenta y se impresiona del total abandono de estos niños, y esto le lleva a trabajar con especial atención con ellos. Estudia los trabajos de los médicos franceses Itard y Seguin, que crearon material para niños de educación especial. Parte del material de sensorial utilizado por María estaba basado en los materiales de estos médicos.

María empieza a ver que los niños que estaban en psiquiatría estaban sucios y abandonados, así que empieza a darles ejercicios y material para que se limpien, se da cuenta que el mero hecho de limpiarse hace que los niños empiecen a sentirse dignos y valiosos. En estos momentos crea los ejercicios de vida práctica y logra que los niños desarrollen un espíritu de confianza en sí mismos, independencia y autodisciplina.

También se da cuenta que los niños de la clínica no tienen problemas psicológicos, sino educativos, ya que no han tenido un desarrollo adecuado, no han tenido un acercamiento ni guía de un adulto, por eso parece que tienen un retraso mental pero es sólo un retraso educativo. En 1898, después de ser guiados por María, estos niños hicieron un examen junto con niños sin problemas para comprobar el nivel educativo y de inteligencia y para sorpresa de todos, los niños con problemas obtuvieron los mismos resultados que los otros. En este mismo año, la Dra. Montessori asistió al Congreso de Maestras  de la Escuela Elemental de Torino, donde presentó el resultado de sus trabajos y afirmó que el niño con retraso debía ser tratado con un acercamiento pedagógico y no médico.  A raíz de su participación en este congreso se crearon las primeras escuelas de educación especial en Italia.

Durante esta época María y el Dr. Montesano tienen una relación  y se queda embarazada. Él se niega a casarse con ella y a reconocer a su hijo, presionado por su madre para que no lo haga. María tiene sola a su hijo, Mario, que nace en marzo de 1898. Al nacer la familia del Dr. Montesano se lo quitan y lo llevan a vivir al campo con una familia que lo cuida. Le dan permiso a María para ir a visitarlo una vez a la semana, ella va todas las semanas a visitarlo hasta que Mario cumple 15 años y su madre le cuenta lo ocurrido. A los 17 años se va con ella a EEUU y allí comienza la verdadera relación entre madre e hijo, tanto en lo personal como en lo profesional. Mario acompañó a su madre en todos sus viajes y proyectos.

Entre 1900 y 1912 se realizan en Roma diversos proyectos de apoyo social a personas sin recursos. Uno de ellos consiste en rescatar edificios abandonados para reconstruirlos, el director del proyecto Eduardo Talamo, le ofrece a María Montessori, encargarse de organizar escuelas infantiles para niños sin recursos en estos edificios remodelados. Así empezó María a trabajar con niños de 3 a 6 años, hijos de familias de escasos recursos, de padres analfabetos que trabajaban fuera de casa todo el día y sus hijos necesitaban a alguien que les atendiera. Al principio estas escuelas no tenían nada, le dieron una habitación vacía que ella fue amueblando y poniendo material. Empezó colocando los ejercicios de vida práctica para que los niños se lavaran y cuidaran del ambiente y siguió con el material de sensorial. Después fue creando el material de lengua y matemáticas. Lo colocó todo en el ambiente siguiendo un orden psicológico que se adaptara al desarrollo del niño. Los niños elegían el material que querían trabajar y ella observaba que materiales funcionaban y cuales no, y así los iba modificando.

Su intención no era hacer un método educativo sino estudiar la forma de desarrollo de los niños.

El 6 de enero de 1907 surgió la primera Casa dei bambini en el barrio de San Lorenzo, Roma. Al siguiente año creó otra en Milán. Con una atmósfera especialmente preparada para los niños y un material preciso y apto para la auto corrección, la casa atrajo la mirada del mundo y era visitada por educadores de todas partes. A partir de entonces empieza a abrir escuelas por el resto del mundo y a impartir cursos para formar guías Montessori.

“Cuando se pusieron esos niños a mi cuidado, sentí que iniciaba algo muy grande: encontré el tesoro escondido en el alma infantil.”

(Maria Montessori)

Empieza a observar como los niños desde muy pequeños ya tienen una energía psíquica que les guía, no se trata de enseñarles nada sino de ver como aprenden solos con lo que tienen a su alcance. Si el niño crece en un ambiente de felicidad, armonía y libertad aprende sin esfuerzo, a través de la mente absorbente. (Si queréis leer más sobre esto os dejo un post que publicamos hace un tiempo.)

En 1929 se celebra el I Congreso Internacional Montessori en Dinamarca, durante el cual funda la Association Montessori Internationale (AMI) cuya sede se encuentra en Amsterdam (Holanda) en la misma casa de María.

En 1938 es invitada a ir a India por la sociedad Teosófica para dar unos cursos. Estando allí se inicia la 2ª Guerra Mundial y no puede salir de India en 7 años, donde la dejan recluida bajo la guardia de la sociedad teosófica pero a su hijo lo meten en un campo de concentración. En 1940, el 31 de agosto, justo el día del cumpleaños de María, los británicos liberan a su hijo. Durante estos años de reclusión en India desarrolla los planteamientos pedagógicos referentes a los niños de 6 a 12 años.

En esta época escribe sus libros más conocidos: 

El 6 de Mayo de 1952, con 82 años, fallece en Noordwijk, Holanda. Muere sentada en una silla mientras le dice a su hijo que vaya a buscar la bola del mundo para decidir si iban a África a seguir expandiendo el método. Mario va a por la bola y al volver está muerta.

Tras la muerte de su madre, Mario siguió difundiendo el método, continuando con los cursos de formación y dirigiendo la Asociación Montessori Internacional (AMI) con sede en Holanda, que es la encargada de salvaguardar el legado de la Dra. Montessori.

 

 

Por Meritxell Blasco Pardos

 Guía Montessori para niños de 3 a 6 años. Formación AMI y psicología

Los niños saben muy bien lo que les gusta hacer en cada momento, es cierto que se aburren muchas veces pero enseguida vuelven a encauzar su juego. No hay juegos para una determinada edad, todos pueden ser aptos para cualquier edad porque los usan siguiendo un fin. Podemos ver perfectamente a un niño de 12 años jugando con muñecos a inventarse historias, que suelen estar relacionadas con las cosas que vive y ve, en la realidad o en alguna pantalla.

Durante los momentos de juego es normal que los niños hablen en voz alta, relatando sus historias, pueden ser diálogos de sus personajes, puede ser que guía los pasos del juego como dándose instrucciones o puede que esté hablando con alguien imaginario. En cualquier caso es muy positivo que haga esto.

El juego simbólico que realiza el niño con muñecos es terapéutico, si además verbaliza lo que está pasando aún lo es más. Existe un tipo de terapia infantil que se llama Terapia de juego (dentro de la corriente psicológica Gestalt), en esta terapia al niño se le dan muñecos y se le pide que cuente historias, también se utilizan dibujos, visualizaciones, arcilla o barro y otras manualidades, pero me gusta nombrar el juego con muñecos porque es precisamente lo que hacen los niños en casa. No debemos nunca cortar este tipo de juegos.

Tanto en terapia de juego como en casa con sus propios muñecos el niño va a proyectar sobre éstos lo que está viviendo y sintiendo, si tiene estrés o ira contenida la va a sacar, si quiere expresar algo lo hará por medio de uno de sus personajes, esto se traduce en salud mental, como decía Shrek “más vale fuera que dentro”.

Cuando les vemos jugar podemos acercarnos y sentarnos silenciosamente a leer u otra actividad pero sin decirles nada. Podemos observar y escuchar lo que dice, a qué juega, cuáles son sus personajes y seguramente entenderemos muchas cosas. Puede ser que veamos reflejada alguna situación negativa que ha vivido el niño últimamente. No hace falta preguntarle por el juego, el mero hecho de jugar y expresar ya sana cualquier emoción o proceso por el que esté pasando.

Cuando el niño se habla para guiar sus pasos, se da instrucciones en voz alta, está favoreciendo su orden mental y su autocontrol, se está guiando a sí mismo, y por tanto, es muy positivo. Esto lo siguen haciendo muchos adultos.

Otra escena menos común que las dos anteriores pero no por ello extraña ni negativa, son los niños que hablan con “amigos invisibles o imaginarios”. Son compañeros de juego y de vida para el niño, es un proceso que se da entre los 2 y 9 años. El niño suele crear a estos amigos en momentos que se siente solo, con él puede controlar las situaciones porque le pone voz y controla lo que ocurre. Puede estar sanando situaciones que ha vivido con sus amigos reales.  Su amigo imaginario le acompaña en su crecimiento y desarrollo.

No hay que tomarlo como algo extraño ni hace falta hablar con el niño, simplemente si queremos saber algo más de lo que pasa por su cabecita podemos estar cerca y observarle, igual que en el juego simbólico. Os recuerdo lo poderosa que es la técnica de la observación con los niños, os dejo un link por si queréis leer más sobre este tema. 

Si el niño nos cuenta algo sobre su amigo imaginario simplemente tenemos que escucharle y si tenemos alguna duda preguntarle pero nunca reñirle ni avergonzarle. Tomar ese momento como una ayuda más para conocer el mundo interno de nuestro hijo, nos va a dar muchas pistas sobre lo que nuestro hijo necesita.

Y por último, recordad que los niños tienen un periodo sensible del lenguaje, aquí os dejamos el link de un post que escribimos sobre esto hace un tiempo,  cuya cumbre es a los 2 años, pero se va enriqueciendo durante toda su infancia, por tanto quieren hablar todo el rato, lo necesitan para practicar, para aprender, como cualquier aprendizaje cuanto más lo repitan mejor lo harán y ellos lo sabe. Si se hablan en voz alta mientras juegan es una señal que están aprendiendo.

Los niños son maravillosos y saben lo que necesitan en cada momento, cuanto más tiempo estén en contacto con su guía interno mejor, ojalá toda su vida.

 

Por Meritxell Blasco Pardos

 Guía Montessori para niños de 3 a 6 años. Formación AMI y psicología

La preparación indirecta es uno de los principios Montessori más importante, surgió de las observaciones de María Montessori con los niños y niñas del barrio de San Lorenzo (Roma). Observó como en los niños existen ciertas conductas que les preparan para aprendizajes posteriores, al igual que ocurre en la naturaleza con el resto de animales.

Algunos ejemplos de preparaciones indirectas en la naturaleza humana son, el balbuceo para la posterior aparición del lenguaje, los movimientos del bebé que más adelante le permitirán gatear, sentarse, ponerse de pie y caminar, la necesidad del niño de cargar cosas grandes y pesadas como preparación para obtener fuerza y equilibrio.

En Montessori, al niño le damos una preparación indirecta que le permitirá obtener un desarrollo gradual de los conceptos matemáticos. El niño/a tiene que observar, experimentar y abstraer distinciones cada vez más finas en forma, volumen, dimensión, color, temperatura, textura, peso, etc. Clasifica y sigue un orden secuencial que clarifica y organiza su mente, desarrollando los conceptos matemáticos. Esto es un proceso individual de cada niño, nadie puede forzarlo a que lo alcance, debe madurar a su propio ritmo.

Cada área Montessori prepara de forma indirecta para las matemáticas.

Preparación en Vida Práctica

Vida práctica le da al niño un trabajo completo y ordenado, ya que hay una serie de pasos para colocar los materiales, hacer el ejercicio, guardarlo y llevarlo a su lugar, completando siempre el ciclo de actividad, con un control de error que es necesario para verificar la exactitud, la cual lleva a la auto perfección.

Vida práctica le da al niño/a la capacidad de repetición, concentración y refinamiento del movimiento por medio del manejo de los materiales. En todos los ejercicios debe utilizar su juicio y sus estimaciones. Desarrolla su atención, observación a los detalles, a estar atento a posibles problemas y retos que deberá solucionar, todo ello tiene que ver con las matemáticas y con la construcción de la inteligencia.

Vida práctica empodera al niño/a haciéndole sentir seguro y confiado porque ve que puede hacer las cosas por sí mismo. 

Preparación en Sensorial

El trabajo de sensorial es muy importante ya que ayuda al niño/a a clasificar y observar de una forma muy precisa y exacta, a través de ejercicios con figuras y formas. Le introducen el concepto de diferencia y adquiere la secuencia del 1 al 10.

“Las barras rojas” permiten al niño/a adquirir sensorialmente el concepto de medida y el incremento de cada barra le permite comprender posteriormente el incremento de los números, con ellas entiende que hay una progresión natural de los mismos.

En los materiales de ordenar según colores, formas, temperatura, olores, etc. encuentra orden y secuencia.

Con “el gabinete geométrico” tiene experiencias sensoriales de los conceptos de área y superficie. Lo mismo con los cubos de “la torre rosa”, adquiere conceptos que se aplicarán después en geometría.

Con el “binomio”, “trinomio” y “decanomio” adquiere fórmulas algebraicas, sin darse cuenta, que posteriormente harán que sea más sencillo comprenderlas a nivel abstracto.

El reconocimiento de la identidad, similitud y diferencia cuando trabaja con “los triángulos constructores”. Asimila la importancia del triángulo y su rol constructivo en nuestra vida.

Y así, podría ir nombrando todos y cada uno de los materiales de sensorial. Todos tienen una preparación indirecta para las matemáticas.

Preparación en lenguaje.

La culminación de las presentaciones con el material de sensorial es el lenguaje. Todas las impresiones sensoriales que experimente tendrán una palabra que posteriormente le servirá para una mejor comprensión de los conceptos matemáticos: grande, pequeño, grueso, más fino, tan delgado, etc. Por medio de las lecciones de lenguaje, el niño/a aprende a expresar sus experiencias cualitativas y cuantitativas.

El enriquecimiento del vocabulario es esencial para poder expresar cantidad y relaciones de espacio y tiempo y para comprender mejor las matemáticas, ya que estas son un lenguaje en sí mismo.

El lenguaje de las letras y los números se desarrollan juntos, al igual que la preparación de la mano para escribir letras también le sirve para escribir números. Así pues, con lenguaje culmina la experiencia.

¿Cómo sabemos que un niño/a está listo para las matemáticas?

  • Tiene alrededor de 4 años
  • Ya ha establecido un orden interno.
  • Maneja a la perfección las barras rojas.
  • Tiene movimientos coordinados precisos.
  • Tiene hábitos de trabajo establecidos.
  • Presta atención a los detalles.
  • Se concentra.
  • Puede usar representaciones simbólicas.
  • Está interesado en los números y siente curiosidad por ellos.

El papel de adulto

El adulto que acompaña al niño en el aprendizaje de las matemáticas es esencial, primero debe desechar sus propias experiencias previas con las matemáticas, si fueron negativas que no las transmita al niño/a. Debe entender a la perfección este concepto de preparación indirecta, conocer muy bien el material y ser un buen modelo.

El adulto debe invitar al niño descubrir las matemáticas como una exploración, no como una materia obligada, no debe imponérselas como algo que “debe aprender”, tiene que ser capaz darse cuenta de cuando el niño está interesado en los números y siempre empezar desde la parte sensorial. Los primeros materiales de matemáticas son sensoriales.

Maria Montessori en su libro “Creative development in the child” escribe: 

“En este mundo de abstracción, es tan natural para el niño crecer intelectualmente como físicamente. Él encontrará tanta alegría en la adquisición del crecimiento mental como en el sano desarrollo, en el campo físico. Sin embargo, debemos ofrecerle la oportunidad de crecer normalmente, no podemos imponer un programa para su crecimiento mental, basado en nuestras necesidades políticas o ideas educativas.

Dejemos que el niño descubra con pasión como las matemáticas están en todo lo que nos rodea, pero como siempre, respetando sus tiempos y sus ritmos.

 

Por Meritxell Blasco Pardos

 Guía Montessori para niños de 3 a 6 años. Formación AMI y psicología.

Qué difícil se nos vuelve la crianza a veces, qué intensa y qué cúmulo de emociones se nos disparan. Hasta que no somos madres y padres no nos hacemos una idea, hay que vivirlo para saber lo que es. Parece que nuestros hijos nos saquen a veces nuestros demonios, nuestro lado más oscuro, te ves haciendo y diciendo cosas que jamás habías pensado que harías y dirías. Pues sí, así es, es un proceso habitual y muy terapéutico, los hijos (y la pareja) son tus grandes maestros, porque te hacen aflorar la sombra.

La SOMBRA es un concepto de acuñó el psiquiatra suizo Carl Gustav Jung y hace referencia  a todos los aspectos ocultos o inconscientes de uno mismo, tanto positivos como negativos, que el ego ha reprimido y nunca ha reconocido. Es decir, es todo aquello que no reconocemos en nosotros mismos pero sí lo vemos reflejado en los demás.

El ojo puede verlo todo menos a sí mismo, necesitamos un espejo. Nuestra sombra la vemos reflejada en los demás, ellos nos hacen de espejo. A este mecanismo de proyectar nuestra sombra en los demás se le llama PROYECCIÓN.

Todos los aspectos que vemos en los demás, que no podemos soportar, que nos remueven nuestras emociones y sensaciones más profundas forman parte de nuestra sombra, son todo aquello que no nos permitimos ser, abrazar o amar.

Para conocernos y amarnos de forma completa  a nosotros mismos  debemos conocer, aceptar e integrar nuestra sombra. Nuestros familiares, amigos, pareja y sobre todo nuestros hijos son las personas en las que más nos proyectamos. Los niños y adolescentes son expertos en mostrar actitudes que nos hacen despertar nuestro lado oculto. Saben sacar a relucir nuestros miedos, limitaciones y densidades.  Nos retan, nos muestran actitudes que no soportamos.

 ¿Pero, cómo empezó todo?

Cuando tú fuiste una niña o niño había cosas que hacías que tus padres no podían soportar y te reñían, te hacían callar, te castigaban, etc. Esas actitudes y formas de responder las fuiste reprimiendo porque sabías que te iban a causar daño y llegaste a pensar que eran muy malas, ya que las personas más importantes y sabias para ti en ese momento, te lo decían. Todos esos aspectos que reprimiste a la fuerza, forman tu sombra, y para poder verlos empezaste a proyectarlos en los demás, al igual que tus padres los proyectaban en ti. También reprimimos conductas con otros familiares cercanos y en el colegio. Con esto no pretendo echar la culpa a los padres, ellos lo hicieron lo mejor que pudieron y supieron, al igual que lo haces tú.

Os pongo un par de ejemplos muy claros:

“Una niña muy movida, intensa, rebelde, que expresa sus opiniones de forma muy vehemente y que contesta fuerte. Puede ser que esa forma de ser moleste a sus padres y familiares y  le digan de forma recurrente que las niñas tienen que ser más suaves, calmadas, buenas, las niñas no son agresivas. Ella va a ir reprimiendo esa faceta suya, que no es buena ni mala, sino que simplemente forma parte de ella y debe integrarla y reconocerla como el resto de facetas que tiene, pero la reprime y la olvida. Cuando es adulta puede que establezca relaciones en las que el otro responda de forma agresiva, puede que sus hijos también lo sean y peguen o muerdan a otros niños. Ella está proyectando esos aspectos que un día reprimió, no lo quiere ver en ella misma y cuando lo ve en los demás no lo puede soportar. Su proceso terapéutico empieza cuando se da cuenta que ella también tiene esa conducta agresiva, y no pasa nada. La agresividad tiene detrás emociones como la ira, la frustración y el dolor y hay que reconocerlas para poder sanarlas y para poder canalizar la conducta agresiva de forma positiva, es decir, no dañando a los demás.”

“Otro ejemplo, puede ser un niño muy tranquilo al que le gusta estar sin hacer nada todo el día, sus padres le etiquetan como “vago” y le exigen que haga cosas para ser “alguien”, todo de forma recurrente y diaria. Este niño, de adulto, puede que odie a las personas que no hacen nada y que sea un adicto al trabajo”.

Volviendo a la idea que os quiero hacer llegar, nuestros hijos son unos expertos en hacernos ver nuestros lados ocultos y reprimidos. También lo es nuestra pareja, de hecho, no hace falta que vayamos a buscar maestros espirituales muy lejos, ya convivimos con ellos. La vida, por sí misma, es terapéutica, nos pone y nos quita en cada momento aquello necesario para nuestro desarrollo y nuestra evolución.

¿Cómo sé cuando estoy proyectando mi sombra?

Es muy fácil de ver pero muy difícil de creer y de aceptar. Todo aquello que ves en los demás que no puedes soportar, que odias, que te “pone de los nervios” y te hace estallar, eso es tu sombra. No son aspectos que no nos gustan pero controlamos nuestras emociones y reacciones al verlos, son aquellas cosas que nos mueven las entrañas. Yo puedo ver que mi hijo pega y muerde pero no me molesta  tanto, le corrijo porque no es una conducta adecuada, pero lo hago de forma positiva, no me pongo alterada. ¿Entendéis la diferencia?

Una vez que soy capaz de ver mi sombra, ¿qué puedo hacer?

Lo primero es ser capaz de observarla sin reaccionar de forma intensa, observar las emociones que me suscita, si la conducta necesita que actúe lo hago, pero no desde una reacción automática. No debemos huir del momento, no juzgarlo, simplemente observar y sentir qué está pasando en nuestro cuerpo en ese momento presente, ¿sentimos un nudo en el estómago, en la garganta? ¿presión en alguna parte del cuerpo? Respira esa emoción hasta que desaparece. La sensación va perdiendo fuerza y se transforma. Trasciende y seguramente se elimina el malestar. Sé que es difícil de creer y de hacer. Comprobadlo por vosotros mismos. No es algo instantáneo, hay que ir haciéndolo cada vez que aparece la conducta que tanto nos molesta.

Os enlazamos dos libros que nos resultan de interés al respecto.

Emocionario, di lo que sientes” y  “De mayor quiero ser feliz“.

Jung dijo: “Lo que niegas te somete, lo que aceptas te transforma”

 

 

 

 

 

 

 

 

Por Meritxell Blasco Pardos

 Guía Montessori para niños de 3 a 6 años. Formación AMI y psicología.

 

 

 

Una escena muy común, que seguro todas las madres y padres hemos vivido, es estar en un parque con nuestros hijos y ver  a un niño pequeño llorando porque otro le ha cogido un juguete, y la madre del niño que llora diciéndole: – ¡NO LLORES, HAY QUE COMPARTIR! Y es más, diciéndole a la mamá del otro nene: -¡Tranquila, que lo coja tu hijo, tiene que aprender a compartir! O suena, ¿verdad? Como si el niño fuera a aprender así  a base de disgustos.

En este tema tenemos opiniones encontradas, y a veces, nosotras mismas, no sabemos muy bien cómo actuar. ¿Compartir o no compartir?

Antes de nada, COMPARTIR, tiene que ver con permitir que otra persona use tus cosas o tu tiempo, cosas de ambos o de uso público. Su definición: “Dar, una persona, parte de lo que tiene para que otro la pueda disfrutar conjuntamente con ella. Usar o poseer una cosa en común o realizar algo conjuntamente”.

Por tanto, teniendo en cuenta la definición de la palabra, si dos o más personas no usan  a la vez el objeto en cuestión, no es compartir, sino prestar. Definición de prestar: “Dar una cosa a una persona para que la use durante un tiempo y después la devuelva”. Se comparte casa, comida, gastos, etc. Se prestan libros, coches, dinero, etc. Son conceptos muy similares pero con connotaciones distintas. Lo que intentamos que hagan los niños en los parques no es compartir sino prestar.

Aclarado este tema conceptual, me gustaría empezar diciendo que a compartir se aprende con el tiempo, se necesita el desarrollo cerebral y la madurez personal. Un niño pequeño no tiene aún desarrollada la madurez necesaria como para comprender que si presta su juguete después se lo van a devolver. Están en una etapa en la que sólo tiene en cuenta sus propias necesidades, es una cuestión de supervivencia, necesita estar cerca de todo lo que considera suyo porque le aporta seguridad.

Os voy a contar cómo se gestiona este tema en un aula Montessori y, por supuesto, cómo intentamos que se aplique lo mismo en los hogares.

 

Una de las características más singulares de un aula Montessori es que sólo hay un material de cada, por lo tanto, ocurre en muchas ocasiones que un niño va a coger un material y está ocupado. Esta forma de organizar el aula no es casual, se hace así a propósito. Con esto queremos conseguir que los niños aprendan a  esperar su turno y aprendan a cuidar un material que es de todos, porque si se daña no hay otro, se retira hasta que se repara o se cambia, y eso puede tardar un tiempo. Esto es aprender a compartir, en el día a día, dándose cuenta los niños, que comparten un espacio con unos materiales que tienen  que cuidar y que pueden usar libremente pero cuando estén disponibles.

Esto se puede replicar en nuestros hogares teniendo sólo un juguete de cada para que los hermanos aprendan a compartirlo, igual que compartimos el baño, la cocina, o cualquier cosa que requiera esperar tu turno si está ocupado. Con esta forma de hacer se les enseña a los niños actitudes muy positivas que les van a ayudar mucho en la formación de su personalidad: aprender a esperar para usar un material que es de uso común, aprender  a cuidarlo  porque es de todos, aprender a dejarlo en su lugar para que el próximo que lo necesite lo encuentre allí. Hay adultos que aún no tiene integradas en su personalidad estas tres facetas, tan importantes para la buena convivencia. Son comportamientos que cultivan la paciencia y el orden.

En nuestra casa, es beneficioso que los hermanos compartan sus cosas, pero no desde la obligación, sino desde el buen entendimiento de ser conocedor que el otro necesita ese objeto y lo va a cuidar. Para fomentar esto es conveniente no tener juguetes por duplicado por aquello de “que no se peleen”, por ejemplo, no comprarles un cubo rubik a cada uno, sino sólo uno para todos. Esta actitud, se debe fomentar actuando como ejemplo, que los niños vean que nosotros también somos generosos y compartimos nuestras cosas.

¿Entonces en un aula Montessori se comparte?  Sí, los materiales del aula son de todos y se usan y cuidan entre todos, pero si un alumno lleva un día un objeto suyo a clase para mostrarlo a sus compañeros, (hay días que se permite que los alumnos traigan cosas de casa para mostrarlas o hablar sobre ellas), será libre de prestarlo o no prestarlo a sus compañeros. Esta es la gran diferencia. Es de sentido común y tan fácil como lo que hacemos los adultos entre nosotros, en nuestra vida diaria, si un compañero me pide que le preste mi coche, dependerá de muchos factores que lo haga o no lo haga.

Volviendo a la situación inicial del parque, si nuestro hijo va con un juguete al parque y no quiere prestárselo a otro niño no debemos obligarle a hacerlo, esta obligación no le va a enseñar a compartir, le va a enseñar que sus necesidades no están siendo respetadas, le va a enseñar a decir SI cuando quiere decir NO, le va a enseñar a  no respetarse a sí mismo porque pondrá siempre por delante las necesidades de los demás antes que las suyas propias, le va a enseñar a apropiarse de objetos cuando el otro no quiera porque si se lo hacen a él y no pasa nada entiende que es lo que está permitido en la sociedad. Todo ello actitudes nada positivas para la formación de su personalidad, autoestima y para una adaptación saludable a la sociedad.

Así pues, aprender a compartir no se da desde la imposición, no funciona. Realmente, nada funciona desde la imposición. Si pretendemos que preste sus cosas sin querer dañaremos su autoestima, su capacidad de decisión y su escucha a sí mismo, a sus necesidades. Le habremos domesticado. Educar no es domesticar. Enseñar o educar valores, como puede ser compartir, es un proceso que se da poco a poco, sirviendo de modelo,  mostrando que si prestamos algo es desde el amor al otro y a uno mismo y no desde la obligación. No hace falta decirlo, los niños lo observan e interiorizan todo muy pronto. El fin último es que ese valor penetre suavemente en la forma de ser del niño. Y si nunca llega a nacer de él compartir sus cosas, no pasa nada, seguro tendrá otros valores positivos. Recordemos la idiosincrasia de cada persona, aquello que nos hace únicos siempre permaneciendo fieles a nosotros mismos.

 

Por Meritxell Blasco Pardos

 Guía Montessori para niños de 3 a 6 años. Formación AMI y psicología.

La lección de 3 periodos es la técnica que utilizaba María Montessori para enseñar nuevos conceptos a los niños y niñas.

El creador de esta técnica fue Edouard Seguin, un médico francés que trabajó con niños mentalmente discapacitados, y cuyos trabajos fueron muy inspiradores para la Dra. Montessori.

La técnica empieza a utilizarse para enseñar el lenguaje de los materiales de sensorial a los niños más pequeños de Casa de niños, después se utiliza en todas las áreas cada vez que se quieren introducir conceptos nuevos.

Se aplica de la siguiente forma:

    • Se cogen 3 elementos que se quieran enseñar al niño, por ejemplo, 3 colores: azul, rojo y amarillo.

 

  • 1er periodo: Te sientas con el niño, con los 3 colores en la mesa, le dices el nombre de cada uno de ellos y el niño lo repite cada vez: “este es rojo”, “este es azul”, “este es amarillo”.

 

  • 2º periodo: Le pides al niño que te cada uno de los colores. Por ejemplo: “dame el azul”, el niño lo coge y se lo da. “Pon el rojo aquí”, “tapa con tu mano el amarillo”, así se le va pidiendo que haga cosas con los distintos colores y vamos viendo si los reconoce. Es el periodo más largo. No se pasa al tercer periodo hasta que lo hace todo bien.

 

  • 3er periodo: Le preguntas el nombre de cada color: “¿Cómo se llama este?” Es un paso más.

 

Este tipo de técnica te deja ver claramente si el niño sólo reconoce el concepto o si ya lo sabe. Es como un juego para los niños y lo aceptan muy bien. Os animo a utilizarla en casa.

 

Por Meritxell Blasco Pardos

 Guía Montessori para niños de 3 a 6 años. Formación AMI y psicología.

Los resaques metálicos son un material Montessori que pertenece al área de lenguaje, concretamente al lenguaje escrito. La escritura es una acción muy compleja que necesita ciertas habilidades, divididas en dos categorías:

  • Físicas: habilidades de la mano
  • Mentales: habilidades de la mente.

Voy a centrarme, en este post, en las habilidades físicas que necesita un niño para que esté preparado para escribir, y son las siguientes:

  • Control y coordinación de movimiento.
  • La ligereza de toque que ayuda al control de la presión del lápiz y previene la fatiga.
  • La mano debe adaptar su movimiento al espacio disponible.
  • La habilidad para trazar la forma de la letra.

Para desarrollar estas habilidades físicas María Montessori creó varios materiales, uno de ellos son los Resaques Metálicos (RM), que son una preparación directa de la mano y la muñeca para la escritura.

La preparación de la mano no tiene nada que ver con el proceso mental necesario para escribir. La inteligencia discrimina y elige los símbolos pero si la mano no está bien entrenada el proceso mental se hace más difícil y lento, no son dos procesos directamente conectados, se necesita una preparación de la mano para que la inteligencia pueda expresarse.

Los RM se pueden introducir a partir de los 3 años y medio o 4, pero antes hay que dar suficiente preparación con otros materiales y no hay que esperar resultados preciosos con ellos desde el principio, esto llegará con la práctica.

DESCRIPCIÓN Y FORMA DE USO DE LOS RESAQUES

Los RM son dos plataformas con una inclinación hacia el frente, en cada una de ellas se colocan 5 resaques compuestos  de un marco y de una figura geométrica que se coloca dentro del marco. Son 10 resaques:

  • En la 1ª plataforma están las siguientes figuras: cuadrado, triángulo, rectángulo, trapecio y pentágono.
  • En la 2ª plataforma: círculo, óvalo, elipse, triángulo curvilíneo y cuadrifolio.

Necesitamos también, hojas de papel blanco y de colores cortadas 14×14. Lápices de colores con la punta afilada para poder trazarlos.

¿Cómo se los presentamos al niño?

No os cuento la presentación tal cual se hace en un ambiente Montessori porque no os va a funcionar en casa, ya que es un ambiente familiar para el niño en el que no acepta tantas reglas.

Se toma un resaque, el que le apetezca al niño, pero preferiblemente empezar por el círculo, elipse u óvalo, porque los primeros trazos de los niños son circulares. Se toma una hoja y colores (en un aula Montessori cogemos sólo 3 colores por resaque).

Se trata de colocar la figura y trazarla, tanto con el marco como con el resaque, se pueden ir haciendo distintas posiciones con ellos y haciendo distintos dibujos. Cuando ya sabe y domina el trazo del contorno de algunas figuras puede empezar a decorarlas por dentro trazando líneas rectas de arriba abajo, muy juntas, más separadas, líneas en horizontal. Se pueden juntar 2 o más resaques y hacer composiciones que se rellenan por dentro con líneas u otros trazos, pero no es conveniente pintarlos con caras, flores, etc. sino que sean dibujos geométricos para que el material cumpla su objetivo.

Ejemplo izquierda: Se traza el contorno con dos líneas de distinto color y se rellena con movimientos de arriba a abajo cortos y continuos.

Ejemplo derecha: Se traza una figura con dos líneas de distintos color. Se trazan líneas verticales, de arriba a abajo, sin salirse del contorno, comenzando por el lado izquierdo.

 

Si el niño siente deseo de dibujar se le da otro papel en blanco en el que dibuja libremente lo que quiere, y esto es muy adecuado hacerlo para que el niño exprese y libere emociones. Una recomendación ante los dibujos libres de los niños, es no preguntarles qué han dibujado ya que si son pequeños no dibujan queriendo hacer nada en especial, y si son de edad escolar ya se verá claramente lo que han dibujado. Permitir que el dibujo libre  sea una mera expresión de sus estados y emociones, sin preguntar, sin juzgar. Y, en Montessori, somos contrarios a la idea de colorear dibujos ya trazados.

Por tanto, son dos ejercicios distintos, con propósitos distintos, el dibujo artístico y libre es para expresar emociones los resaques son para ejercitar la muñeca y adquirir el control muscular de la mano para obtener la ligereza de trazo, aunque también son creativos.

Ejemplo arriba: Se traza la misma figura en dos posiciones diferentes, con dos colores diferentes. Se rellena libremente. En este caso hemos cogido el cuadrifolio.

Ejemplo abajo: Se traza la misma figura con dos posiciones diferentes, de colores diferentes. Se rellenan libremente.

Ejemplo arriba: Tres figuras diferentes con los colores que quieran. Se rellenan con los trazos que los niños ya conocen. En este caso hemos trazado el cuadrado, círculo y cuadrifolio.

Ejemplo abajo: El mismo resaque, en este caso el círculo, trazado en 4 o 5 posiciones, el contorno se dibuja con lápiz y las separaciones se van rellenando con distintos trazos.

 

Cuando tienen varias hojas de 14×14 con resaques creados por ellos se puede hacer un librito poniendo una tapa que el niño decora.

Como material Montessori para tener en casa me parecen ideales porque suelen gustar mucho a los niños y les ayuda muchísimo en su concentración y creatividad, además de conseguir los objetivos ya mencionados.

 

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Por Meritxell Blasco Pardos

 Guía Montessori para niños de 3 a 6 años. Formación AMI y psicología.

María Montessori utilizó el término Periodos Sensitivos en la educación, como momentos por los que pasa el niño en los que tiene más predisposición hacia determinados aprendizajes o experiencias. Uno de ellos es el periodo sensitivo del orden, que está activo de los 0 a los 6 años teniendo su cúspide a los 2.

Durante este periodo el niño está interesado por ordenar todo lo que hay a su alrededor y así organiza su estructura mental. Tiene una especial sensibilidad hacia el orden en el que se encuentran los objetos que le rodean y podréis observar cómo en torno a los 2 años tiene reacciones exageradas que como adultos no entendéis, muchas de estas reacciones tienen que ver con el orden que necesitan. Os pongo un ejemplo súper gráfico. Un día iba en el coche con mi hijo, que tenía entonces 2 años y medio. Era un momento de rutina en el cual todos los días a esa hora llegábamos a casa y yo dejaba el coche en el garaje. Ese día los planes cambiaron y dejé el coche en la acera del patio porque íbamos a subir a casa a coger unas cosas para bajar enseguida al coche y volver  a irnos. Mi hijo tenía en su cabeza la rutina de todas las tardes, así que cuando vio que no íbamos al garaje empezó a decirme un poco molesto que fuéramos, yo le expliqué lo que íbamos a hacer pero no lo entendía y empezó a llorar muy enfadado. Estaba acostumbrado a esa rutina y la necesitaba, era lo predecible en su día a día.

Seguro que  has vivido situaciones similares con tus hijos. Seguro, también, que notan cada vez que cambias un objeto de sitio en casa y te exigen que lo pongas donde estaba. Este orden les da seguridad y confianza.

Vamos a hablar entonces de este orden tan necesario en las vidas de los niños, tanto a nivel externo como interno. El orden es la base sobre la cual se sostiene el Universo, todo funciona de forma perfecta a nivel cósmico y esto nos involucra a los seres humanos, nacemos dentro de este orden y eso da estabilidad a nuestra vida.

Cuando nace un bebé necesita un ambiente ordenado, necesita sentir que su día a día es parecido, duerme y come casi siempre a la misma hora, necesita una figura de referencia con la que establecer un apego seguro, normalmente la madre, que le de orientación, dirección y estabilidad a su vida emocional. El bebé requiere de una presencia continua “predecible”, esto va a permitir que establezca un vínculo seguro con su madre o cuidador principal y posteriormente con el resto de relaciones íntimas. Una madre predecible es aquella que genera siempre las mismas rutinas, que está siempre disponible cuando el bebé la necesita y que crea esa sensación de seguridad tan importante en el desarrollo socio-afectivo del bebé. 

Así pues, los factores principales para generar esté vínculo seguro son: lactancia materna a demanda, contacto físico amoroso continuo y un ambiente adecuado  a las necesidades del bebé. Con estas rutinas diarias y esta presencia amorosa continua el bebé aprende a clasificar lo que va sintiendo y le permite hacer predicciones sobre lo que ocurre en su entorno, esto le genera un sentido de confianza y seguridad, así siente que también el mundo es un lugar seguro.

Por tanto, niños criados de forma estable y con un adulto de referencia amoroso siempre disponible, van a  ser adultos más confiados y más independientes. No pensemos que si a un niño de los 0 a los 6 años le dejamos que se gestione él sólo sus emociones y conflictos va a ser un adulto más independiente, sino todo lo contrario, será un adulto inseguro que no confía en el mundo, ya que sus experiencias tempranas han sido inseguras.

Además de este orden emocional o interno, el bebé conforme crece necesita también un orden externo. Me refiero al orden en el hogar, habitaciones limpias y recogidas, camas hechas, objetos en su lugar, suelos despejados, librerías y mesas ordenadas, cocinas ordenadas y limpias, etc. No quiero parecer exagerada ni maniática del orden y la limpieza, pero el orden externo nos genera orden mental que es la base de la creatividad y de la construcción de la mente matemática. Ni un niño ni un adulto se desarrollará de forma óptima en un ambiente desordenado y/o sucio.

En un aula Montessori se les pide a los niños que respeten el orden que encuentran cuando llegan por la mañana. Si cogen un material deben devolverlo a su lugar en perfecto estado para que cuando otro niño lo necesite lo encuentre ahí. Lo mismo debe ocurrir en los hogares. ¿No os molesta ir a coger un objeto en casa y que no esté en su lugar? ¿Y en vuestro lugar de trabajo? Alguien lo ha cogido y lo ha dejado olvidado a saber dónde, así se van olvidando cosas aquí y allá y la casa se convierte en un caos, eso repercute directamente en nuestro estado mental. ¿Hay alguien que le guste vivir en una casa desordenada y sucia? Es algo que va más allá de lo estético, es algo psíquico y mental. Los niños lo absorben todo, por lo tanto, absorben los estados mentales desordenados e inconexos.

En un aula Montessori encontramos material sensorial que está hecho expresamente para que el niño utilice sus sentidos de manera ordenada. Ejercicios y material de vida práctica que también están relacionados con este periodo sensitivo, ya que todos los ejercicios tienen una secuencia y un orden que el niño debe seguir. Tanto los materiales de sensorial como los de vida práctica preparan al niño para las matemáticas. Todos los materiales están ordenados por área y dentro de cada área se colocan siguiendo el orden por el que los niños los utilizan según su edad y momento de desarrollo.

Son aulas ordenadas, limpias y bellas, lugares en los que los niños se sienten seguros y confortables. Y así deberían ser también nuestros hogares, lugares en los que hay orden, belleza y calma. 

SÍMBOLOS GRAMATICALES

El lenguaje es un proceso interno que se manifiesta a través del habla, es un proceso inconsciente que se lleva a cabo en la mente del niño y es mucho más rico de lo que parece. El lenguaje es muy poderoso porque es la expresión de la inteligencia humana.

En Montessori, el lenguaje tiene la misma importancia que otras áreas, ni más ni menos. Su propósito principal es ayudar a la construcción de la personalidad del niño, facilitarle su pensamiento, establecer y mantener la vida social.

Dentro de esta área hay un apartado que se llama “la función de las palabras”, cuyo objetivo es enseñar al niño la importancia de la colocación de las palabras en una oración, y como combinándolas se puede cambiar el significado de la misma. El niño está preparado para esto cuando ya sabe leer y escribir, a partir de los 4 años y medio o 5.  “La función de las palabras” es el primer paso hacia la lectura total, porque le ayuda a entender lo que está leyendo. Se les enseñan los tipos de palabras que hay y como cada una de ellas cumple una función: artículo, adjetivo, sustantivo, verbo, adverbio, preposición, conjunción, pronombre e interjección.

 

Símbolos gramaticales

 

Para hacer esto más gráfico y fácil de asimilar por el niño María Montessori creó un material llamado símbolos gramaticales”, con ellos se pretende dar al niño una impresión sensorial de cómo las palabras se relacionan entre sí.

¿Qué son los símbolos gramaticales?

Son figuras que representan a las distintas palabras. Una vez que el niño ha escrito una oración y ha comprobado que cambiando el lugar de las palabras se cambia el significado, pasamos a simbolizarlas. Para ello vamos a por la caja de símbolos gramaticales. Se los vamos mostrando uno a uno, en cada presentación se trabaja una palabra asociada a un símbolo. No todos en la misma presentación. No hay una presentación sólo para simbolizar, siempre es el último paso dentro de la presentación de la palabra que queramos trabajar con el niño en ese momento.

A continuación os muestro cuales son los símbolos asociados a cada palabra:

  • El sustantivo es un triángulo negro grande. María Montessori asociaba la familia del sustantivo con una pirámide porque las pirámides son muy antiguas, al igual que los nombres de algunos lugares, países, cosas, etc. El negro recuerda a la materia. 
  • El adjetivo es un triángulo azul oscuro, mediano
  • El artículo es un triángulo azul claro, pequeño
  • El pronombre es un triángulo morado. Adjetivo, artículo y pronombre son triángulos porque están relacionados con el sustantivo.
  • El verbo es un círculo rojo por la idea de sol y energía.
  • Para el adverbio usamos el círculo naranja pequeño, demostrando que pertenece a la familia del verbo.
  • Para la conjunción usamos una barra rosa que da la idea de unir.
  • Para la preposición usamos una media luna verde que da la idea de mostrar la relación entre dos cosas.
  • Para la interjección usamos un ojo de llave dorado.

Todos los símbolos están agrupados en una caja.

Existe también un material que se usa como previo a los símbolos que son los sólidos gramaticales, son las mismas figuras y sirven para dar una impresión más sensorial al niño. Los triángulos son pirámides, los círculos son esferas, todo en los mismos colores y proporción de tamaños.

En casa de niños (la etapa de los 3 a los 6 años) no se muestran ni el pronombre ni la interjección, que se les presentan en Taller I (primaria). Por lo tanto, este material se utiliza tanto en casa de niños como en taller. 

Se pueden hacer los símbolos en papel de colores y que el niño los pegue en sus hojas cuando analiza las oraciones. Os dejo un ejemplo.

Para finalizar os puedo dar unas preguntas que les sirven a los niños para saber qué función tienen las palabras:

 

  • Sustantivo: “¿Qué palabra te dijo lo que yo quería?”
  • Adjetivo: “¿Qué palabra te dijo cuál el que yo quería?”
  • Artículo: “¿Qué palabra te dijo si es uno específico?”
  • Conjunción: “¿Qué palabra une otras palabras?”
  • Preposición: “¿Qué palabra te dijo dónde estaba el objeto?
  • Verbo: “¿Qué palabra te dijo que hacer?”
  • Adverbio: “¿Qué palabra te dijo cómo hacerlo?”

 

 

Observando la sociedad, en general, podemos darnos cuenta como la muerte es un tema tabú que se intenta disfrazar u ocultar a los niños, a pesar de que es un tema que todo niño tiene que afrontar en algún momento de su vida.

La vida es una experiencia maravillosa que transcurre entre el nacimiento y la muerte, y estos dos acontecimientos naturales están vedados para los niños, se les oculta como ocurren realmente y se les impide asistir a ellos. Tanto los partos como los rituales para despedir una muerte son acontecimientos a los que no suelen acudir los niños. En cambio, deberían estar en contacto con ambos, integrándolos en sus experiencias sin protecciones ni ocultaciones.

Nacer y morir son actos sagrados que ocurren sólo una vez en la vida. Son dos partos, en uno estás pariendo y en otro estás partiendo.

Todo esto ocurre porque los adultos no saben cómo afrontar la muerte, lo mismo ocurre con el sexo, si los adultos no lo viven de forma natural no son capaces de explicarlo a sus hijos sin recurrir a metáforas y a frases hechas no realistas. Sexo y muerte son dos grandes tabús, añadiría un tercero, el dinero.

A veces no se les habla de forma natural de la muerte porque consideran a los niños muy vulnerables para que puedan ver a una persona muerta y despedirse de ella o para que puedan ver un parto natural, pero paradójicamente, no se les considera vulnerables para otros sucesos dolorosos como la falta de atención, abandono, maltrato, etc. Así que, o se les considera demasiado pequeños como para darse cuenta o demasiado sensibles como para soportarlo.

Por último, los adultos suelen tener miedo a morir y eso lo transmiten a las nuevas generaciones, el miedo a morir está muy unido al miedo a vivir, miedo a darse cuenta a que si me muero ahora qué estoy haciendo con mi vida, con mis seres queridos. En el saber morir está implícito el saber vivir.

Este cuento es una fantástica herramienta para poder afrontar e integrar desde pequeñitos un tema tan delicado como es la muerte. 

¿Cómo preparar y acompañar a un niño ante la muerte de un ser querido?

Ante la pérdida de un ser querido, incluso de una mascota, es necesario acompañarles y no minimizar ni negar el impacto emocional tanto en el niño como en el adulto. Las pérdidas siempre nos producen dolor y en cada etapa las reacciones son distintas. Los niños puede que lloren un rato y después estén jugando como si nada, esto no significa que no sientan dolor, sino es simplemente supervivencia, su dolor suele ser intermitente.

La forma en que expresan su dolor depende de muchos factores: desarrollo evolutivo, cultural, contexto familiar, edad, etc., pero hay una serie de reacciones universales en los niños:

-Conmoción e insensibilidad: se quedan como ausentes, como si nada ocurriera.
-Incredulidad: no se creen lo que ha ocurrido.
-Regresión: retroceden en su desarrollo.
-Ansiedad, miedo a perder a otra persona cercana.
-Rabia, enfado por haberles abandonado.

Todas estas reacciones dependen de la edad y del vínculo que tenían con quien ha muerto, también de cómo murió, no es lo mismo afrontar una muerte después de una larga enfermedad en la que pueden despedirse que una muerte repentina. Los menores de 3 años no pueden verbalizar lo que sienten y lo expresan a través de síntomas físicos, conductas extrañas o actitudes regresivas.

En general, todos los niños, a veces demuestran sus emociones acelerándose y poniéndose nerviosos, manifiestan su ira y su tristeza con movimiento (no son ni se han vuelto hiperactivos), cosa que no hacemos los adultos, que nos solemos congelar. En estos casos hay que dejarles ser, dejarles moverse, facilitarles la canalización y cuando liberen esa energía están preparados para hacernos las preguntas que tienen dentro.

Por lo tanto:

-Dejarles sentir, no confundirlos con frases como “no llores que él o ella está bien”. Hacerles ver que no son culpables y que no tienen la responsabilidad de reemplazar al muerto, esto suele ocurrir cuando muere uno de los progenitores.

-Darles la oportunidad de despedirse, si quiere ir al acto funerario permitírselo, esto les ayuda a ver la realidad sin imaginarse cosas que no existen.

-Como adultos, expresar nuestro dolor.

-Que tengan siempre a su lado a un adulto significativo para que le consuele y le dé seguridad afectiva.

-Responder a sus preguntas de forma natural y realista.

-Explicarles que la vida es un misterio y que la muerte es un proceso más de la misma, no sabemos qué ocurre después, forma parte del misterio, pero sí sabemos que la vida es para vivirla plenamente, que no debemos tenerle miedo y así no temerán a la muerte. No infundirles nuestros miedos ni ante la vida ni ante la muerte.

-Quitarles la sensación de peligro con cuentos, con cercanía amorosa, con nuestro contacto físico mediante abrazos, siempre dejando que ellos nos den la pauta.

Preciosa historia sobre la perdida y la creencia inspiradora de una niña aque va a encontrar a su madre en todas partes y en cualquier lugar.

¿Cómo explicar la muerte a los niños?

Les podemos explicar que la muerte es un cambio de estado, pasas de tocar, ver, oler a tu ser querido a no hacerlo, pero le sigues amando. Hay un final de su cuerpo físico pero hay un seguir de su alma, de su estado energético que se une al suyo. Es hacerles entender que la energía de ese ser se suma a la suya, es una suma de amores, su ser querido se hizo parte de la energía de su corazón.

Les hacemos ver como la sociedad nos muestra la muerte como la gran enemiga porque no sólo existe la muerte física, cualquier pérdida es como una muerte y a los niños se les enseña que tienen que triunfar, que perder es negativo. Decirles y mostrarles mediante el ejemplo, que perder no es ser un perdedor, es ser un aprendiz. Enseñarles a acompañarse unos a otros, ya desde la etapa de infantil, no a competir, sino a ayudarse, a colaborar. Enseñarles a vivir en la gratitud. Enseñarles a amar, no con esto tenemos que decirles que amen a todos porque hay personas con las que no vibramos, pero un acto de amor seria no odiarles, no atacarles. Esta forma de vivir les ayuda a estar más en contacto consigo mismos y más en la energía del amor y así la muerte, aunque duela, se concibe como lo que es, un proceso más de la vida.

Y terminar con dos metáforas bellísimas que podéis contar a vuestros niños y niñas:

-El puente del pasado hacia el amor es el perdón
-El puente del presente hacia el amor es la gratitud.

Si hay un material Montessori de matemáticas que me encanta es el Juego de las estampillas. Puedo decir que es uno de mis preferidos, junto con el juego de la serpiente positiva y negativa.

Me parece un recurso maravilloso para que los niños y niñas den un paso más en su evolución de lo concreto a lo abstracto. Es un material indispensable para aprender matemáticas en niños de infantil y primeros cursos de primaria. En un ambiente Montessori hay un juego de estampillas en Casa de niños  ( 3-6 años) y otro en Taller I ( 6-9 años).

Con este material el niño/a aprende a trabajar de forma individual con las operaciones de la suma, resta, multiplicación y división.

Alrededor de los 5 años el niño/a ya está listo/a para trabajar con estampillas siempre y cuando antes se hayan trabajado con él/ella operaciones con el banco de cuentas, y si no se tiene este material que el niño conozca y comprenda la terminología de unidad, decena, centena y millar

Material Montessori incluido

Es una caja de madera con 6 compartimentos que contienen cuadrados de madera de colores (estampillas), con los números 1,10,100 y 1000 impresos. Tiene también unos bolos de madera que representan las unidades, decenas, centenas y millar y fichas de colores.

Presentación 1

El primer trabajo que se hace con el niño/a es mostrarle el material y comprobar que conoce los términos de unidad, decena, centena y millar.

Presentación 2.

Consiste en crear cantidades.

  • La guía anota un número en un papel, por ejemplo 4625 y le dice al niño/a: “Vamos a formar esta cantidad sobre la mesa con las estampillas” ¿Cuántas unidades tenemos? 5 (responde el niño/a). La guía coge 5 estampillas del 1 y las coloca sobre la mesa una debajo de otra, formado una columna. 
  • Después le pregunta: “¿Cuántas decenas tenemos? 2 (dice el niño/a). La guía coge dos estampillas del 10 y las coloca una debajo de otra, al lado de las del 1.  
  • “¿Cuántas centenas hay? 6. Coge 6 estampillas del 100 y las coloca en columna, al lado de las del 10.
  • “¿Cuántos miles hay? 4. Coge 4 estampillas del 1000 y los coloca en columna, al lado de las del 100

Presentación 3

Se le pide al niño/a que escriba un número en un papel y que forme esa cantidad con las estampillas, siempre controlando que conoce unidades, decenas, centenas y miles. Cuando ya sabe formar cantidades ya puede pasar a operar con ellas.

SUMA CON ESTAMPILLAS

Hay dos tipos de suma, la suma estática, que es la no se lleva, es decir, los sumandos no pasan de 10. Y la dinámica, llevando, en la que los sumandos pasan de 10.

Presentación de la suma estática

  • La guía escribe dos sumandos que no pasen del 10, por ejemplo: 3562 + 4317 =
  • Le explica al niño/a la terminología de la suma: sumandos, signo de la suma + y raya del igual =
  • Le pide al niño/a que coloque con las estampillas el primer sumando, como ya sabe hacerlo ( en este ejemplo 3562)
  • Cuando lo ha hecho, la guía coloca una regla en horizontal debajo de las estampillas y le pide que coloque el segundo sumando ( 4317)
  • Cuando lo ha hecho, la guía quita la regla y une todas las estampillas, cada una con su categoría. El niño las cuenta y va anotando los resultados por categoría de unidad, centena, decena y mil.

La suma dinámica es un poco más compleja y dejo esta información para otro post, en el caso que os interese profundizar más en este material.

 

RESTA CON ESTAMPILLAS

Con la resta pasa lo mismo que con la suma, tenemos dos tipos, la estática (sin llevar)  y la dinámica (llevando). Voy a explicar sólo la estática para no hacer el post muy largo.

Presentación de la resta estática

    • La guía escribe en una papel una cantidad grade y después otra menor, teniendo cuidado que ninguna categoría pase de 10. Por ejemplo: 8576 – 4325 =
    • Le explica al niño la terminología de la resta: minuendo, sustraendo, signo de la resta – y raya del igual =
    • Le pide que ponga con las estampillas la primera cantidad que ha anotado, el minuendo (8576).

 

  • Cuando termina la guía le pregunta: “¿Recuerdas lo que es una resta? es quitar. Ahora vamos a quitar a la cantidad que has puesto la otra cantidad”. 
  • Le muestra cómo va quitando estampillas de cada categoría, siguiendo el sustraendo que es la segunda cantidad de la resta, e este ejemplo, 4325. Va anotando las que quedan, que será ya el resultado.

 

Quedaría por explicaros cómo se trabajan la multiplicación y la división pero prefiero dejarlo para otro post, al igual que las sumas y restas dinámicas, porque sino sería una entrada demasiado larga y complicada. Si os interesa podéis dejarlo anotado en comentarios y profundizaré más en este tema.

En este material, como en todos los Montessori, el proceso es más importante que el resultado. Cuando el niño/a lo trabaja de forma repetida y lo domina se quedan grabados en su mente, de forma muy gráfica, los conceptos de unidad, decena, centena y millar y comprende cuál es el significado real de las operaciones. Es un paso más hacia la conquista de la abstracción.

Si, se acercan las vacaciones, y ya nos vais preguntando ideas para llevar de viaje, para que no se haga tan largo y que ocupen poco espacio.

Es necesario llevar preparada una mochila con sus juegos preferidos y quizá alguna sorpresa, ya que los niños no tienen la noción del tiempo establecida como nosotros, se cansan, se agobian en los trayectos largos, como nosotros los adultos, pero ellos no tienen recursos aún para entender que tiene que ser así, por eso qué mejor manera de hacérselo mas cortito que jugando…

Pues bien, os traemos una relación de los juegos y libros que nos han parecido mas entretenidos y divertidos para llevar en la maleta a la hora del viaje.

 

 

Divertidísimo juego ideal para el coche o el avión, ocupa poco espacio, no se aplasta al ser la caja de lata. Aparte de pasárnoslo bien, les haremos pensar y pensar…

 

Otro juego en lata, divertido, para despertar la astucia, divertido donde los haya.

 

Juego en lata para no parar de reír en cualquier momento, las esperan se nos harán más cortas.

 

Juego en lata también para desarrollar habilidades matemáticas de una forma muy divertida.

 

Juego en lata para mentes despiertas, se trata de resolver operaciones matemáticas para ganar la carrera, una forma muy divertidas de practicar las matemáticas en verano.

 

Juego en lata para aprender el abecedario y las habilidades lingüísticas de forma muy divertida e ingeniosa.

 

 

Juego ideal para viajar, se trata de buscar formas en la nubes y representarlo.

 

Con este juego de pesca magnético, pasareis un rato de lo más divertido.

 

Juegos de cartas para inventar historias, historias que nunca se acaban.

 

Tres en raya ideal para transportar con la cajita de lata y para viajes, al ser magnético las piezas no se deslizan

 

 

 

Estos libros en tamaño mini son ideales para llevar en el bolso, al parque, en el coche, os encantarán.

 

 

Y como no, alguna botellita sensorial, para los momentos donde sea necesario un poco de calma o paciencia.

 

Desde Bonicos un deseamos un feliz verano!!!

 

Todos los años decimos lo mismo, los niños olvidan en verano todo lo que han aprendido durante el año en el colegio.

Pero no olvidan montar en bici o nadar en la piscina, ¿Por qué? y mira que les costo aprenderlo, fue difícil para ellos, pero aún así no se les olvida.

Por que es una actividad motivadora para ellos, por eso lo retienen durante el año y de un año para otro.

El cerebro solo hace cosas útiles, aprenderá si le interesa, si le motiva, por lo que debemos ofrecer las actividades de forma que les inspire.

Material sensorial montessori

La tabla de multiplicar puede llegar a ser muy aburrida o divertida si lo hacemos de forma manipulativa y vivencial, si entienden el motivo por el que es positivo aprenderlas ya que las usaran en su día a día, pero esto lo tienen que sentir, no vale estar sentados en un pupitre y memorizarlas sin ningún objetivo palpable, debemos de ofrecerle ejemplos de su vida diaria.

Lo que no se aprende de manera relevante y significativa para ellos durante el año hay muchas más posibilidades de olvidarlo.

A esto le llamamos el aprendizaje fingido donde se memoriza el contenido sin entender el significado para enfrentarse a una prueba, a un examen…

Lo que no se aprende de manera adecuada durante el curso no queramos que lo aprendan durante el verano, el verano consideramos que es para vivir experiencias enriquecedoras, descansar, llenarse de la energía de los juegos que podamos disfrutar con familiares y amigos.

Para tranquilizar a padres y madres que os preocupáis en este sentido, no es exactamente que olviden todo lo que aparentemente ya habían aprendido, sino que lo aparcan, la repetición y el tiempo va colocando y afianzando cada concepto en el área del cerebro que le corresponda.

Material matemáticas Montessori

Por esto decimos que el aprendizaje debe ser siempre significativo para el niño, encontrar la manera de hacerlo atractivo y cargado de emoción, necesitamos encontrar actividades de valor que les motiven, solo así recordarán lo que han aprendido a lo largo del curso.

De hecho esté concepto está tan asumido en España, que los niños van a olvidar lo aprendido en el curso escolar que algunos libros de texto incorporan el tema 0, un repaso del año anterior.

por que los niños piden la misma historia una y otra vez

¿No os pasa que vuestros hijos siempre quieren ver la misma película o escuchar la misma historia?

Nada importa las veces que la hayan visto o leído, el nivel de atención es el mismo o incluso mayor que la primera vez.

Aunque a nosotros , como adultos nos parezca cansado y aburrido, es una practica positiva para ellos, ya que el cerebro infantil aprende e interioriza conceptos y experiencias en base a la repetición.

Los niños pequeños normalmente prefieren las cosas y experiencias que les resultan familiares a la novedad.

La repetición les hace sentir que el mundo es un lugar seguro y predecible para ellos.

Al menos sienten por un pequeño espacio de tiempo que pueden dominar la situación, se sienten seguros y tranquilos cuando les contamos el mismo cuento una y otra vez. A todos nos gusta sentirnos seguros, saber que va a ocurrir.

Aquí no va a estar presente el miedo a lo desconocido, por lo que les permite estar relajados y controlar la situación. No van a haber sustos o imprevistos que ellos no puedan controlar.

Conocer la historia ayuda a los niños y las niñas a integrar mejor la historia, como un patrón, como cadenas de significado que cada vez las pueden ir entendiendo mejor, las pueden ir descifrando mejor.

Así van aprendiendo nuevas palabras, habilidades lingüísticas y narrativas, así van entendiendo mejor los argumentos y así se van fijando en nuevos detalles que antes se les habían pasado por alto, a veces también por la rapidez de las imágenes se sienten abrumados de tanta información que no pueden procesar.

Van superando retos personales que les producen satisfacción, por lo que no es de extrañar que los niños nos pidan que les contemos siempre el mismo cuento o que les cantemos o pongamos siempre las misma canción.

No te has dado cuenta de que algunos niños se ríen de antemano antes de ver la imagen en una película, saben lo que va a pasar.

Esta predicción involuntaria hace que se vaya desarrollando el pensamiento lógico y así la memoria.

Los niños no suelen entender bien una película la primera vez que la ven, suceden muchas cosas a la vez, imágenes muy rápidas, diferentes personajes, diferentes diálogos, diferentes emociones… Los niños no pueden procesar tanta información de una sola vez, no la comprenden bien a la primera, por eso el niño pide verla otra vez y otra vez.. por que cada vez que la ve captará nuevos detalles, la irá entendiendo mejor y le gustará mas… es como si tú te la dejas a medio.. querrás acabarla de ver.. pues algo así es lo que les puede ocurrir a ellos.

Cada vez que la ven o escuchan disfrutan más de ella y establecen una conexión emocional mas fuerte.

Esto es una forma de maduración, es necesario para poder crecer y evolucionar . Es una fase que debemos respetar, aunque nos agote, después seguro que echaremos de menos estas cosas y muchas otras, cuando necesiten vivir muchas experiencias nuevas.

 

¿Qué podemos hacer nosotros para ayudarles en este proceso si os veis inmersos en esta situación?:

Podemos hacer juegos de completar oraciones, ofrecerle otros libros relacionados con el tema, relacionar la historia con sucesos reales, en el caso de una película un día podéis centraros mas en el texto, otro día en las imágenes…

Ya sabéis, conocer la historia les ayuda a organizar sus pensamientos, a organizarse en el tiempo y un juego que les gusta mucho es inventarse lo que va a suceder o dejarles que se adelanten a lo que va a ocurrir, darles voz y dejarles a ellos ir narrando. Las ventajas son infinitas.

Necesitan estas experiencias, por lo que no os extrañéis cuando os lo pidan incansablemente.

 

 

 

 

Que los niños de 0-3 años no sepan hablar o escribir no significa que no tengan capacidad de trascender. De hecho, después del llanto, el garabato se convierte en la mejor herramienta para comunicarse. Por medio de él dejan constancia de su existencia y forjan su identidad.

 

La observación y la interpretación del garabato nos ayuda a conocer la naturaleza del niño y a satisfacer cualquier necesidad que pueda tener. De esta manera, el pequeño adquiere confianza en si mismo y establece las bases psicológicas de un buen desarrollo. ¿Conoces ese momento en el que conectas con alguien sin necesidad de decir una palabra? Yo lo viví con una pequeña de 28 meses. Nunca me he sentido más amada y tranquila. Sus ojos clavados en los míos me hicieron entender que la comunicación va más allá de lo que escuchamos y decimos.

 

¿Cómo interpretar los garabatos?

 

Por medio de los dibujos los pequeños se comunican con el exterior. Una correcta interpretación de los mismos ayuda al adulto a detectar cualquier carencia y, por tanto, solventarla. Pero ¿cómo?

 

Existen una serie de elementos que nos facilitan la observación:

 

El modo: se refiere a la forma cómo el niño sostiene el lápiz. Si lo sujeta de una manera relajada, estamos ante una expresión libre y tranquila mientras que si lo hace de una forma forzada, se trata de una manifestación de tensión de diverso tipo.

Aunque se debe enseñar al pequeño a tomar el lápiz de un modo correcto, nunca hay que forzarlo.

 

El espacio: cuando está lleno, indica confianza , extroversión y deseos de crecer. En cambio si está prácticamente vacío, nos muestra a un niño temeroso y tímido.

 

El punto de inicio (dónde empieza a dibujar). Debido a su naturaleza egocéntrica debería comenzar en el centro de la hoja. De esta manera muestra que él está en el epicentro del mundo exterior. Si no es el caso, nos encontramos ante un indicio de inhibición o timidez.
Es muy importante que en los primeros años de vida el pequeño pueda satisfacer la necesidad de sentirse el protagonista de su mundo.

 

El trazo: cuando éste es seguro refleja un niño que se siente libre para explorar. En el caso de que sea tembloroso o titubeante muestra algún miedo a que, por ejemplo, no obtenga la aprobación de los adultos. También puede ser consecuencia de una educación rígida.

 

La presión: un trazo que sea apenas perceptible señala que el pequeño tiene una naturaleza sensible. Cuando está muy marcado refleja un niño con fuerte energía y vitalidad que necesita disponer de un espacio amplio.

 

La forma: es decir, la manera cómo el niño se sitúa en el mundo, se percibe y se va desarrollando. De esta manera, el pequeño se puede reflejar como:

 

– Un círculo: manifiesta una naturaleza abierta y el deseo por comunicarse con los demás


– En ángulo: trazos en la misma dirección. El niño nos expresa que algo le ha herido o enfadado.


Trazos puntiagudos desparramados aquí y allá con diferentes orientaciones: muestra una vida emocional intensa. Expresa necesidad de contacto con la persona de referencia.

 

Forma de ovillo:  indica un miedo a salir. El niño se encierra como en el útero de la madre a fin de protegerse de aquello que le hace daño. Es una llamada de auxilio para que le ayuden a salir de esa madeja en la que se encuentra metido.

Mediante esta orientación las familias y los educadores podemos detectar situaciones pero en ningún caso diagnosticarlas. En el caso de duda es necesario ponerse en contacto con un psicólogo infantil.

 

Gracias a la observación los adultos pueden dar la señal de alarma y evitar que el pequeño adquiera mecanismos de defensa inadecuados.

 

Descubre cómo evoluciona el grafismo del bebé

 

A medida que el niño desarrolla su psique también lo hacen sus sentidos. Esta combinación entre mente y cuerpo permite al pequeño dar el salto cualitativo más importante de nuestra especie: la manifestación del yo.

 

Es una transformación increíble que nadie debería perderse. De una manera muy esquemática os informamos sobre las etapas del grafismo:

 

NIVEL MOTOR: (aproximadamente hasta los 20 meses): Los niños garabatean con la mano derecha o izquierda indistintamente. Los trazos tienden a ser centrifugados. Es lo que se conoce como bucles.

 

NIVEL PERCEPTIVO (20-30 meses): En este momento el ojo del niño empieza a seguir la mano y la lleva donde quiere. Por eso es tan difícil que los niños coloreen sin salirse de los contornos establecidos. Este control se va perfeccionando a medida que el niño va madurando.

 

NIVEL DE REPRESENTACIÓN ( 30-48 meses) El niño tienen la intención de representar algo con sus dibujos. Los niños alcanzan este nivel cuando son capaces:

 

– Distinguir y dibujar una línea recta o un círculo

– Detectar que un objeto es más grande que otro

– Describir conjuntos de cosas o personas

– Reconoce la zona definida y los límites de la hoja.

 

En esta fase es importante no forzar al pequeño, ni darle la versión adulta del garabato. Hay que dejar que sea él quien ponga el nombre a sus dibujos, si lo necesita.

Comienza a usar el color de manera intencionada en función del significado que quiera dar a la creación.

 

A veces oímos decir que en la Pedagogía Montessori al ser una pedagogía científica, no se trabajan las emociones o se trabajan muy poco, nada mas lejos de la realidad.

Son comentarios infundados y faltos de información verídica, ya sé que se habla mucho de los materiales montessori, pero no debemos dejar de lado los demás elementos de la filosofia Montessori.

Si partimos del hecho de que gestionar no es controlar o reprimir, sino llevar adelante, manejar, conducir, en montessori se da lugar a la observación y escucha del pensamiento, se invita a tomar conciencia de la emoción, a ponerle nombre. En la filosofía montessori se permite, se normaliza, se deja aparecer, para observar que sensación le produce al niño o la niña, se le pregunta al niño que quiere hacer ahora, tras reconocer o nombrar la emoción.

Ya que gestionar también es observar los pensamientos asociados a esa emoción, para poder evitar que se conviertan en un estado de ánimo, sobre todo si es negativo, si se alarga en el tiempo.

¿Emociones en el aula montessori?

María Montessori no hablaba solo del termino emociones, sino socio-emocional, ya que el niño en el aula interacciona con otros niños de diferentes edades dentro del mismo plano de desarrollo y esto es sin duda muy enriquecedor a mucho niveles, pero sobre todo en el plano emocional, ya que pueden ayudar y empatizar con los pequeños, ellos ya han pasado por ahí y aprender y observar a los mas mayores, pensando: si ellos pueden yo también podré.

El papel del adulto es ayudar en la gestión del conflicto, ayuda a nombrarlo, a expresarlo, a buscar soluciones y todo esto ayuda a promover un lenguaje emocional necesario para ir creciendo de forma sana emocionalmente.

 

¿Y por qué solo hay un material de cada en el aula montessori?

En el ambiente montessori podréis observar como suele haber un solo material de cada tipo ya que esto promueve tener que respetar los turnos, ponerse en el lugar del otro y tener que terminar quizá más pronto para que el otro niño o niña que espera pueda usar ese material.

Así se trabaja la gratitud, la paciencia, las emociones..

En las aulas montessori se prima y se pretende la felicidad para alcanzar la Normalización emocional, según Maria Montessori, que no es un termino para nada acorde al significado del diccionario ni a la estandarización.

Entonces, ¿qué es la normalización?

En el libro La Mente Absorbente, Maria Montessori define la normalización como “el proceso por el cual el niño abandona todos los comportamientos negativos y adquiere comportamientos positivos de una manera espontánea y sin esfuerzo”

La normalización es una cualidad interna del niño, que no podemos forzar , lo que podemos hacer es facilitarla.

María montessori observo que no era una casualidad, era algo que se repetía en todos los niños cuando se les había permitido acceder a los materiales de forma libre, a los que necesitaban en cada momento para su desarrollo.

Cuando las necesidades del niño están satisfechas, se produce la normalización y esto es cuando el niño muestra empatia, bondad, alegría por sus logros y por los de los demás, auto disciplina, auto control, independencia..

¿Qué podemos hacer en casa para la gestión de emociones?

Cuando se da un conflicto siempre podemos acompañar al niño para ayudarle a ponerle nombre a la emoción, podemos observar su cuerpo, sus movimientos, motivarle para que escuche sus pensamientos ya que quizá haya más de uno.

Podemos normalizar la emoción; hacerle ver que acojemos, validamos y respetamos esa emoción.

Evitaremos los juicios, tanto los nuestros como los suyos propios, sobre su estado, emoción o pensamiento.

Le podemos ayudar a encontrar un recurso para gestionar la emoción.

Y aquí os podemos recomendar una serie de materiales que seguro os van a facilitar la tarea y os van a inspirar.

Los estilos de aprendizaje y la personalidad determinan como construimos nuestro conocimiento

¿Crees saber quién eres? Es posible que no, sino, por qué cuando te ves en un vídeo no te reconoces. ¿Hago estos gestos? ¿Tengo ese tono de voz?…
Es imposible que seamos capaces de definirnos, ya que el cerebro está en continua transformación. La neurociencia asegura que es tan maleable que incluso podemos modificar su forma en función de las habilidades que desarrollemos o abandonemos.

Por tanto, nuestra personalidad determinará la manera de aprender,  así como la forma de actuar y ver el mundo. Si cambiamos algún factor transformamos nuestra vida y la de los demás.

Este hecho es de vital importancia para el mundo de la educación. Es la promesa de poder vislumbrar el mapa interno de cada estudiante, de aprender cómo se comunica y cómo siente. Es la luz que nos ayudará a guiar al alumno a través del conocimiento.

Diferentes formas de aprender

La pedagogía nos indica que existen tres maneras de acceder a la información y en función de la que predomine debemos actuar de distinta manera para garantizar el aprendizaje.

ESTILOS DE APRENDIZAJE

METODOLOGÍA

VISUAL: El tipo de personas que se sienten más cómodo con esta manera de aprender se caracterizar por una fuerte inclinación hacia lo estético. Son las imágenes las que dominan su cerebro. Necesitan tomar nota de todo, porque aquello que no ven no existe. – Usa las imágenes para ejemplificar conceptos
– Fomenta un trabajo ordenado
– Utiliza diferentes tipos de letra, tamaño y colores para organizar el contenido
AUDITIVO: Son aquellos que se comunican mejor con el habla. Prefieren escuchar la información para luego tomar nota de aquello que consideran fundamental. Necesitan repetir el contenido en voz alta para entenderlo. – El trabajo colaborativo ayuda al proceso de aprendizaje. Tanto por escuchar a sus compañeros como por el hecho de explicar ellos mismos ideas.
– Los materiales audiovisuales son muy efectivos.
– La teatralización es un buen recurso.
KINESTÉSICO: Prefieren aprender haciendo. El movimiento es fundamental para comprender el mundo que les rodea. No pueden estar quietos. Expresan sus emociones de manera física. Observan y repiten. Pueden dar la sensación de que tardan más tiempo en asimilar la información pero no es así. Lo que ocurre es que la metodología que se aplica normalmente en el aula no responde a las necesidades de este tipo de aprendizaje. – Busca material que puedan manipular.
– En este caso la teatralización también es efectivo.
– Desarrolla dinámicas que les permitan expresarse a través del movimiento.

La personalidad y el aprendizaje

El estilo de aprendizaje también está relacionado con la forma de ser del estudiantes. Así como la personalidad evoluciona también lo hace la manera de acceder al conocimiento. De hecho, es fácil que te hayas sentido identificado con varios estilos e incluso con los tres. Las personas no somos seres estancos por eso cambiamos.

Así pues Kolb habla de 4 tipos de personalidad:

Divergente: Tienen importantes habilidades imaginativas
Convergentes: Buscan la solución a cada problema
Asimiladores: La observación y la reflexión es el estado en el que más seguros se sienten. No les interesa la ejecución de las ideas.
Acomodadores: Aprenden a través del ensayo – error.

Por su parte Honey, Mumford  y Alonso establecen un vínculo directo entre el estilo de aprendizaje y la personalidad. Para ellos son los mismo:

Activo: Se caracteriza por ser arriesgado y espontáneo. Tienen una mente abierta y les gusta participar de todo lo novedoso.

Reflexivo: Prudentes, analíticos. Consideran todas las alternativas antes de hacer un movimiento. Disfrutan escuchando y viendo actuar a los demás. No participan hasta que dominan la situación.

Teóricos: Metódicos y críticos. Son perfeccionistas y tienen pensamientos profundos.

Pragmáticos: Práctico, experimentador, directo. Les gusta aplicar las ideas a los hechos. Actúan con seguridad en aquellos proyectos que les atraen.

Si quieres profundizar en la personalidad de tu alumno y su estilo de aprendizaje te dejamos el cuestionario LSQH de 80 preguntas  elaborado por Honey, Mumford  y Alonso

http://biblio.colmex.mx/curso_formacion_formadores/chaea.pdf

Sabemos que os gustan los sorteos, por eso hoy os queremos presentar uno muy especial.

Para celebrar el 33 cumpleaños de Marta Prada de Pequefelicidad hemos organizado el super sorteo de una mesa de luz A3 de Tickit.

Esperamos que os guste la sorpresa, animaros a participar que si no es mucho más dificil que os toque dice Marta con toque de humor.

Para participar debéis seguir en instagram a:

  • https://instagram.com/bonicos_montessori/
  • https://www.instagram.com/pequefelicidad/
  • Dar un me gusta a la publicación de pequefelicidad
  • Comenta etiquetando a dos amigos.

Sigue todo en el perfil de instagram de Pequefelicidad.

El sorteo finaliza el 12 de Junio a las 23:59 hs

El sorteo será válido para el territorio nacional.

 

SUERTE!!!

 

¿ESTARÉ MALCRIANDO?

Malcriar es criar mal, pero tomar, besar, amar, coger, atender, dar de mamar a mi hijo no es criar mal no? es atender sus necesidades. ¿Entonces?

Estas cansada de que opinen sobre tu forma de crianza, a veces llegas incluso a dudar de ti misma, de tu instinto, de tu empoderamiento…

Siempre se ha hecho, por qué ahora que me toca a mi no puedo, por qué no puedo dar el pecho el tiempo o las veces que mis hijo lo necesite, por qué no puedo consolarlo con el pecho, por qué no puedo dormir con el, por qué no puedo tomarlo en brazos, ….por qué???

Y las respuestas son muy duras, porque se tiene que acostumbrar, porque tiene que ser independiente..

Y yo me pregunto, con 4 meses tiene que ser independiente? En serio?

Me parece una práctica muy peligrosa llevar al bebe a otra habitación con tan solo uno pocos meses de vida, mi hija tenía picos de fiebre de 40 grados casi de repente, si la hubiera tenido en otra habitación, como me hubiera dado cuenta? Y además, creen que somos masocas?, cuantas veces quieres que me levante, encienda una luz, me enfrié para ir a otra habitación en mitad de la noche?

Si a nosotros como adultos no nos gusta dormir solos, que no tenemos miedo a la oscuridad, ni a los payasos ni a… a mi me gusta dormir con mi pareja, ¿por qué los niños, que sí tienen miedos, tienen que dormir solos?

Al contrario de lo que abogan algunas creencias, no por hacer colecho con nuestros hijos van a ser personas más dependientes de nosotros, al contrario, llegará un día, antes de lo que creemos, que nos dirán que se quieren ir a dormir solos a su cuarto, por que se sentirán seguros, nos han tenido cuando más nos han necesitado. Han encontrado cobijo, apoyo y calor cuando mas lo necesitaban, ahora que son más mayores, se sienten seguros, se sienten queridos y saben que estamos ahí para cuando lo necesiten.

¿Cuáles son las prácticas para un colecho seguro?

Es importante tener en cuenta algunas precauciones si habéis decidido colechar con vuestro hijos.

Son precauciones bastante lógicas, como todo en la crianza, siempre que actuemos con sentido común todo fluirá mejor.

  • Si tienes el pelo muy largo, intenta recogerlo para que el bebe no lo tenga en la cara.
  • Intenta no llevar ropa con botones, por riesgo del que el bebe los pueda introducir en la boca.
  • No fumar
  • No tomar alcohol o drogas
  • No tapar al bebe con una manta muy gorda.

 

Ventajas de hacer colecho:

Son varias las ventajas de coclechar, vamos a empezar con las ventajas de la madre y después pasamos a las ventajas del bebe.

  • La primera y las más importante es que tú has tomado la decisión y es totalmente respetable, tú eres la que lo vas a llevar a cabo.
  • Al dormir con el bebe los ciclos de sueño se sincronizan, por lo que suele haber menos despertares de ambos.
  • Se establece un vinculo mucho mas fuerte si cabe con el bebe.
  • Si le estas dando pecho, las ventajas aumentan, ya que al estar el bebe tan cerca de la madre, se regula la producción de oxitocina y prolactina, por lo se irá regulando tu producción de leche.
  • De hecho la liberación de la prolactina ayuda a conciliar el sueño a ti y a tu bebe.
  • No tendrás que levantarte para darle de mamar, en la misma postura acostada el bebe puede mamar y tu seguir durmiendo.
  • Las mamas que colechamos protegemos de manera institiva al bebe durante la noche.
  • No tendrás que comprar y gastar más en camitas, minicunas…
  • Es justo lo que tu bebe necesita, estar en continuo contacto con su madre, no es que se mal acostumbre, el ya venia acostumbrado, en la placenta estaba en continuo contacto.
  • Crecerá siendo un niño seguro de si mismo, no se le ha dejado llorar solo, desconsolado en otra habitación, no se ha quedado dormido de la explosión de cortisona cuando ya no podía más.
  • Se sentirá querido, con una buena autoestima, parte de esta familia y crecerá sin tantos miedos, ya que esta parte la ha tenido cubierta.
  • Los sistemas cardíacos, respiratorios y otros sistemas fisiológicos del bebe se regulan parcialmente con el contacto continuo con la madre. Por lo que hay muchos menos episodios de apnea en el sueño, se equipara poco a poco la respiración del bebe a la de la madre.
  • Porque es natural, es lo que siempre se ha hecho y se hace en todas las culturas. Mira estos “bonicos” cuentos sobre el amamantamiento, te servirán de inspiración.
  • Podríamos nombrar muuuchos más…

Mitos de la lactancia y el colecho.

Hay muchos mitos acerca de la lactancia y el colecho, voy a nombrar algunos.

  • Dormir cerca del bebe no ha sido nunca una explicación fisiológica para la muerte súbita del bebe.
  • No va a ser un niño que nunca se quiera ir a su cama, al contrario, se irá antes de lo que crees, respetando su decisión, cuando esté preparado para ello, lo hará. Y será un adulto que confía en el mismo.
  • El bebe va a dormir mejor, más tranquilo y con menos despertares, se sentirá arropado. Y tu también.
  • No va a arruinar nuestra vida sexual. Cambiará la dinámica, eso si, los horarios, pero eso se haga colecho o no seguirá siendo así.
  • El miedo a aplastarlo, si los padres están en condiciones normales, no drogados, no han tomado alcohol, no lo vas a aplastar, si no confías del todo en tu pareja puedes ponerlo a tu lado con una barrera o una almohada grande.

Conclusion sobre la lactancia y el colecho:

Una vez tomada la decisión, lo importante es que sea de acuerdo a tus creencias y costumbres, siempre para mejorar tu convivencia familiar, y no hacerlo por que es una moda o no hacerlo por falsos mitos y falta de información, lo ideal es que te informes para poder tomas la mejor decisión para ti y para tu familia.

Nosotras, las madres tenemos en nuestra mano una bonita forma de cambiar el mundo, crear vínculos fuertes y seguros con nuestros bebés para que se conviertan en adultos que confían en sí mismos, en los demás y en el proceso de la vida.

 

3ª EDAD, GERIATRÍA, CENTROS DE DÍA

 

¿Pensabas que la Metodología Montessori solo se usaba con niños? Cada vez se esta aplicando más con nuestros mayores en centros de día, geriátricos…

Es una maravilla saber que todos pueden disfrutar de esta otra forma de estar, los mayores que sufren diversos grados de perdida de memoria o demencia a causa de diferentes enfermedades Neurodegenerativas como el Alzheimer o el Parkinson, también disfrutan  de Montessori modificando y adaptando el método, ya que María Montessori en su origen no lo diseño para ellos, lo pensó para los menores, pero tantos han sido los beneficios que ya se está empezando a aplicar con los mayores también.

¿QUÉ ACTIVIDADES PODEMOS OFRECER EN GERIATRÍA?

Se trata de proponerles actividades significativas basadas en habilidades que ya han realizado antes o capacidades con las que aun cuentan.

Estas son actividades de cuidado personal, se coloca una zona con un espejo y diferentes artículos de aseo, como un peine, pañuelos, alguna crema y se les invita a usarlos.

Ayudar a poner y quitar la mesa para comer, actividades relacionadas con el cuidado del entorno, como ayudar a regar las plantas…

Les gustan mucho estas actividades de vida practica, también usar los bastidores Montessori, con botones, lazos, cremalleras, que fortalecen su coordinación y motricidad fina, se observa en estas actividades una participación mucho más activa y significativa de los participantes. A la vez que tras acabar la actividad se observa a los residentes mucho mas relajados que con otras actividades no englobadas en el método.

También las actividades pertenecientes al Área de Geografía, el mapa de banderas, la bola de los continentes, recuerdan lugares donde han estado, establecen vinculo con los demás al poder exponer, ser escuchados y poder compartir, lo que mejora su estado de ánimo.

El Método Montessori en residencias de mayores se suele ofrecer como una terapia alternativa que reduce los niveles de ansiedad y los episodios de agresividad mientras se va fomentando la interacción y comunicación más fluida entre los residentes.

 

Se trata de un programa de intervención cognitiva con deterioro cognitivo, infartos, discapacidad física o mental… que teniendo en cuenta la filosofía de María Montessori y las actividades que se centran en los niños, se va adaptando a las necesidades de las personas mayores, a sus características y se esta comprobando el gran éxito que se está obteniendo.

Nuestros mayores, con esta otra forma de estar en los centros, se sienten más realizados, más respetados, mas acompañados, mas tenidos en cuenta, en definitiva se trata de lograr para ellos también, una adecuada calidad de vida.

 

 

 

A veces nos preguntáis que es esto que tanto énfasis le ponemos, y es que no es para menos.

Los materiales Montessori, son autocorrectivos por si mismos, el niño se da cuenta el error y aprende de el, no es algo negativo, es algo que va estar siempre con nosotros, siempre nos vamos a encontrar a la largo de nuestra vida, con decisiones tomadas equivocadas, con mil y un errores, por lo que deberíamos aprender a convivir con ellos cuanto antes mejor, de no ser así, el niño en su vida adolescente y adulta puede llegar a frustrarse y pasarlo realmente mal, hemos visto casos de personas muy perfeccionistas que no toleran el más mínimo error en sus decisiones y a veces esto se puede pagar muy caro.

Por tanto, la persona que acompaña al niño no lo corrige, lo que el niño no está preparado para ver, no lo ve y si no lo ve, para que le vamos a corregir.

En Montessori se ve el error como algo positivo, tanto que la guía al hacer las presentaciones se suele equivocar adrede, mira al niño, sonríe y lo vuelve a hacer correctamente, para que el niño interiorice que es algo natural, todos nos equivocamos y no hay problema en ello, ya que muchos errores se corrigen espontáneamente, a lo largo del tiempo.

El error nos va guiando, y poco a poco aprenderemos a controlarlo, con la satisfacción que esto supone para el niño, es un logro adquirido por el mismo, por el solo. El error no es una cruz en el cuaderno o una carita triste, sino una oportunidad de crecimiento, como nos dice la Doctora.

Así, se sentirá seguro de si mismo y descubrirá el conocimiento de sus propias posibilidades, y hay es donde puede mejorarlas y trabajarlas desde su propio conocimiento.

Se trata en la Pedagogía Montessori de cultivar la autonomía del niño

A veces no os pasa, que tenemos prisa por salir, por que llegamos tarde, nos están esperando y decimos al niño, “deja, que ya lo hago yo, que lo hago mas rápido”. Perfecta forma de menospreciar los esfuerzos del niño, de destruir su interés, de educar la indecisión.

Sé que es inevitable a veces, pero siendo conocedores de esto, podemos como adultos conscientes adelantarnos a esta situación y empezar a vestirnos, en este caso, tomando más tiempo.

La diferencia con la mayoría de las escuelas comunes es donde el niño se equivoca, pero no toma conciencia de ello, no es competitividad suya, no es él el encargado de corregir sus propios errores, aquí la competencia es del profesor, es quien corrige.

Pensamos que así el niño no puede sentirse libre, no es respetado en sus ritmos, necesito a alguien que sepa más que yo, siempre hay alguien por encima mio y así florece su inseguridad, indecisión, la falta de confianza en si mismo.

La mayor motivación para un niño y para un adulto también, es saber que puedo equivocarme, está permitido, seré aceptado y con paciencia reconocerá el error y lo solventará.

Por esto el material montessori incorpora el control de error, con medidas, con formas, con colores, hace el error visible y tangible.

Si al ofrecer a un niño un material por primera vez, no se equivoca, seguramente es que se le ha pasado el periodo sensitivo para utilizar ese material. De ahí la importancia de la observación que os hablamos en esta otra entrada.

¿Te sientes mal cuando ves a tu hijo/a contar con los dedos? ¿Lo animas a que lo haga mentalmente?

Me he encontrado casos en donde se considera inadecuado que el niño/a cuente con los dedos. Sin embargo, contar con los dedos es un recurso fantástico para aprender la base 10, aprender a contar en base 10 no es algo nuevo ni propio y único de nuestra cultura.

Contar en base 10 significa que tenemos 10 dígitos diferentes, que serian los 10 dedos de sus manos que combinándolos entre si, obtendremos cualquier cantidad, agrupada siempre en decenas o en potencias de 10.

De hecho, los niños que usan sus dedos para realizar operaciones matemáticas sencillas suelen tener una mejor comprensión de estas y sus mentes entienden mejor y más fácilmente el valor de los números.

Por lo que los dedos proporcionan a los niños un nexo entre diferentes representaciones de números, una conexión, que puede ser verbal, escrita o simbólica.

Contar con los dedos ofrece una visión multisensorial de las matemáticas, que el niño/a pueda sentir, tocar, manipular sus dedos de forma concreta es ideal, tanto para los números cardinales (uno, dos, etc.) como los ordinales (primero, segundo, etc.) Además de mejorar el reconocimiento táctil, reconocer y diferenciar sus propios dedos, trabajar con la propiocepción, tan importante para el desarrollo de nuestro pequeños.

Al usar los dedos para contar o para cualquier otra cosa, se activan dos partes del cerebro,  el área somato sensorial, que responde a estímulos como la presión, el daño o el calor, y la motora, que controla el movimiento.

Parece que el hábito de contar con los dedos tiene un efecto significativo en cómo nuestro cerebro procesa los números.

Los juegos de números con sumas o restas sencillas podrían ser una herramienta muy útil para los maestros en clase, ya que su entrenamiento con los dedos mejorarán las habilidades matemáticas para después poder trabajar con operaciones más abstractas con mayor facilidad.

 

Mira que idea para poder contar hasta 12 con una mano, cada falange. El numero 12 es muy usable para hacer repartos, porque como resultado da divisiones exactas cuando repartes entre 2, 3, 4, 6.

Si decimos a los niños/as que no pueden usar los dedos para contar, que no lo hagan, haremos que se desencadenen reacciones emocionales negativas hacia las matemáticas, haremos que duden de su propia capacidad, aparte de privarles de todo lo anteriormente comentado.

Déjale que siga su camino.

¿Quieres conocer el número del calzado de la persona que tienes al lado y qué edad tiene? Puedes saberlo sin preguntárselo. Dile que escriba en una hoja, sin enseñártela, el número de calzado que utiliza. Que lo multiplique por 2 y que sume 5 al resultado obtenido. Que multiplique esta suma por 50 y que le sume al producto encontrado 1769. Finalmente, que reste a ese número su año de nacimiento. Así habrá obtenido un número de cuatro cifras. Las dos primeras corresponden al número de su calzado y las dos siguientes a los años que cumplirá el 2019.

Que interesante este ejercicio!!!

Seguro que más de uno odiabais las matemáticas, por que eran muy difíciles, por que no eran para ti, por que no las entendía… y la pasábamos mal, realmente mal.

A mi me pasaba también y no quiero que les ocurra lo mismo a mis hijos o a los que fueron mis alumnos. Ahora entiendo que el problema no era mio, si no del sistema ineficaz que había y que continua implantado.

Las matemáticas son tan útiles para la vida real, nos ayudan a encontrar soluciones a nuestros problemas, pero solemos odiarlas, necesitamos un modelo de aprendizaje valido, para todos, pero sobre todo para los que tienen necesidades educativas especificas, este modelo debe permitir respetar su ritmo particular de aprendizaje.

Yo las aprendí, con muchos contenidos de memoria, frustándome, con cálculos mecánicos y repetitivos que cortaron el proceso creativo, cuando debería haber sido algo agradable y divertido. Hoy sé que podemos presentar estos conceptos de otra manera, convirtiéndolo en algo interesante, mediante juegos, hoy tenemos a nuestra disposición diferentes pedagogías y recursos educativos.

Hoy he aprendido que solo se puede aprender aquello que amamos, el cerebro solo aprende si hay emoción. Sabemos que todos tenemos capacidad de aprender con actividades que provoquen una emoción positiva, como con los materiales manipulativos y juegos.

El conocimiento matemático esta ligado a nuestro sistema sensorio-motor, esto es, que no solo pensamos con el lenguaje y los símbolos, también con los sentidos, con la emoción y a veces solo el lápiz y el papel no permiten esta conexión. Hay colegios donde solo trabajan en torno al proyecto de una editorial, ya terminada, sin atender a las motivaciones ni necesidades puntuales de los niños y niñas. Yo misma trabajé unos años así.

Ahora hemos aprendido que el niño aprende si está motivado, si es feliz. ¿Y cuando el niño está motivado y es feliz? durante el juego. Cuando juega y se divierte, aparece la emoción, el niño se relaciona con el mundo mediante el juego, así aprende.

No pretendamos cortar la naturaleza, no se aprende por obligación, si no por motivación.

Recuerdo que en el colegio, no comprendía bien las matemáticas, elegía una operación para resolver un problema, pero no la razonaba, me conformaba con aprobar con un 5 y listo, una cosa menos.

De hecho no estudié Biología por que había mucho nivel de matemáticas, hasta ese punto me condicionaros las matemáticas.

 

Por esto es importante que nosotros, padres, madres y profesores que moldeamos y cambiamos la estructura física y química del cerebro del niño, con nuestra forma de actuar, de hablar, nuestra conducta, no traslademos nuestras creencias: “nunca entendí las mates”, “nunca me gustaron” “claro, es que son muy difíciles”… que no nos escuchen decir esto, muchas veces condicionamos con expresiones negativas que influyen directamente en su aprendizaje.

Vamos a fomentar un clima positivo, que favorezca las emociones positivas.

Los cuentos de contenido matemático son un recurso estupendo para invitarlo a reflexionar en nuestra compañía.

Lo ideal es dejar que los niños y las niñas se expresen, mediante dibujos o con palabras, ya no vale esto de estar en silencio en clase escuchando la lección, debemos fomentar las explicaciones, crear debate, necesitan hablarlo para entenderlo, en voz alta.. podemos preguntarle ¿qué piensas sobre..? ¿Esto para que sirve? Pero las matemáticas tienen que ser reales, no estar exentas de utilidad o aplicación en la vida real.

Para que se de un aprendizaje significativo hay que vincular este aprendizaje a situaciones concretas de la vida real y no conceptos abstractos..

Es muy importante que los niños vayan asociando los número con objetos de la vida real, por ejemplo, un perro tiene 4 patas, un humano 2.. y así lo iremos animando a que descubra otras cosas con distinto o igual número.

Al contrario de lo que podemos pensar, debemos mostrarle primero los conceptos de lo concreto a lo abstracto, al contrario de lo que proponen los libros de texto.

Para aprender necesitan experimentar, tocar, sentir, comparar…

Los niños aprenden observando, viendo y haciendo, no sentados muchas horas repitiendo los mismos conceptos que no les interesan, la curiosidad es la puerta al conocimiento.

Nunca es tarde para realizar el cambio y ver a nuestros niños desarrollarse motivados y felices!

 

Escucha”El show de Bonicos Montessori” en Spreaker.


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